Caso Marcelo Porcel: se conoció el estremecedor testimonio de otro excompañero de los hijos del empresario – GENTE Online
 

Caso Marcelo Porcel: se conoció el estremecedor testimonio de otro excompañero de los hijos del empresario

Las pruebas judiciales exponen el trato que el acusado de abuso sexual y corrupción de menores les daba a los alumnos del colegio Palermo Chico en reuniones privadas.
Redacción Gente
Policiales
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La investigación judicial que pesa sobre el empresario Marcelo Porcel sumó un capítulo determinante. Tras las denuncias presentadas por familias de la comunidad educativa del Colegio Palermo Chico, los testimonios obtenidos en Cámara Gesell comenzaron a reconstruir un patrón de conducta alarmante.

Se trata de uno de los primeros diez menores en declarar, quien no solo relató los hechos, sino que se identificó en registros visuales hallados en los dispositivos electrónicos del imputado, donde se observan imágenes de carácter íntimo en una ducha.

Infobae accedió a una de las primeras declaraciones que hizo uno de los menores de edad ante el equipo de profesionales. En su relato, el adolescente —que tenía 13 años cuando se iniciaron los hechos en 2022— detalló cómo Porcel aprovechaba su rol de adulto de confianza y amigo de los padres para organizar "reuniones y fiestas" en su domicilio particular y en sus oficinas de Retiro.

Una fotografía familiar del empresario que circuló en redes sociales.

El estremecedor relato de una de las víctimas

Según el expediente que llevan adelante el fiscal Pablo Turano y el juez Carlos Bruniard, el acusado utilizaba la desinhibición provocada por la bebida para forzar situaciones degradantes. El joven describió un episodio ocurrido en la oficina de la Avenida del Libertador: “En la oficina sacó todas las botellas y empezó a armar los vasos… El vodka con Fanta o 7Up, y nos daba uno a cada uno y, bueno, empezaba a hacernos los jueguitos de la otra vez: $1.000 o $2.000 a quien se tomaba el vaso. Nosotros lo tomábamos y nos daba plata".

Posteriormente, las exigencias del empresario escalaban hacia la exposición física de los menores a cambio de dinero. El testimonio revela que, tras la ingesta de alcohol, Porcel instaba a los chicos a realizar actos frente a él: “Bueno, dan una vuelta con el pantalón abajo”. El adolescente aclaró la naturaleza del pedido: “O sea, mostrando la cola. Era dar una vuelta a la mesa por $2.000”.

El proceso de "grooming" y el abuso físico

La declaración también pone el foco en las maniobras de manipulación emocional y las transferencias de dinero vía Mercado Pago para comprar el silencio de las víctimas.

Porcel enviaba mensajes con una carga afectiva inapropiada para un adulto hacia un menor: “Para Navidad me transfirió $100.000 y me puso ‘Feliz Navidad’ y una foto de una frase como que ‘la Navidad no es lo que está debajo del árbol, sino en la gente con la que lo pasás’. Y me dijo: ‘Se lo mandó nada más a personas que son importantes para mí’ y ‘te quiero’”.

El menor manifestó la incomodidad que le generaba este hostigamiento: “Me escribía: ‘Me tenés abandonado’. Y era una persona más grande, un amigo de mi papá, que me estaba diciendo ‘te extraño’, ‘me tenés abandonado’ y yo me sentía, la verdad, medio incómodo y no sabía qué contestarle. O sea, ¿qué le puedo contestar a eso? Yo le ponía el emoji de pulgar en alto".

Marcelo Porcel, semanas atrás, cuando viajó a Uruguay para asistir al cumpleaños de su sobrina.

Incluso, el imputado llegó a realizar promesas de herencia y a justificar el abuso como un medio de ascenso económico, diciéndole: “Vos te tenés que dejar tocar por un millonario para tener plata. Te tenés que dejar, o sea, si vos estás una noche, te tenés que dejar tocar por una persona que tiene plata para tener plata".

El punto más crítico del testimonio describe el contacto físico directo bajo el pretexto de un malestar muscular. Ante una queja de los chicos por cansancio, el imputado intervino: “Tenés que probar mis masajes para las piernas”.

El joven relató el desenlace del hecho: “Marcelo me dice: ‘Tenés que probar mis masajes para las piernas’. Y va y me empieza a hacer masajes subiendo por la pierna, masajeando, hasta que llega a mis testículos y me manoseó, me toqueteó el testículo y ahí me sentí medio incómodo y me empecé a mover”.

Tambo Campazú, una de las cuatro sedes de los supuestos abusos de Porcel.

La validación judicial

Los peritos y psicólogos que analizaron el testimonio concluyeron que el relato del joven “evidencia coherencia integral, y presenta estructura lógica”, descartando cualquier tipo de fabulación patológica. Actualmente, Marcelo Porcel está imputado por abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de menores con fines sexuales. Aunque continúa en libertad, mantiene una restricción de acercamiento de 300 metros hacia las víctimas y los lugares que frecuentan.



 
 

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