Hay experiencias que trascienden cualquier juego. Para Kennys Palacios su paso por Gran Hermano (Telefe) no fue simplemente una participación televisiva ni un sueño cumplido: fue, sobre todo, un viaje íntimo hacia su propia historia. Porque detrás del estilista de las celebridades, del influencer de energía arrolladora y de look impecable, hay una persona atravesada por recuerdos, pérdidas y emociones que nunca dejan de latir.
Su estadía en la casa más famosa del país fue breve, pero lo suficientemente intensa como para sacudir fibras profundas. El aislamiento, el silencio y la distancia con el afuera funcionaron como un espejo inevitable. Allí, sin distracciones ni refugios, emergieron las memorias más sensibles: la ausencia de su abuela, fallecida el año pasado, y la figura de su papá, dos pilares fundamentales en su vida que, en ese encierro, se volvieron presencia constante.

Pero no fue lo único que se removió. En ese contexto extremo, también reaparecieron miedos que creía superados. Inseguridades que nacieron en su infancia, cuando sufrió bullying, volvieron a instalarse en su cabeza. Lejos del brillo, de las pantallas y las redes sociales, que suelen acompañarlo en su día a día, Kennys se enfrentó a una versión más vulnerable de sí mismo. Una que no siempre muestra, pero que también lo define.
"Creo que no merecía salir -arranca diciendo él en una entrevista íntima con GENTE.-. Yo soy cero peleador, nunca tuve un conflicto mío personal con alguien. Sí, me hago el picante, pero bueno, quiero entrar para el repechaje y voy por todo: a pelear, a tratar de sacar participantes para poder meterme a la final", promete entusiasmado, mientras evalúa su paso por el famoso reality.
El duro golpe de la partida de su abuela y cómo la mantiene presente al igual que a su papá
Su abuela falleció a comienzos de 2025. Fue el propio estilista quien lo confirmó el 7 de abril de ese año, cuando compartió en sus redes sociales una emotiva carta de despedida dedicada a ella, dejando en evidencia el profundo dolor que atravesaba por su partida.
La pérdida fue repentina y lo golpeó en un momento muy sensible de su vida. En sus palabras, dejó entrever no solo el vínculo estrecho que tenían, sino también el vacío que le significó su ausencia, marcando un antes y un después en su historia personal. Desde entonces su figura se mantiene muy presente en su día a día, tanto en lo emocional como en su recorrido profesional, ya que ella había sido una pieza clave en sus comienzos.
-¿Aquel recuerdo y otros más relacionados con la pérdida volvieron latentes durante tu participación en el reality, verdad?
-Tal cual. La gente confunde. Capaz vieron un clip mío llorando y ya se lo atribuyeron a peleas. Y la realidad lloraba por lo que había pasado con el papá de Daniela, que me recordó a lo que yo pasé con mi papá: algo que todavía no supero, que todavía lo tengo muy a flor de piel. Eso sumado a que el año pasado perdí a mi abuela, que para mí también eera y sigue siendo una persona muy importante, volvieron al presente. Y es lógico, porque fueron esos golpes de la vida que cuesta superar. Y como estando en la casa todo se intensifica mucho más, me vieron llorando.

-Claro, lo de tu abuela es muy reciente.
-Sí, y aparte en la casa no estás con el teléfono, convivís con gente que no conocés. Ahí adentro todo se multiplica por 20: las peleas, discusiones, si comiste una medialuna de más o no comiste, es todo así. Se vive muy intensamente.
-Además, has contado que tu abuela fue la primera persona que te apoyó en el mundo del estilismo.
-Sí. De joven fue estilista. Otros tiempos... Mi abuelo no quería que trabajara. Ella tuvo su salón, y luego se dedicó a ser ama de casa. Fue quien me compró el primer secador y mis primeros elementos, quien me pagó la primera cuota para que yo empezara a prepararme profesionalmente. Recuerdo que eran 800 pesos de hace muchos años atrás, basta plata. Fue y sigue siendo todo para mí. La persona que siempre confió en mí, al igual que toda la familia. Aunque uno con la abuela tiene algo, un vínculo especial. Yo pude vivir ese amor que una abuela te da, y es tremendo, no se compara a nada.
-¿Cómo vivía ella tu crecimiento en los medios?
-Mi abuela estuvo en el Bailando, siempre fue mi fanática número uno. Obviamente me hubiese encantado que ahora estuviera acá, acompañándome también y viendo todo lo que logré... (se le quiebra la voz)

