La valiente historia de Tomy de Gran Hermano, en primera persona: "Aquella fue la decisión que más me costó en la vida" – GENTE Online
 

La valiente historia de Tomy de Gran Hermano, en primera persona: "Aquella fue la decisión que más me costó en la vida"

A los 18 años, el segundo eliminado del reality se animó a pegar un volantazo y lo cuenta a corazón abierto.
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Para Tomy Riguera, Gran Hermano (Telefe) no fue simplemente un reality: fue una decisión que cambió el rumbo de su vida. A sus 18 años, antes de entrar a la casa más famosa del país, su presente estaba completamente ligado al fútbol. Jugaba en la reserva de Defensores de Belgrano y perseguía el mismo sueño que lo acompañó desde muy chico: llegar a Primera.

Sin embargo, cuando apareció la oportunidad de participar en uno de los programas más vistos de la televisión argentina, el deportista tomó una determinación que, según admite en la nota con GENTE, fue una de las más difíciles. “Toda mi vida quise llegar a Primera, pero cuando surgió Gran Hermano decidí correr lo profesional y enfocarme cien por ciento en esto”, cuenta ahora, ya afuera del reality y procesando una eliminación que no esperaba.

Con apenas dos semanas dentro de la casa, su salida fue un golpe fuerte. Tomy reconoce que sintió miedo de decepcionar a su familia y a los amigos que lo acompañaron desde la tribuna. Sin embargo, lejos de arrepentirse, asegura que la experiencia lo marcó profundamente y que todavía sueña con volver en un repechaje.

Tomy Riguera asegura que dentro de la casa “dos semanas se viven como dos años” por la intensidad de las emociones.

Mientras intenta asimilar todo lo que pasó en tan poco tiempo, también empieza a imaginar nuevos caminos. El mundo de los medios, las redes y el streaming aparecen ahora como posibilidades reales. Aunque hay algo que tiene claro: el fútbol sigue siendo la gran pasión de su vida y, de una forma u otra, nunca piensa dejarlo.

El sueño de ser futbolista, el apoyo de sus padres y una decisión difícil

Antes de pasar por la casa de Gran Hermano, la vida de Tomy Riguera tenía un eje muy claro: el fútbol. Desde chico, su rutina giraba alrededor de entrenamientos y partidos en la cancha. Durante años jugó a la pelota impulsado por una pasión que, asegura, nació dentro de su propia casa.

Detrás de ese camino estuvo siempre su familia. Su mamá, con quien suele compartir videos en redes sociales y mantiene un vínculo muy cercano; y su papá, quien, según cuenta, fue quien le inculcó el amor por la pelota desde que era chico.

-Tu vida afuera estaba centrada en el fútbol. ¿Cómo nació esa pasión?

-El fútbol en mi vida es todo, es mi pasión, siempre fue mi vida. Estoy en la reserva de Defensores de Belgrano. Toda mi vida quise ser futbolista. Llegar a Primera siempre fue mi objetivo, hasta que se me presentó esta oportunidad y lo profesional decidí correrlo un poco para enfocarme en esto. Pero el fútbol no lo voy a dejar nunca, porque va más allá del profesionalismo: me corre por las venas.

Tomy Riguera se convirtió en el segundo eliminado -por votos- de Gran Hermano y ahora sueña con tener otra oportunidad.

-¿Fue tu papá quien te acercó a ese mundo?

-Sí, él me inculcó de alguna forma la pasión por el fútbol. Siempre me llevaba a jugar. Desde que nací, nací con una pelota al lado realmente. Y después, a todos mis partidos iba siempre. Nunca fui a jugar un partido sin que él estuviera atrás del alambrado. Me acompañó siempre, así como me está acompañando ahora.

Aunque su papá prefiere mantenerse lejos de la exposición mediática, Tomy asegura que su apoyo fue constante, incluso en los momentos de mayor visibilidad.

-¿Pudiste tener esa charla con tu papá de la posibilidad de dejar el fútbol?

-Sí, sí, sí. Es algo que repercutió en casa. Fue la decisión realmente que más me costó en mi vida. Pero me apoyaron, y creo que elegí lo mejor, porque realmente me hace feliz lo que estoy haciendo ahora y las oportunidades que se van abriendo.

-¿Es una decisión tomada la de dejar el fútbol?

-A ver... siempre fue mi gran sueño. Ahora con este mundo de la televisión, me está gustando el mundo de las redes también. Entonces, siento que necesito bajar un poco la intensidad de todo esto que estoy viviendo. Y seguramente, después de este tiempo voy a saber lo que verdaderamente quiero; todavía no tengo nada definido.

