Las 37 fotos inéditas del inolvidable viaje de León Gieco a la Antártida con GENTE en 2000: "Era el único lugar de mi patria que me faltaba conocer" – GENTE Online
 

Las 37 fotos inéditas del inolvidable viaje de León Gieco a la Antártida con GENTE en 2000: "Era el único lugar de mi patria que me faltaba conocer"

LEÓN GIECO EN GENTE
En el Día de la Antártida Argentina revivimos aquella travesía que le permitió cumplir un sueño que llevara en mente desde que grabó el legendario álbum De Ushuaia a La Quiaca. "Descubrí la séptima maravilla de mi país que me faltaba", le confiaba a nuestro medio mientras presentaba ¡dos shows! para 74 espectadores y en el exterior los termómetros marcaban 46,3 grados bajo cero de temperatura.
Música
Música

Aplaudía. León Gieco aplaudía lento, muy lento -recordamos cómo iniciaba aquella nota registrada durante la primavera del nuevo milenio.

-La Antártida, la Antártida... -repetía él, y su intransigente silencio posterior se perdía en el ruido del motor del Hércules C-130 que carreteaba, intentando frenar sobre la pista de asfalto cubierta por hielo y nieve -continuaba describiendo la cuenta regresiva de un momento sublime en la vida del legendario músico argentino.

LEÓN GIECO EN GENTE
Aquella cobertura de GENTE, publicada en la edición 1812 del 11 de abril de 2000.

"Trabajo con él hace dos décadas -apuntaba entonces, desde la misma cabina Pity Ynurrigarro (50, dueño de la productora Abraxas) al oído del periodista de GENTE, porque León, hipnotizado, aún no lograba emitir otras palabras-... Desde esa época él soñaba con cantar acá. Moría de de ganas. Costó, pero al fin lo conseguimos", apuntaba sin vanaglonarse por su gestión, que lo asoció a Presidencia de la Nación, para que el santafesino pudiera cerrar el ciclo Argentina en Vivo (16 recitales gratuitos, 350 mil espectadores).

"Como Pity no lo contará, yo me voy a encargar de que lo sepan -se sumaba, cercano, Alejandro Gómez, 31, director de la Secretaría de Cultura-. Nosotros le ofrecimos a Gieco cerrar en Ushuaia, y el señor Ynurrigarro nos tentó con una idea: ‘¿Y por qué no en la Antártida?’ Tras concertar el acuerdo, León exigió una sola cosa a cambio: no cobrar un peso", seguía sorprendiéndose Gómez, estirando la frase para que, claro, el mismísimo Raúl Alberto Gieco (48, casado, dos hijas, vecino porteño) lograra recuperarse de la emoción. Sin embargo, las palabras del santafesino llegarán al día siguiente, dentro de la Base Marambio, con una taza de té caliente entre sus manos.

León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
En plena acción, el 4 de abril de 2000 en la Antártida Argentina.

-Fuerte. Estar en suelo antártico es fuerte -definía sensaciones el artista, precisamente en la jornada posterior-. Conozco cada provincia de mi patria, sus lugares emblemáticos. No obstante, me faltaba esto. Quise venir ya cuando empezamos a armar la colección De Ushuaia a La Quiaca, allá entre 1980 y 1982. Ocurre que durante aquellos tiempos la Antártida no era territorio argentino, sino territorio militar. Ahora, que se dio, por suerte es territorio argentino accesible. Lo que no me imaginaba era lo que vi y sigo viendo.

Por un lado, el paisaje, imponente, desde lo alto. “Algo indescriptible" que Gieco imaginaba "más plano y blanco, menos montañoso e impresionante". Recordamos que le llamaba la atención no lograr calcular el volumen de los glaciares, también su peculiar color celeste. Por el otro, la vida a 4.800 kilómetros de Buenos Aires: "Un mundo sin billetes, armas ni llaves”, definía.

Hablamos de diez edificaciones, entre las que sobresalía la más amplia, que servía de alojamiento e incluía las salas de juego (con ping-pong, metegol y DirecTV) y de conferencias; veinte dormitorios con dos camas marineras, teléfonos públicos de tarifa reducida) y un comedor de 40 metros a alto, 22 de ancho y 3,5 de alto.

El puntilloso último detalle tiene explicación: en su interior Gieco ofrecería sus dos presentaciones para 74 almas. ¿Dos? La que se transmitió via Argentina Televisora Color y -por primera vez desde la Antártida- a través de Internet (desde el sitio www.terra.com.ar) y otra íntima e inolvidable -pasada la medianoche y posterior a los locros, los vinos blanco y tinto y los postres caseros recién elaborados- que más abajo repasaremos fotográficamente.

León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Con el Mar de Weddell y sus glaciares de fondo.