-¿Qué creés que te hubiese aconsejado al saber que entrarías a Gran Hermano?
-Siempre me decía que sea yo mismo. Y es algo que no pude cumplir en esta casa. Pero si vuelvo a entrar en el repechaje, espero que me logren conocer desde ese otro lado.
-Decías que los días que lloraste en la casa fue por tu abuela y tu papá: ¿En qué pensabas?
-Se me vinieron muchos recuerdos. Imaginate que en mi teléfono todavía tengo los audios de ambos. No pude borrar el chat del teléfono con ellos. Dentro de la casa no tenía el celular, pero pensaba mucho en ellos. No soy de contar mis cosas o mis problemas a nadie, ni a mi novio, ni a nadie. En mi día a día cuando termino de trabajar, de con la gente, siempre trato de estar solo. Son esos momentos enlos que capaz quiero llorar o gritar, y ahí es cuando vienen los recuerdos y necesito escuchar la voz de mi abuela para estar tranquilo y sentirme en paz.
La contención de su pareja y cómo se convirtió en su cable a tierra
-Meses atrás recibiste al equipo de GENTE en tu casa, y contaste que tu hogar y tu novio son tu espacio de paz, lo que te hace bajar a tierra. ¿Cómo hacés para cuidar ese vínculo?
-Sí. Mi novio, mi familia, son todo para mí. Nos la pasamos rodeados todo el día de gente, a través del trabajo, algo que adoramos, pero llega un punto que al menos yo necesito esa tranquilidad personal, estar solo o con mi familia, no hablar de trabajo ni de nada parecido. Llevamos catorce años juntos y nunca expuse a mi novio, nunca. Siempre cuidé mucho la relación y resguardé mi vida personal.

-Todavía no conviven, pero ya te pidió casamiento. ¿Cómo vienen esos planes?
-Así es. Él me propuso casamiento en Año Nuevo. Estábamos en Brasil, con mi familia y su familia y me propuso casamiento. La verdad, en este último tiempo yo no tenía cabeza más nada para Gran Hermano. Había muchos nervios, preguntas, dudas. Y bueno, ahora que estoy afuera quiero tratar de organizar para ver si este año o el que viene nos casamos finalmente.
-¿Qué te imaginás? ¿Algo mediático con muchos invitados o más privado?
-Me gustaría que los dos hagamos algún viaje, casarnos y después al mes o a los dos meses hacer una fiesta acá con amigos, pero algo bien íntimo.
-¿Qué te comentó cuando le contaste que ibas a entrar a la casa de Gran Hermano?
-Lo primero que hice fue consultarlo con él, charlarlo, incluso le dije: "Si vos me decís que no, no entro", porque ante todo están mi familia y mi pareja. Pero no dudó: "Andá". Igual, yo necesitaba algo más de él, y me lo trasladó el mismo día que me despedí: "Bueno, Andá a disfrutar y hacé lo que quieras". Pero no me sentía convencido, y ése resultó mi gran error estando en el juego. Pensaba mucho en el afuera, en qué podía estar pensando él. Eso fue lo que me contuvo y no pude ser el Kennys que realmente soy.

La exposición y el miedo de su infancia que reapareció en su estadía en Gran Hermano
Mucho antes de convertirse en un nombre reconocido dentro del mundo de la moda y el espectáculo, Kennys atravesó una infancia marcada por el bullying. En el colegio fue blanco de burlas constantes, comentarios hirientes y etiquetas que, con el tiempo, fueron dejando huella. Le decían “gordo”, lo señalaban por su forma de ser y por quién era, en una etapa donde todavía estaba construyendo su identidad. Esas experiencias, lejos de desaparecer, se transformaron en una marca silenciosa que lo acompañó durante años.
Con el paso del tiempo, aprendió a fortalecerse frente a las críticas y a desarrollar una personalidad más segura, incluso en un ambiente tan expuesto como el mediático. Sin embargo, él mismo reconoce que "esas heridas nunca se borran del todo". En contextos de alta exposición o vulnerabilidad, como su paso por Gran Hermano, aquellas inseguridades volvieron a aparecer, recordándole que ese niño que sufrió todavía forma parte de su historia.
-¿Por qué sentís que no pudiste mostrar al verdadero Kennys?
-Tenía miedo en mis contestaciones, que capaz se pudieran tomar a mal, o que se agarrara un pedacito de algún video interno para instalar afuera que soy discriminador, que soy violento, transfóbico, lo que sea. Siempre traté de evitar esas cosas. Las dos personas con las que tuve problemas en la casa tenían ese juego: intentaban picar para que alguien caiga.
-¿Tenías miedo a la cancelación?
-Sí, tenía mucho miedo a la cancelación. Al que dirán. También en vincularme con los chicos. No porque me atraigan, porque la realidad es que en la casa todos pasan a ser amigos muy pronto, pero se me venía a la mente: "¿Qué pensará mi novio afuera?". Y trataba de correrme de ese lugar. Pensé mucho en el afuera, y eso fue el error.