Tomy juega al fútbol desde que era muy chico, por lo que esta decisión de dejarlo repercutió en toda su familia.

A diferencia del bajo perfil de su padre, con su mamá la relación se volvió más visible en redes sociales, donde compartieron videos que generaron comentarios y polémica entre algunos usuarios.

-En redes se habla mucho de tu relación con tu mamá. ¿Cómo la describís?

-Mi relación con mi mamá es la que tiene cualquier hijo con su mamá. Sólo que una vez salí a bailar con ella y se interpretó de otra forma. En realidad, ella tiene un amigo que trabaja en un boliche y esa noche yo estaba con mis amigos ahí. Mi mamá tiene 45 años y parece más joven, por eso algunos lo interpretan desde ese lado. Pero para mí es la mejor mamá del mundo.

En el entramado familiar también están sus dos hermanos, quienes, según cuenta, estuvieron presentes durante todo su recorrido, acompañándolo desde la tribuna.

El "retiro" del fútbol y la eliminación de Gran Hermano

El momento más difícil llegó cuando tuvo que tomar una decisión que impactó directamente en su carrera deportiva: poner en pausa el fútbol para probar suerte en un camino completamente distinto.

-¿Fue difícil hablar con tu familia sobre la posibilidad de dejar el fútbol por un tiempo?

-Sí. Fue la decisión que más me costó en mi vida. Pero me apoyaron. Lo hablamos en casa y entendieron que era una oportunidad importante. Creo que elegí lo mejor, porque realmente me hace feliz lo que estoy haciendo ahora y las oportunidades que se van abriendo.

Tras dos semanas dentro de la casa de Gran Hermano, Tomy Riguera confesó que su eliminación fue “un golpe inesperado”.

Aun así, el fútbol sigue ocupando un lugar central en su historia. “No lo voy a dejar nunca”, repite, convencido de que esa pasión que nació en la infancia, con su papá detrás del alambrado y una pelota siempre cerca, sigue siendo parte fundamental de quien es hoy.

-Cuando saliste se vio ese abrazo con tu familia, ¿qué fue lo primero que te dijeron?

-Orgullosos totales. Es lo único que me recalcaban: que acá afuera iba a estar todo bien. Yo estaba mal porque fue durísimo salir tan pronto. Quería decir unas palabras y no pude ni hablar; desde que salí de la casa hasta que llegué con el auto al estudio, estaba quebrado. Dejé de llorar un segundo y entré al estudio que me estaba esperando Santi. Ahí estaba mi familia y hasta que vine acá al camarín no pude hablar con ellos, seguía mal.

-¿Cómo definirías esa angustia que sentías?

-Tenía miedo a decepcionarlos. A los 40 amigos que vinieron a la tribuna, a mi familia, a la gente que me apoyó. Es un conjunto de cosas que ahora lo veo y es tremendo, por el apoyo que estoy recibiendo. Todo eso me da muchas fuerzas realmente. Me motiva para en un futuro volver a entrar. Eso es lo que más quiero.

Por qué cree que fue eliminado de Gran Hermano

-Pasaron muy pocos días desde tu salida de la casa, ¿cómo te sentís?

-La verdad que me dolió mucho irme. Me costó mucho. Fue un golpe inesperado; realmente nunca lo imaginé así. Dentro de la casa realmente todos los sentimientos y emociones van al máximo, e irme en un momento inesperado me dolió, me dolió mucho. Ahora todo este dolor lo estoy usando como motivación para en un futuro repechaje poder volver a entrar.

A los 18 años, Tomy Riguera decidió pausar su carrera futbolística para apostar por la experiencia de Gran Hermano.

-Decís que no te esperabas tu pronta eliminación, ¿para vos quién tenía que irse?

-Pensé que se iba a Martín, la verdad. Aunque todos hayamos ido en contra de Cinzia, pensé que se iba a Martín.

-¿Qué sentís que te faltó para que la gente apostara por vos?

-Quería mostrar más de mí, porque hago videos de 15 segundos, pero ahí no logro mostrar realmente quién soy. Honestamente, sentí que me faltó tiempo en la casa. Había personalidades muy fuertes, muy demostrativas... Y eso no es que me inhibió, sino que pensé que iba a tener mi tiempo. Éramos más de 20 personas en la casa y sentí eso, que iba a tener tiempo para destacar. Sabía que iba a amoldarme bien y ahí arrancar con todo, pero se ve que me comió antes de lo previsto.

-¿Quiénes considerás que son fuertes en la casa?

