La noticia tomó por sorpresa a todo Hollywood. La muerte de Catherine O’Hara, una de las figuras más queridas del cine y la televisión, generó conmoción no solo por su peso artístico, sino también por lo inesperado del desenlace.
En las últimas horas se supo, además, que la actriz tenía previsto cumplir un compromiso laboral el próximo martes junto al elenco de The Studio, la serie que protagonizaba y que marcaba una nueva etapa en su carrera. Ese dato terminó de reforzar el impacto de una pérdida que nadie veía venir.
Catherine O’Hara falleció este viernes 30 de enero a los 71 años. Hasta el momento no se informaron oficialmente las causas de su muerte, lo que alimenta el desconcierto en el ambiente artístico, donde colegas, productores y fanáticos comenzaron a despedirla con mensajes cargados de afecto y admiración.

La vida de Catherine O'Hara, ícono de la comedia y el cine popular
Nacida el 4 de marzo de 1954 en Toronto, Canadá, Catherine Anne O’Hara creció en una familia numerosa y de perfil trabajador. Desde muy joven mostró una fuerte inclinación por la actuación y dio sus primeros pasos sobre el escenario en producciones teatrales. Tras finalizar sus estudios, comenzó a trabajar en el Second City Theatre de Toronto, un espacio clave en la formación de grandes figuras de la comedia.
Su carrera dio un giro decisivo cuando se incorporó a la compañía Second City y luego al histórico programa SCTV, donde brilló como actriz y guionista. Allí forjó un estilo propio, basado en el humor inteligente, la ironía y una notable capacidad para construir personajes inolvidables, cualidades que le valieron importantes reconocimientos.

En cine, O’Hara dejó una marca imborrable con títulos que atravesaron generaciones, como Beetlejuice, A Mighty Wind y la entrañable Mi pobre angelito, donde interpretó a una madre desbordada y entrañable que se convirtió en un ícono de las comedias familiares. En los últimos años, su regreso protagónico a la televisión la había vuelto a posicionar en el centro de la escena.
La repentina muerte de Catherine O’Hara deja un vacío profundo en la industria del entretenimiento. Su talento, su carisma y su capacidad para reinventarse hasta el final construyeron un legado que hoy Hollywood despide con incredulidad, respeto y una profunda sensación de pérdida.