-Y en tu vida fuera de Gran Hermano ¿sos mucho de pensar en el qué dirán?
-No, porque nunca tengo un quilombo por algo mío. Siempre ha sido por terceros. Sé que soy un personaje picante en el afuera, pero hasta un límite, no para herir a nadie. No funciono así.
-Siempre acompañaste a famosas. Ahora que estás del otro lado, ¿llegaste a sufrir la exposición?
-No siento que la sufro. Cuando era muy chico sufrí bullying en el colegio y me fui haciendo un poco más fuerte para las críticas o para el que dirán y todo eso. Hoy en día si me putean en redes o me insultan, a veces lorespondo para que se den cuenta de que ya está. Me pueden decir "gordo", "puto", lo que sea -eso me lo dijeron toda la vida-, pero ya no me afecta.
-En la intimidad, cuando no están las cámaras, ¿queda algo de ese niño que sufrió bullying?
-Yo creo que siempre queda esa inseguridad que te genera el bullying. Y es algo que a mí me pasó en la casa de Gran Hermano: tenía miedo de compartir la habitación con los varones y sentirme raro. Me daba miedo de que se diera el típico juego de varones y comiencen a burlarse y todo eso.

-¿Con quién pudiste hablarlo?
-Estaba con Franco, el novio de Lizardo, y con Juanicar. Por suerte hubo muy buena relación entre nosotros. Nos acompañamos en momentos que no nos sentíamos bien o cómodos. Franco es un poco más tímido que yo, y entre los dos nos acompañamos a transitar bien los primeros días. Y después nos acompañamos con Juanicar, que también tuvo momentos débiles en la casa. Los chicos nos brindaron su apoyo y en ningún momento nos sentimos excluidos ni nada, pero estando en la casa me reapareció aquel miedo de mi niñez que hacía mucho tiempo no sentía. Ese miedo a esto que te decía, a la exposición, a que me dijeran algo-
-¿A que te cabncelen?
-Exacto. Y más que a insultar, porque es algo que ya más o menos manejo, a que me hagan sentir mal por quien soy.
-¿Qué sentís al mirar atrás y ver todo tu recorrido? En alguna oportunidad nos contaste que comenzaste trabajando de verdulero, cosiendo zapatillas y como vendedor.
-Mucha gente a veces me escribe para preguntarme: "¿Cómo haces?", ¿cómo llegaste?"... Yo siempre les digo: "¡Sueñen!". A mí me pasó. Desde muy chiquito soñé, y luego lo di todo trabajando siempre. Laburé gratis mil veces. Me levantaba a las cuatro de la mañana para estar a las seis en el noticiero. Tenía que tomar colectivo y tren. Pero sabía que tarde o temprano la posibilidad de vivir de esto llegaría. Cuesta, pero llega. Y cuando te llega te vas sintiendo feliz, porque empezás a lograr tus objetivos, esos que parecían inalcanzables. Ver que podés ayudar a tu mamá, a tu familia, que podés ir creciendo, es hermoso.

-¿Y qué se te viene ahora para tu vida? ¿Te quedás en Argentina como durante el último tiempo o planeás volver a irte a trabajar afuera?
-No, no. Capaz si me dan permiso en algún momento, me iré de vacaciones con mi novio unos días, pero estoy enfocado acá, con mi trabajo. Así que planeo seguir por ese lado. Todo acá, en Argentina. Por ejemplo, viendo si sigo haciendo stream: es algo que me gusta y me siento cómodo, porque uno puede mostrarse como es. Algo que me faltó en Gran Hermano...
Fotos: Chris Beliera
Retoque: Roshi Solano
Maquillaje: Nahuel
Pelo: Ernie BA
Looks: Esquina esquina & @catrielcueros