-Y por lo que se ve afuera tiene mucho apoyo Zilli, que es la que más quiero. Me trataba como un hijo, literalmente. Despues a Sol, la veo bien posicionada, pero más tomando un papel de mala. Siento que en algún momento va a cansar ese personaje si no lo cambia, no sé hasta qué punto está bueno ser la villana de la casa. De adentro se veía medio que así, que todas las chicas la odiaban, pero en algún momento la puede llegar a perjudicar. Y de los chicos, Manu y Juanicar parecen tener mucha banca también.

-Cuándo se empezaron a formar los grupos, ¿por qué decidiste quedarte sólo con los chicos?

-Al principio pensé que por ser mayoría íbamos a dominar mejor las placas. Entonces, me amoldé ahí, para tener el dominio de la placa. En la placa planta hicimos una placa espantosa, lo reconozco. Todos tiramos votos para cualquier lado. Realmente fue un espanto. Y ya tenía planeado irme de ahí y empezar a hacer mi juego, obviamente con las afinidades, pero realmente haciendo mi juego. Incluso le dije a Lola que me quería separar del grupo, sentía que chocaba con los chicos en el juego, mis pensamientos con los de ellos. Y yo creo que Lola me iba a seguir la idea. Yo buscaba tener gente con la que pueda armar la placa, no que se esté moviendo.

El joven influencer asegura que su mayor miedo al salir del reality fue decepcionar a su familia y a los amigos que lo acompañaron desde la tribuna.

"Fueron dos semanas pero se viven como dos años"

-Cuando te despediste se te vio muy emocionado, ¿fue por ser eliminado o por serlo en una placa planta?

-No, lo de placa planta realmente no me toca el ego, no me toca nada. Sinceramente me da lo mismo. Ese día, el lunes, estaban todos llorando, porque más temprano todos habían contado sus historias. Fue movilizante. Fui casi el único que no lloró, pero a la noche cuando Santi empieza a decir los nombres, sentí un vacío en el pecho tremendo. Bueno, como todos, porque realmente no sabés las emociones que se viven cuando estás nominado, se intensifica todo. Es terrible, no lo puedo explicar realmente con palabras. Sentí un vacío gigante en el pecho, pero a la vez estaba confiado en que podía llegar a quedarme al menos una semana más.

-Claro. Pese a las rivalidades, todos te despidieron con mucho amor.

-Sí, es que por ejemplo, con Cinzia más allá que nos cruzamos en la cena, hablé en lo personal con ella. Son 24 horas todos los días y obviamente llegás a tener una afinidad con la gente. A mí la afinidad en el juego no me importaba, pero en el momento ese de tener que despedirse, es muy fuerte.

-¿Cuál era tu objetivo al ingresar a Gran Hermano?

-Soy creador de contenido desde hace tiempo. Subo videos a TikTok de unos 15 segundos, o de un minuto, donde puedo mostrar lo que hago, pero no muestran quién soy verdaderamente. De mí la gente tenía muchos prejuicios y mi idea era que me conocieran más allá. Tal vez no lo pude mostrar como quería, porque no tuve mucho protagonismo, pero por lo menos la gente vio otro lado de mí y de mi personalidad. Aparte es una propuesta hermosa. A mí me encanta la competencia, me apasioné del juego, realmente no lo veo como un ciclo terminado.

Antes de ingresar a Gran Hermano, Tomy jugaba en la reserva de Defensores de Belgrano y soñaba con llegar a Primera.

-En caso de volver a la casa, ¿qué cambiarías?

-Creo que cosas que me faltaron. Ser más picante, ser más vivo y aprovechar más los momentos de vivo. Hay gente, que obviamente tienen mucha experiencia en la tele, con cámaras, que saben cuál es el momento justo para decir las cosas. Yo tal vez decía mil millones de cosas, pero Andrea decía una y ya eso tenía repercusión. Aparte siento que este grupo es como que va a una velocidad tremenda. Hay una intensidad muy fuerte realmente. Así que cambiaría eso, mi manera de jugar, aunque siempre con mi autenticidad y mi esencia.

-Fueron dos semanas, pero, ¿hubo algo que te costó de la convivencia?

-Creo que no encontré nada negativo de mi estadía en la casa. Obvio, fue un montón de tiempo que no vi a mi familia y para mí fue demasiado, pero yo cuando salí les dije: "Los amo y los extrañaba, pero realmente la estaba pasando bien". Me distraía con la gente y te juro que nada me hizo mal. Por ejemplo, con el celular tengo bastante abstinencia, aparte trabajo conectado todo el tiempo, pero en ningún momento pensé en el celular realmente. La casa es algo increíble, todo lo que se vive ahí adentro.

Fotos: Diego García.



 
 

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