En un clima de mucha tensión y emoción, este jueves 19 de marzo se vivió la final de Masterchef Celebrity, en una ajustada competencia que tuvo como dos protagonistas a Ian Lucas y a Sofía Gonet -también conocida como “La Reini”-. Luego de un menú de tres pasos, en el que cada competidor volcó su personalidad y recorrido personal, finalmente el youtuber se hizo con el trofeo y los 50 millones de pesos.
En medio de las lágrimas por todo lo vivido, y luego de que Ian no pueda evitar quebrarse ante la presencia de sus familiares y amigos en el estudio de Telefe, la influencer tampoco pude contener las lágrimas y aprovechó el momento para dedicar unas sentidas palabras: “Gracias, estoy muy emocionada. Me emociona mucho ver a Ian con su abuela. Yo la extraño mucho a la mía. Fue la experiencia más linda de toda mi vida, fue mágico, los amo a todos. Ian te lo mereces muchísimo. Te quiero un montón, me encantó compartir esto con vos”.
La consigna, clásica y decisiva, exigía un menú de tres pasos con un hilo conductor nítido y ejecución impecable en 120 minutos. Del otro lado del pasillo, el jurado integrado por Damián Betular, Germán Martitegui y Donato de Santis evaluó técnica, sabor y coherencia conceptual antes del veredicto final.
Ian Lucas eligió narrarse a sí mismo a través de la mesa de su infancia. En la entrada, presentó una fainá casera con provolone, morrones asados y anchoas; en el principal, una milanesa de tomahawk con fideos caseros; y de postre, un arroz con leche reversionado que funcionó como homenaje íntimo y cerró el arco emocional de su propuesta. Los tres platos, sencillos en apariencia pero finos en las texturas y en la construcción de sabor, se propusieron como memoria afectiva y, a la vez, como síntesis de su crecimiento técnico en el certamen.
Frente a esa autobiografía culinaria, Sofía Gonet apostó por un manifiesto de identidad argentina. En su entrada, trucha patagónica curada sobre mix de verdes y criolla; como principal, vieiras sobre puré de humita y aceite de chalas; y para el postre final, una brûlée de higos con dulce de leche sobre base sableé, con detalles estéticos que reforzaron su pulso sofisticado. La línea argumental fue clara: productos locales, guiños regionales y una elegancia precisa en el emplatado, sosteniendo la personalidad que mostró en toda la temporada.
Cuando llegó el momento de escuchar a los jurados, el clima se volvió de alta sensibilidad. La paridad fue evidente y las devoluciones, generosas con ambos. Ian logró inclinar la balanza con una propuesta que impactó por coherencia y ejecución, y se convirtió en el nuevo campeón de MasterChef Celebrity. Alzando el trofeo, se llevó además el premio económico de 50 millones de pesos y el equipamiento de cocina que completó la consagración televisiva.



