"Un aplauso pa' mami y papi". Con esa icónica frase de Bad Bunny, Oriana Sabatini y Paulo Dybala eligieron anunciar en sus cuentas de Instagram la gran noticia de su año: el nacimiento de su primera hija, Gia.
Además, la pareja sumó dos emojis -uno de un osito de peluche y otro de dos corazones- y compartió una tierna postal en la que se ve la manito de la beba aferrada al dedo de su mamá y contenida por la del futbolista para confirmar el nacimiento de la beba.

Aunque en algún momento la cantante había fantaseado con la idea de dar a luz en la Argentina, la exigente agenda del delantero de la AS Roma marcó el rumbo y por eso decidieron que Gia naciera en la capital italiana. Pero, claro, no fue en cualquier lugar.
Un gigante de la medicina con "sello papal"
Los flamantes papás apostaron por un complejo que no es un sanatorio más. Es el centro médico universitario más prestigioso del país, un Instituto de Investigación de carácter científico mundialmente conocido como "el hospital de los Papas", porque en sus quirófanos fue intervenido múltiples veces Juan Pablo II, ahí estuvo internado Francisco, y actualmente en el décimo piso está la histórica habitación blindada reservada para el sumo pontífice de turno, hoy el Papa León XIV.



Los detalles que rodearon el nacimiento
Para transitar esta experiencia lejos de la frialdad hospitalaria, Oriana y Paulo optaron por el régimen privado de la institución (conocido localmente como soluzione alberghiera).
El trabajo de parto se desarrolló en el cuarto piso, donde las salas están equipadas con luces de cromoterapia para relajar el ambiente, camas de última generación y hasta opciones de parto en el agua.

Ahí, la artista contó con un equipo médico dedicado exclusivamente a ella: un obstetra jefe, un neonatólogo esperando a la beba, una partera personal que no se separó de su lado, y un anestesista a disposición para garantizar el alivio del dolor sin demoras.


Luego del alumbramiento, la familia se trasladó a una suite bajo la modalidad de rooming-in. Es decir que desde el primer instante la cuna descansa pegada a la cama de la madre para favorecer el apego ininterrumpido y facilitar la lactancia.
Además, la amplitud de la habitación permitió que el delantero cordobés tuviera su propio espacio de descanso y pudiera dormir junto a sus "dos mujeres".
Los primeros días en un "nido" cinco estrellas
Con la tranquilidad de encontrarse en las mejores manos y rodeados de un hermetismo absoluto -la familia está en una habitación vip que parece una suite de hotel-, los Dybala Sabatini transitan hoy las primeras horas de adaptación en la comodidad de su suite. Lejos de las presiones mediáticas y los flashes, el delantero y la cantante encontraron en este exclusivo rincón del Gemelli el refugio perfecto para conocer a su beba.
Entre estas paredes, Oriana también tuvo la contención que soñaba ya que Cathy Fulop, Ova Sabatini y su hermana Tiziana cruzaron el océano con anticipación para estar bien cerca a la hora de darle la bienvenida a la nueva integrante de la familia (que nació apenas unos días antes del cumpleaños de su abuela Catherine).

¿Un detalle más? El nombre elegido, Gia, no es casual. Corto y con fuerte arraigo en el país que la vio nacer, es una variante italiana que significa "Gracia de Dios". Además, es un guiño cinéfilo directo a uno de los personajes más icónicos de Angelina Jolie (hablamos de Gia Carangi, la primera súpermodelo de la década de 1980, a quien la representó en la película homónima), actriz que la flamante mamá admira profundamente.
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