En medio de la polémica que se generó tras el descargo público de Sebastián Graviotto, Juana Repetto salió a hablar y fijó su postura con claridad. Lo hizo desde sus historias de Instagram, donde reveló un detalle inesperado: su ex pareja la tenía bloqueada, por lo que ni siquiera había podido ver el video completo que se había viralizado.
“Estamos todas con el tema de que Sebi subió un reel… y yo no lo puedo ver”, contó la actriz, entre risas y sorpresa. “Me lo mandan y me llega como ‘no podés verlo’ porque me tiene bloqueada”, agregó, antes de explicar que intentaría acceder desde otra cuenta para entender el contexto del descargo.

Más allá de esa situación, Repetto fue directa al referirse al eje del conflicto: las críticas que recibió Graviotto por su rol como padre, a partir del análisis que hizo una psicóloga en redes sociales. Lejos de sumarse a los cuestionamientos, eligió defenderlo.
“Primero, Sebastián no es un padre abandónico”, afirmó con firmeza. Y enseguida marcó una diferencia clave: “Es un padre que sí es verdad que hay un montón de momentos en los que no está presente porque trabaja afuera. Después es otra discusión si esa elección es correcta o no”.
En ese sentido, la actriz evitó profundizar en posibles diferencias personales y dejó en claro que no era el tema en discusión. “Si él tiene la posibilidad de hacer otro trabajo acá, es un tema aparte… pero no es un padre abandónico”, insistió.
El límite que marcó Juana
Repetto se mostró especialmente crítica con el uso de ciertos términos en redes sociales. “Me parece gravísimo tratar de padre abandónico. Abandonar a un hijo es un montón”, sostuvo, marcando una línea entre la ausencia por trabajo y el abandono real.
“Una cosa es que él no pueda estar presente en un montón de momentos y otra cosa es abandonar a un hijo”, explicó, con tono reflexivo pero contundente.
Además, se refirió puntualmente a uno de los puntos más sensibles: la ausencia de Graviotto en el nacimiento de su hijo en común, Timoteo. “Yo estoy absolutamente convencida de que él no fue feliz no estando en el nacimiento de su hijo”, aseguró. “Estoy segura de que hubiese sido más feliz estando que no estando”.

Reconocimiento y presente
Lejos de quedarse en la defensa, Juana fue más allá y destacó el vínculo actual entre Graviotto y los chicos. “Él ama con locura a los chicos y le pone mucho amor y voluntad a todo”, expresó.
Incluso señaló que, en el presente, su ex pareja atravesaba un buen momento en su rol como padre. “Paradójicamente está más presente que nunca”, reveló, y agregó: “A veces tienen que pasar cosas para que a uno le caigan las fichas”.
Uno de los puntos más emotivos de su descargo tuvo que ver con el lugar de Toribio —su hijo mayor, concebido mediante un tratamiento de inseminación artificial con donante anónimo— dentro de la familia Graviotto. “Lo tratan como un hijo, como un nieto, como un sobrino… es parte de la familia”, destacó con gratitud.
“Esto lo voy a agradecer eternamente a Sebi”, aseguró, dejando en claro que, más allá de las diferencias, hay un reconocimiento profundo hacia ese vínculo.

Un mensaje que bajó el tono de la polémica
Mientras el video de Graviotto seguía generando debate en redes, la palabra de Juana aportó una mirada más íntima y menos confrontativa. Sin negar las complejidades, eligió correrse del conflicto y poner el foco en el amor y la construcción familiar.
“Estar de acuerdo o no en un montón de cosas es otro tema”, cerró. “Yo voy a estar siempre muy agradecida”.
Así, en medio de una discusión pública cargada de opiniones, la actriz dejó un mensaje que buscó poner paños fríos y recordar que, detrás de todo, hay vínculos reales que se construyen día a día.
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