En medio de un presente mediático atravesado por tensiones y supuestas llamadas de madrugada del jugador del Galatasaray –justo cuando China Suárez volvió al país desde Turquía para promocionar En el barro, la nueva serie de Netflix, y antes de regresar junto a Mauro Icardi–, Wanda Nara rompió el silencio en la pantalla de San Luis+.
En una íntima entrevista en su paso por esa provincia, adonde viajó en compañía de sus hijas Isabella y Francesca Icardi, la conductora de MasterChef Celebrity dejó definiciones profundas sobre un tema que interpela a cualquier familia y en particular diariamente a la suya desde que estalló el llamado #Wandagate (2021): el uso del celular en la infancia, las redes sociales y la comunicación a distancia con un padre que vive lejos –en plena tensión por el divorcio y la deuda de alimentos–.

Además, la empresaria cosmética reveló el sostén emocional entre hermanos. Contó que sus hijos mayores, Valentino, Constantino y Benedicto López, tuvieron un rol esencial a la hora de respaldar a las pequeñas ante complejos episodios dados por filtraciones en redes.
Las hijas de Wanda y el uso del celular: entre la restricción, la necesidad emocional y la exposición
Wanda fue clara y se hizo eco de un tema que, más allá del conflicto exclusivo de su familia, es un debate global entre padres: el uso del celular en niños es un “tire y afloje constante”. También se hizo eco de la noticia que indica que el tenista Novak Djokovic decidió que su hijo no tenga celular. Esa referencia no fue casual: expone la tensión entre el ideal de una infancia desconectada y la realidad concreta de cada hogar.
En su caso, explicó que hay diferencias entre sus hijos mayores y las más chicas. Mientras sus hijos con Maxi López tienen mayor libertad, las pequeñas –fruto de su relación con su segundo esposo– tienen un uso restringido. Pero, señaló, el factor determinante de que el papá viva tan lejos cambia las cosas. Ahí el celular es más que una pantalla, se trata de un puente emocional.

Según relató, las niñas llaman a su padre cuando quieren y hacen videollamadas espontáneas. Incluso contó que en una ocasión se enteró por terceros que habían hablado con él mientras ella estaba trabajando. "Yo a veces ni me entero, el otro día tuve una reunión y me dijeron, 'No, porque hablamos no sé, 45 minutos con papá'. Entonces es como que las cuidó a la distancia y eso les hace el teléfono", detalló la conductora.
Respecto a la posibilidad de que sus hijas menores estén en conocimiento de información sensible relacionada a su familia gracias a la exposición en redes, Wanda se refirió a su rol ante esa posible permeabilidad. "
Trato de mediar, pero después ellas pueden llegar a ver algo. A veces es imposible taparlo y la información se filtra por donde sea. Si no es por el teléfono , está la compañerita que capaz sí le permiten más aplicaciones de lo que hago yo, y ahí lo ven", explicó. Y sumó que hizo lo mismo con sus hijos varones: "Yo siempre críe así a mis hijos".
Wanda Nara y su estrategia comunicativa familiar: exponer y debatir todo
La empresaria profundizó en la estrategia comunicativa frontal que tiene permanentemente con sus cinco hijos. "Cuando hay un problema, más que taparlo, prefiero sacarlo a la luz", explicó Nara. Según contó, llevan lo que ocurre "a la mesa de casa". "Lo hablamos todos; es como un debate familiar. Está la opinión del de 14, del de 16, de la de 10, de la de 11... Cada uno va opinando", sumó al exponer su táctica.
"Yo hago eso, no escondo. Trato de que sepan de qué se trata", remarcó. Particularmente detalló cuál es la dinámica con sus hijas menores cuando quedan expuestas: "Si lo vieron por las redes, antes capaz se enteraron en casa, o lo hablaron conmigo o con los hermanos más grandes. Si alguna compañera les cuenta, ellas ya saben de qué están hablando". Y esto no es menor: en familias ensambladas y expuestas públicamente, el diálogo interno se vuelve una herramienta de protección.

El rol fundamental de los hermanos mayores
El punto más sensible y revelador de la entrevista fue el reconocimiento explícito al rol de sus hijos varones. En relación al cómo les repercutieron a las niñas las versiones "desde que pasó todo esto" –en referencia a los momentos más difíciles y mediáticos–, Wanda contó que Fran e Isi se refugiaron en un primer momento en la mirada adulta de ellos.
"Son muy maduros, son buenos consejeros", detalló Wanda al realzar la capacidad de Valen, Franchu y Benedicto capacidad a la hora de gestionar emociones ante los conflictos. Y ponderó su ayuda con las más chicas: "Al haber pasado una situación familiar similar, es clave el rol de los mayores".
"Yo siempre los miro a los varones y digo, 'Ay, yo tengo a Zaira que es increíble, pero me hubiera encantado tener un hermano más grande que me pueda aconsejar, que me diga te da esa tranquilidad'", sumó al referirse a "la calidad de hermanos que tienen (Fran e Isi)". Ese acompañamiento horizontal, entre pares, parece haber sido una pieza vital para soportar momentos difíciles.
Mirá También

Regalo top: cuánto cuestan las exclusivas pulseras de diseño que Wanda Nara eligió para sus hijas
Mirá También

