La tragedia que golpeó a Tucumán durante el feroz temporal del fin de semana sumó un dato que terminó de conmover a toda la provincia. La historia de Mariano Robles (28) y Solana Albornoz (32) no solo impactó por su desenlace, sino también por el modo en que fueron encontrados.
La pareja había asistido a un casamiento en Tafí Viejo y, tras la celebración, emprendió el regreso a su casa durante la madrugada del domingo. Sin embargo, las intensas lluvias complicaron la circulación y los obligaron a detenerse en medio del camino.
Desde el interior de su auto, un Nissan Versa blanco, decidieron esperar a que las condiciones mejoraran. En ese contexto, enviaron un mensaje a sus familias para llevar tranquilidad: estaban bien, pero aguardaban que bajara el agua para continuar. Ese fue el último contacto.

Con el correr de las horas, la falta de noticias encendió la alarma. La familia inició una búsqueda desesperada que rápidamente se amplificó en redes sociales. La denuncia formal activó un operativo policial en toda la zona, del que participaron también bomberos y vecinos.
El hallazgo que conmovió a todos
Finalmente, el vehículo fue encontrado debajo de un puente, dentro de un canal desbordado por la lluvia, en una zona cercana a la Ruta 9, a la altura del club SMATA. Según las primeras reconstrucciones, el auto fue arrastrado por la corriente tras desplazarse por un camino anegado y terminó cayendo al canal.
Pero hubo un dato que atravesó a todos: de acuerdo a la información oficial, Mariano y Solana fueron hallados abrazados dentro del vehículo. La escena, fue confirmada por la Policía.
Robles trabajaba en la Caja Popular, mientras que Albornoz se desempeñaba en Casa de Gobierno. Eran padres de dos chicos pequeños: una nena de 5 años y un bebé de apenas 9 meses, que no se encontraban con ellos al momento del hecho. Ambos habían quedado al cuidado de su niñera en el hogar familiar.

Un temporal que dejó múltiples víctimas
El drama de la pareja se dio en el marco de un temporal que superó todas las previsiones. En algunas zonas de Tucumán se registraron hasta 270 milímetros de lluvia en pocas horas, lo que provocó inundaciones, desbordes y daños en distintas localidades como Monteros, Chicligasta y Alpachiri.
La tragedia dejó al menos tres víctimas fatales. Entre ellas, Lisandro, un nene de 12 años que murió electrocutado en San Miguel de Tucumán tras tocar un cable mientras jugaba bajo la lluvia.
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