Mauro Szeta cuenta cómo la llegada de su nieto Lucca lo conectó con su costado paternal – GENTE Online
 

Mauro Szeta cuenta cómo la llegada de su nieto Lucca lo conectó con su costado paternal

El panelista de Corta por Lozano le confesó a GENTE cómo su "nieto de corazón" le hizo ver "una faceta que no contemplaba". "Me mejoró la vida", expresó emocionado.

Mauro Szeta ha expresado en reiteradas oportunidades el amor que siente por su familia: su esposa Clarissa, su padre Enrique, su madre Felisa y su hermano Darío, reconocido filósofo y escritor argentino. Y esta no fue la excepción. “Soy una persona muy familiera”, expresó el periodista en diálogo con GENTE. Sin embargo, dejó en claro que: "Nunca tuve una concepción de tener una familia convencional".

Sobre esa línea, el panelista de Corta por Lozano señaló que nunca creyó en esos "modelos estereotipados el componente de matrimonio y dos hijos”. De hecho, Mauro Szeta actualmente convive con su esposa Clarissa Antonini, con quien se casó hace tres años luego de una relación de poco más de una década, y disfrutan de la crianza en conjunto de su “nieto de corazón” Lucca, dado el caso que nunca llegó a ser padre.  

Asimismo, el periodista especializado en temas policiales abrió su corazón con GENTE y contó que nunca tuvo la concepción de ser papá: "No lo tuve como una imposición, no es que se me fue la vida en eso. En algún momento me hubiera gustado ser padre, pero el trabajo me hizo relegarlo", confesó.

Al ser consultado sobre si se animaría a ser padre ahora, Mauro Szeta confesó que le parece que ya está tarde para eso y, aunque reveló que "no adoptaría", actualmente disfruta "mucho de la crianza que llevamos adelante con mi esposa Clarissa de nuestro nieto Lucca", el hijo de Camila, la hija de Clarissa Antonini.

Cortesía: IG @Mauro.szeta

-¿Qué cambió en tu vida con la llegada de Lucca?

-Nunca fui querendón de los niños. Clarissa me dice: "No te bancabas o interesaban los chicos ni los perros" y acá llegaron perro y chico de una. Antes no le daba bola a los perros y ahora puedo quedarme jugando con Flora (la perra de su nieto) horas. Lucca me mejoró la vida, me hizo ver una faceta mía que no contemplaba (sonríe).

-¿Cómo sobrellevas la condición particular de tu nieto? Hace un tiempo hiciste público un inconveniente que tuvieron en la primaria a la que asistía

- Lucca tiene Asperger, un síndrome que forma parte de los trastornos del espectro autista, y mi desafío como abuelo es conectar con los tiempos que él quiere, no nosotros como adultos imponerle nuestros tiempos. Es un desafío maravilloso porque estamos acostumbrados a apurarlos, a querer que el nene responda cuando uno tiene ganas y en realidad Lucca es quien decide cuándo tiene ganas de conectar con vos.

-¿Qué es lo que más te gusta de Lucca?

-Soy una persona que no le gusta los moldes. Nunca me gustó el prototipo de nenes que responden a las pretensiones de los padres y repiten lo que le piden los padres. Lo que me fascina de Lucca es que tiene un costado que no responde a ninguno de esos estándares.

-¿Qué podes decirnos que te haya enseñado o mejorado tu nieto como persona?

- Lucca me enseñó sobre la paciencia y a escuchar al otro. Aprender que a veces no se tiene que sentir que el adulto tiene que ser el que prima. Valoro mucho las generaciones más jóvenes y las decisiones del otro. También, me enseña a jugar juegos de mesa, no tengo ni idea yo. Esa es una forma interesante que encontramos de diversión, él nos enseña los juegos a nosotros. Es algo hermoso, es muy lindo que el nene te enseñe a jugar. Lucca me hizo recuperar el don del juego y sentarme con un grupo o en familia a jugar, es hermoso.

-¿Cómo fue el choque con la realidad a la hora de dimensionar en el entorno su condición?Supongo que no habías tenido una experiencia así antes

- Lucca fue una experiencia de cero con respecto a este tipo de situaciones. Ese choque con la realidad fue interesante, el desafío de darte cuenta que cuando te hablan de un mundo de integración e inclusión, te terminas dando cuenta que a la larga todo termina siendo un verso. En el caso de mi nieto de 8 años, le pusieron un sello de 'agresivo' y cuando jamás lo analizaron. Y eso que se suponía que estaba en un colegio inclusivo, y lo marcaron como que no lo habían aceptado en la primaria. Me pareció muy siniestro (Mauro prefiere mantener bajo el anonimato a la institución).

Fotos: Chris Beliera

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