“Empecé de manera casual, siendo adolescente y siguiendo a una amiga con ganas de tocar el bajo. Yo tenía un poquito de plata para comprarme algo, y finalmente compré un bajo eléctrico con la idea de que estudiáramos las dos. Ella nunca lo hizo, pero me dejó ese camino abierto y así empecé”, memora la porteña Laura Gómez Palma (55), quien comenzó su carrera musical antes de cumplir los dieciocho años, integrando la banda Man Ray, formó parte de los grupos Las Chicas y Suéter, realizó giras nacionales e internacionales acompañando a artistas como Fabián Gallardo y Pimpinela , hace dieciséis años -y he aquí el quid de la cuestión que nos trajo hasta aquí- se convirtió en la bajista de Joaquín Sabina.

-Nada menos.
-Nada menos.
-… Y ahora acaba de volver a su tierra natal, luego de que Joaquín se despidiera definitivamente de los escenarios a fines de noviembre último.
-Tal cual.
-¿Qué les dijo cuando le comentaron la idea de seguir adelante girando por el mundo, pero ya ahora sin él? ¿Hubo alguna bendición especial o alguna advertencia de esas que solo Sabina sabe dar?
-Joaquín está repleto de gestos humanos y cercanos. Es una persona muy entrañable. En las giras siempre se preocupaba por que estemos a gusto. Particularmente, cuando entré a su mundo se enteró de que yo había escrito algunos libritos de poesía y quiso acercarse para verlos, con una generosidad y una humildad no habituales para alguien tan grande. Eso no cambió nunca, estemos o no en tour con él.

-¿En serio en los inicios se acercó a sus versos?
-En serio.
-¿Y le cercó alguna devolución sobre sus líneas?
-Claro. Yo publiqué cuatro libros (Llamarse abril -2005-, Desde el agua -2008-, Fin de gira -2011- y Animal de paisaje -2019-) y para ese entonces, creo que le acerqué unos versos del tercero, que aún no había publicado. Y, la verdad, te aseguro que jamás olvidaré y siempre agradeceré sus comentarios tan puntuales y lindos.
EL DÍA QUE DECIDIÓ VIAJAR A ESPAÑA: “VENDÍ CUATRO COSAS QUE TENÍA, SAQUÉ UN PASAJE Y FUI A PROBAR SUERTE ALLÁ”

Cuenta Gómez Palma que decidió viajar a la Madre Patria “en el ’97, hace muchos años, gracias a la invitación de dos amigos muy queridos, el baterista Marcelo Novati y el tecladista Adrián Schinoff, con quien en ese momento estábamos ensayando en Rosario para un show de Fabián Gallardo. Justo el otro día, en la misma ciudad -memora-, me acordaba de esta historia, ¡mirá vos!, porque prácticamente ahí empezó toda mi historia en España -continúa-. Adrián estaba muy entusiasmado porque ya tenía programado, tras el recital, irse a vivir con su familia a España. Hablaba maravillas del país. A mí, que si alguna vez había pensado en irme no sería para allá, el tema me quedó picando en la cabeza. Hasta que meses después…”, abre el interrogante.

-¿Meses después?
-Vislumbrando laboralmente un horizonte algo oscuro, lo llamé y le pregunté: “¿Esa invitación sigue en pie?”. Apenas me contestó que sí, vendí cuatro cosas que tenía, saqué un pasaje y me fui a ver qué onda. Ya de entrada me gustó, aunque debí volver por circunstancias personales. Pasados unos meses, regresé para quedarme. Si bien hubo intentos de volver y vivir acá, por diferentes cuestiones finalmente terminé yéndome otra vez. No sé si será para siempre -eso nunca se sabe-, pero ya transcurrí más tiempo en España que acá. Si bien me siento absolutamente argentina, la realidad indica que llevo veintinueve años allá y estoy muy feliz.

-Tras casi tres décadas radicada en la Madre Patria, ¿qué parte de su forma de tocar sigue siendo cien por ciento rioplatense?
-No sé si hay una cosa muy representativa en mi forma, aunque, por supuesto, todo lo que he mamado en mi vida, seguro, sigue estando en mi forma de tocar, que quizá se note un poquito más cuando hay ritmos ternarios -en Joaquín abundan-: ahí es como que me doy cuenta de que surge un dejo del folclore nuestro que llevo en la sangre y lo meto en algunas canciones.
CON EL CORAZÓN EN ARGENTINA: “CUANDO VENGO A MI PAÍS LO QUE VALORO ES EL TIEMPO EN FAMILIA Y ENTRE AMIGOS”

"En los últimos años, visité Argentina casi siempre por trabajo en medio de una gira que me dejaba pocos días libres. Así que cuando tengo la oportunidad lo que valoro a estas edades es el tiempo en familia, tanto para salir como para quedarme en casa comiendo lo que sea entre los míos”, admite Laura. “Respecto a los amigos, antes iba a visitarlos de a uno, pero ahora más que nada trato de hacer alguna juntada mayor en lo de una de esas amigas divinas que tienen casa grande y siempre me la ofrecen. En uno u otro caso suelen ser encuentros en los que el tiempo pareciera que no hubiese pasado”, reconoce Gómez Palma.

