En el mundo de las celebridades, la exclusividad ya no se mide por cuánto se muestra, sino por qué tan lejos se puede llegar del ruido mediático. Siguiendo la premisa del "lujo silencioso", esa tendencia que prioriza las experiencias íntimas y sofisticadas por sobre la ostentación, Enzo Fernández y Valentina Cervantes eligieron un refugio que pocos conocen, pero que todos desean: las Dolomitas, en el corazón de los Alpes italianos.
A pocos meses del comienzo del Mundial 2026, y en medio de una exigente temporada en la Premier League, la pareja decidió hacer un alto en la agenda para disfrutar de una escapada de ensueño. El destino no fue ni la clásica Suiza ni la familiar Bariloche; fue una joya arquitectónica oculta entre los bosques, diseñada para fundirse con la naturaleza salvaje de la montaña.

Un santuario de cristal en la cima del Plose
El lugar en cuestión es el Forestis, un hotel ubicado a 1.800 metros sobre el nivel del mar que parece suspendido en el aire. La influencer compartió postales desde su Tower Suite, una habitación que se caracteriza por sus ventanales infinitos que ofrecen una vista de 360 grados al macizo del Plose, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


El camino de rosas: la sorpresa romántica de Enzo
Sin embargo, el verdadero "hit" del viaje fue la noche que el futbolista organizó para Valentina. En una de las fotos más impactantes, se observa una imponente escalera de piedra iluminada por cientos de velas blancas y cubierta por una alfombra de pétalos de rosas rojas.

Este "camino" conducía a una cena privada en un salón rústico del hotel, donde la luz del fuego y el aroma a pino crearon el clima perfecto para la pareja. Lejos de las cámaras y los flashes de Londres, disfrutaron de una velada de cocina de autor local, marcando el punto más alto de este viaje que mezcla el descanso deportivo con la reconexión sentimental.

Wellness y estilo bajo cero
Las mañanas para la pareja comienzan con el sol golpeando contra los picos nevados. Valentina, embajadora de la marca de indumentaria Alo Yoga, aprovechó el entorno para lucir sus outfits de entrenamiento frente al ventanal de su suite, demostrando que incluso en la nieve, el estilo es innegociable.

A diferencia de los centros de esquí tradicionales, el Forestis ofrece una experiencia de paz absoluta. No hay filas de turistas ni flashes; solo el silencio del bosque y la inmensidad del paisaje alpino. Con esta escapada, Enzo y Valu no solo confirmaron que su amor es a prueba de todo, sino que también se consagraron como la pareja con más estilo y criterio a la hora de elegir dónde —y cómo— descansar antes de que todas las miradas se posen en el próximo objetivo: la Copa del Mundo.
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