La muerte de Yair Amir Manno Núñez sacudió este lunes a toda la comunicad de Mar Chiquita y volvió a poner el foco en la violencia inesperada del fenómeno conocido como “meteotsunami”. El joven marplatense, radicado desde hacía ocho años en el sur de Francia, había regresado al país para disfrutar de unas vacaciones cuando todo cambió en cuestión de segundos.
Tenía apenas 29 años y se había consolidado como jinete de caballos endurance en Europa. Según fuentes de la investigación, al momento del hecho se encontraba junto a su novia, de nacionalidad francesa, sobre la escollera de la llamada laguna de Mar Chiquita, en la zona conocida como “la boca”, donde confluyen las corrientes del mar y el espejo de agua salada.

Testigos relataron que el nivel del agua subió de manera repentina. “De un momento a otro, el agua subió, lo tomó desprevenido y lo arrastró hacia adentro de la laguna”, describieron. La potente corriente lo hizo caer al agua y no logró salir por sus propios medios.
El guardavidas que estaba de turno en el lugar aportó un dato clave para reconstruir lo ocurrido. “Se habría golpeado la cabeza contra unas rocas, lo que provocó que quedara inconsciente y se ahogara”, explicó Gabriel en declaraciones al aire de TN. Personas cercanas al joven también aseguraron que Yair no sabía nadar, lo que agravó aún más la situación.

Manno Núñez fue rescatado del agua y trasladado de urgencia a una sala de emergencias de Santa Clara. A pesar de los esfuerzos médicos, falleció producto de un paro cardiorrespiratorio. La muerte fue confirmada oficialmente por Fabián García, director de Defensa Civil bonaerense.
En el caso intervino el fiscal Ramiro Anchou, del Departamento Judicial Mar del Plata, quien inició una investigación por averiguación de causales de muerte para determinar con precisión las circunstancias del hecho.
El meteotsunami que afectó las playas de Mar Chiquita y Santa Clara no solo tomó por sorpresa a Yair. Cientos de familias que disfrutaban del día fueron alcanzadas por el violento avance del agua. Como consecuencia del arrastre de las olas, se reportaron alrededor de 35 heridos con golpes y cortes, aunque ninguno de gravedad. Además, trascendió que otra persona sufrió un paro cardiorrespiratorio y fue salvada gracias a la rápida intervención de los guardavidas.
La tragedia dejó una marca profunda en la comunidad local y en el ambiente del deporte ecuestre, donde Yair Amir Manno Núñez hoy es recordado como un joven de 29 años apasionado por lo que hacía, que había llevado su carrera a Europa y había vuelto al país buscando descanso. Un regreso que terminó de la peor manera.
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