El mercado europeo vive una paradoja interesante. Mientras la electrificación avanza a toda velocidad, el diseño mira hacia atrás. Los modelos que más conversación generan no son los futuristas, sino los que reinterpretan los 4x4 clásicos de toda la vida como Defender, Bronco, Land Cruiser.

En ese escenario aparece un actor inesperado: iCAUR, la marca todoterreno del Grupo Chery y que ahora quiere meterse en la conversación de los grandes 4x4 con una propuesta distinta. El modelo que encabeza esa ofensiva es el iCAUR V27, y ya está confirmado para Europa en 2026.
El V27 no disimula sus referencias. Su silueta es recta, los pasos de rueda son marcados, la parrilla es vertical y los faros circulares evocan inevitablemente a nombres como el Toyota Land Cruiser o el Land Rover Defender. Pero aquí la nostalgia no es un fin en sí mismo. Es una puerta de entrada. Porque lo que realmente diferencia al V27 no está en su diseño, sino en su planteamiento técnico.
En vez de apostar por un diésel tradicional o por un híbrido convencional, iCAUR eligió la fórmula EREV (vehículo eléctrico de autonomía extendida). El sistema combina uno o dos motores eléctricos —según versión— con un motor naftero 1.5 litros de 141 CV que no mueve las ruedas, sino que funciona como generador.

La batería es de 34,3 kWh, suficiente para recorrer unos 210 kilómetros en modo totalmente eléctrico. Cuando entra en acción el generador, la autonomía total puede llegar hasta los 1.200 kilómetros. La potencia total va de 248 CV a 449 CV con una variante con doble motor y tracción total.
Si por fuera remite a los clásicos duros y funcionales, por dentro el V27 apunta más alto. El habitáculo no es espartano. Hay un salpicadero de líneas rectas y robustas, pero acompañado por una pantalla central de 15,4 pulgadas, procesador Qualcomm Snapdragon y un paquete tecnológico que incluye sistemas avanzados de asistencia e incluso radar LiDAR.

El espacio también es protagonista. Con cinco metros de largo, el V27 juega en el segmento grande. Los asientos pueden abatirse por completo para generar una superficie plana, lo que lo acerca a una lógica camper. El techo panorámico dividido refuerza esa sensación de amplitud. No es un 4x4 básico para trabajo rural. Es un SUV electrificado con aspiraciones premium.
El desembarco del V27 en 2026 no es un movimiento aislado. Forma parte de la estrategia más amplia del Grupo Chery para expandir su presencia global con marcas especializadas y posicionamientos claros.
Mientras Omoda y Jaecoo atacan el segmento SUV generalista y Ebro reaparece con identidad propia, iCAUR se posiciona directamente en el territorio emocional del todoterreno clásico, pero con tecnología de nueva energía.

La pregunta no es si el V27 recuerda al Defender o al Land Cruiser. La pregunta es si podrá competir en precio, equipamiento y percepción de calidad frente a esos referentes históricos.
En un contexto donde las marcas chinas ya dejaron de ser promesas y empezaron a consolidarse, el iCAUR V27 puede convertirse en uno de los movimientos más interesantes de 2026. No llega para imitar. Llega para competir. Y en el mundo de los 4x4 clásicos, eso ya es una declaración fuerte.


