La noticia que nadie quería escuchar terminó de llegar este jueves. Narela Barreto, la joven argentina de 27 años que estaba desaparecida desde el viernes 23 de enero en Los Ángeles, fue hallada sin vida en circunstancias que aún son materia de investigación por parte de la Policía de esa ciudad de California. Desde entonces, además del dolor, su familia enfrenta una carrera contrarreloj marcada por la desesperación económica.
Oriundos de Banfield, los Barreto iniciaron una campaña solidaria para poder afrontar los gastos que se les presentaron de manera inesperada. El pedido fue difundido a través de una cuenta de Instagram creada especialmente para la ocasión, @familianarela, donde familiares y amigos apelaron a la ayuda colectiva.
“Hoy necesitamos apelar a la solidaridad. Perdimos a Narela en Estados Unidos y su familia no cuenta con los recursos necesarios para afrontar los costos de los trámites y poder traerla de regreso a casa. Es un momento devastador y los gastos son enormes”, expresaron en el comunicado que comenzó a circular en las últimas horas.
Y agregaron: “Sabemos que cualquier aporte, por pequeño que parezca, suma muchísimo cuando somos muchos ayudando. Todo lo recaudado será informado con total transparencia por @familianarela. Gracias de corazón por acompañar, compartir y ayudar a esta familia en uno de los momentos más difíciles de su vida. #todospornarela”.

El testimonio más crudo lo dio Kiara, prima de Narela —o Miky, como la llamaban sus seres queridos—, al aire de Telenoche (El Trece). Allí relató el shock que atravesó su padrino, padre de la joven, cuando viajó de urgencia a California y se encontró con un escenario impensado.
“Mi padrino nos llamó y nos dijo que la última información que tenía es que repatriar el cuerpo sale una moneda y nadie se hace cargo, ni la embajada de Estados Unidos, hasta donde tengo entendido, ni el consulado argentino en Los Ángeles”, explicó.
Y detalló: “Son 50.000 dólares los que necesitamos y es un número que nadie de acá maneja. Es algo imposible. O sea, mi padrino tuvo que pedirle (dinero) a quien pudiera inclusive para solamente sacar el pasaje”.
Qué se sabe de la muerte de Narela
Narela fue hallada muerta en Los Ángeles, según le confirmó su padre —quien viajó de urgencia a California— a toda la familia. La joven de 27 años vivía sola en el downtown de la ciudad y hasta hacía pocas semanas trabajaba como mesera. Había llegado a Estados Unidos casi de casualidad, para asistir al casamiento de una amiga, y a mediados de 2024 decidió probar suerte y mudarse definitivamente, dejando su Banfield natal.

El último contacto con su familia fue el viernes 23 de enero, antes de irse a trabajar. Había hablado con su mamá y todo transcurría con normalidad. Después de eso, no se supo más nada de ella. Su prima contó también en Telenoche que los mensajes le llegaban hasta el lunes inclusive, pero que de un momento a otro el teléfono se apagó y no hubo más señales.
Desde el primer momento, la familia temió el peor desenlace. Su madre se comunicó con el consulado argentino en Estados Unidos y allí le confirmaron que Narela, quien tenía papeles de trabajo y residencia, no había sido detenida en un operativo migratorio del ICE ni deportada.
Ante la desesperación, amigas de la joven comenzaron a pegar carteles por las calles de Los Ángeles con su foto, sus características físicas y un número de contacto. El último dato concreto indicaba que había sido vista subiéndose a un remis de aplicación. Ahora se esperan los resultados de la autopsia para determinar las causas de la muerte.

Fuentes cercanas a Narela mencionaron un vínculo con un joven colombiano. Una amiga dijo a Clarín: “Hay un sospechoso”. En la misma línea, Violeta, otra de sus primas, amplió: “Algo me contaba Narela y me decía que peleaban seguido, que andaban distanciados. Dicen que es el sospechoso, pero no sé. Nare era muy enamoradiza y se me hace que ese hombre mucho no la quería…”.
Mientras avanza la investigación, la urgencia de la familia pasa por otro lado. La campaña solidaria crece en redes y cada aporte cuenta para una familia que, además de despedir a Narela, enfrenta uno de los momentos más duros de su vida.