-¿Qué hay con su Buenos Aires querido y los placeres gastronómicos que le quedaron acá?
-Tengo mis rincones, me gusta mucho caminar Buenos Aires, aunque también hay lugares a los que me gusta volver y se encuentran fuera de la ciudad. Respecto a la comida, quizás para mi estancia en Argentina me compro una yerba que no consigo en España o una pasta casera, que allá resulta difícil de consumir si no la amasás con tus propias manos. Sin embargo, en términos generales, con los años -y esto me parece sano- en todo sentido me he adaptado al lugar en el que vivo.

-¿Y siente una presión extra por tocar acá, en la tierra que la vio nacer?
-Para nada, pero sí me pone contenta ver que hay muchos seguidores de Joaquín a los que les da cierto orgullo saber que hay una argentina en su banda y los representa. A mí ése me parece un lindo papel y, más que presionarme, me pone contenta. Lo que no significa que no sienta la responsabilidad de interpretar, sin él, sus tan maravillosas canciones. Por eso siempre lo hacemos desde el respeto absoluto, el cariño y amor que le guardamos a Joaquín y a toda su obra.
SABINA Y EL RETIRO DE LOS ESCENARIOS: “YO, QUE NO HABÍA SEGUIDO DE CERCA LA MÚSICA DE JOAQUÍN, ¡ME HICE MUY MUY MUY ADMIRADORA DE SU OBRA!”

Entretanto, Laura Gómez Palma asume que el retiro de los escenarios de Sabina significó “el final de una etapa muy linda, que como toda cosa tan linda da muchísima lástima”, ya que lo que experimentaron a su lado “fue algo bastante irrepetible”. Y acepta que por más que guarde la esperanza de “querer creer que Joaquín volverá a hacer algo algún día, una presentación más pequeñita a nuestro lado, debo entender que he vivido el final de una etapa realmente hermosa en la que aprendí muchísimo de él -un maestro-, de mis compañeros, de cada viaje y demás. Algo que, si bien me voy a llevar para siempre conmigo, no quiero ver como una cosa muy triste”.

-Difícil, ¿cierto?
-Uffff. Es que en verdad nos dio mucha tristeza. El último día en Ciudad de México, antes de tocar por última vez ahí con Joaquín, fue un drama; el último día en Buenos Aires, otro drama; el último día en Madrid, el cierre de la gira, también un drama… Por nombrarte a tres sitios icónicos. Fue todo muy movilizante. Y bueno, ahora y de a poquito vas ya entrando en tu nueva rutina y en tu vida normal, dándote cuenta de que eso se terminó. Aunque, como te dije, quiero recordarlo con la mayor sonrisa, ya que fue un aprendizaje enorme en todos los sentidos.

-¿Quién es Sabina en su vida?
-Alguien completamente importante. El mejor jefe que he tenido..., y creo que no soy la única que lo dice. Los años que giré con él tuve la fortuna de recorrer rincones que jamás hubiera imaginado visitar. Y vi cómo sus canciones se hicieron parte de mi vida. Yo, que no había seguido de cerca la música de Joaquín, ¡me hice muy muy muy admiradora de su obra! Su faceta letrística me parece increíble. Ni hablar lo que producen en gente de tan diferentes edades, estratos sociales, lugares geográficos. ¡Es muy mágico!

-Recién mencionaba de que tal vez algún día el milagro, quizá en menor proporción, podría repetirse y volver a tocar a su lado…
-Yo siempre dejo la puertita abierta, pienso y quiero creer que algún día va a volver a hacer algo, y me haría muchísima ilusión que así sea.
-¿Si no sucede?
-Quedará todo lo vivido, que fue inolvidable, y tratamos de honrar cada noche cuando nos calzamos la ropa de La Banda Sabinera y subimos al escenario. Porque…
-¿Por qué?
-Porque ¿no es algo hermoso poder seguir viviendo alrededor de su obra?
Fotos: Diego García
Arte de imágenes: Roshi Solano
Agradecemos a Jimena Arce (Ja! Comunicación)