-Fuerte -repetía al término de la velada Gieco camino al cuarto, al tiempo que le entregaba en guarda al coordinador de prensa Francisco Cerdán la camiseta número 10 del equipo local (los partidos de fútbol 5 aquí se armaban en el hangar, después de sacar los aviones al aire libre) que le acaban de obsequiar, y volvía a su look de remera negra.

-A la calidez del show (que se contraponía con los -46,2° bajo cero del exterior) se sumó luego un hecho hermoso -continuaba el caballero nacido en la comuna de Cañada Rosquín, departamento de San Martín-: que los familiares de quienes residían 12 meses en Marambio los llamaran por celular, y ellos me pasaban la comunicación. Qué linda experiencia, de punta a punta. Porque, porque...

-Anímese: ¿Por qué, Gieco?

-Porque además, ¡descubrí la séptima maravilla argentina que me faltaba!: el Glaciar Perito Moreno, las Cataratas del Iguazú, el Pucará de Tilcara, el Río Paraná, Mendoza, la Capital Federal y, ahora, el Continente Blanco” -explicaba mientras devolvía el equipo naranja atérmico, antes de ir a descansar, amanecer y volver a subir los peldaños del avión Hércules, ahora para volver a Buenos Aires.

-¿Sueño cumplido entonces, León? -le lanzamos la última pregunta.

-Sueño cumplido.

León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Por un tema de peso, fue al Polo Sur sin su banda. Lo secundaron el manager personal, Gustavo Taranto; su sonidista, Camacho Cagliero; dos guitarras y púas, seis armónicas, cuaderno y lápiz, "para componer sobre la Antártida" e insignias por los derechos humanos.
León Gieco en la AntártIda con REvista GENTE
El arribo a la Base Marambio.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Los abrazos de bienvenida.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Horas después, preparándose para volver a salir.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Inmerso en su equipo naranja que aislaba del frío, camino al exterior.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
"Me habían dicho que acá el clima puede cambiar en dos segundos... Y así fue", decía Gieco de nuevo a la intemperie. "Hoy viene difícil", intentó una pirueta antes de regresar bajo techo.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
El momento de la entrevista con GENTE.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Lentejas, de mediodía, junto a parte de los residentes de Marambio.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
El ensayo en soledad.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Otra toma del mismo instante.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Recibiendo un diploma especial de los habitantes de la base argentina en la Antártida que declara su paso por allí.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Junto a uno de los cocineros, adelantando la variedad de tortas que se servirán por la noche.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
En la previa de un nuevo intento para recorrer la base por fuera.
León Gieco en la AntártIda con REvista GENTE
Alejado momentáneamente el temporal, Gieco emprendiendo una caminata de reconocimiento y "descubrimiento".
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Recorriendo los alrededores.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Avanzando hacia el Mar de Weddell.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Búsquenme, me encontrarán.
León Gieco en la AntártIda con REvista GENTE
Entre elevaciones y glaciares.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Las cuenta regresiva al locro que se serviría durante sus presentaciones.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Un instante de relax, antes de subirse al escenario.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
La misma toma, más cercana, de cara al fotógrafo de GENTE.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
El momento más esperado: entregando su incomparable repertorio ante 74 personas (36, de la Fuerza Aérea Argentina; el resto, acompañantes de la Capital).
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Bajando al llano, para entreverarse con el público.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Haciéndose uno con los emocionados residentes antárticos.
León Gieco en la AntártIda con REvista GENTE
Integrándose como una más.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Compartiendo sus temas de ayer y de siempre: Sólo le pido A Dios, El que queda solo, Dice el inmigrante, Ya soy un croto, En el país de la libertad, Cachito, el campeón de Corrientes, Los salieris de Charly, Un poco de comprensión, Continentes en silencio y La historia ésta, entre otros.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Y ya, finalizada la transmisión nacional, brindando un recital íntimo para los afortunados asistentes a un momento inolvidable. Con pedidos "a la carta" como Carito, Hombres de hierro, Ojo con los Orozco, Soy un pobre agujero y La colina de la vida.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Rumbo al bautismo de nieve.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Agradeciendo la camiseta del equipo local y tanta devolución.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Sacándose fotos por doquier.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Firmando dedicatorias y autógrafos.
León Gieco en la AntártIda con REvista GENTE
Posando para todos.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
Perdiéndose -movilizado hasta la emoción- entre los pasillos de la Base Marambio.
LEÓN GIECO EN GENTE
El cierre de la aventura en las páginas de GENTE.
León Gieco en la AntártIda con Revista GENTE
"Un sueño cumplido", en palabras del gran León Gieco.

Fotos: Archivo Grupo Atlántida ([email protected])
Escaneo y arte: Gustavo Ramírez
Jefa de Archivo: María Luján Novella (113903-8464)
Agradecemos a Francisco Cerdán



 
 

Más Revista Gente

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig