La Semana de la Moda de París Alta Costura no es sólo una sucesión de desfiles: es un tablero de poder simbólico donde las grandes casas presentan su visión creativa y, al mismo tiempo, las celebridades invitadas juegan un rol clave en la validación —o el fracaso— de esas ideas. Sentarse en un front row no es un gesto inocente: implica interpretar un código, amplificar un mensaje y, en el mejor de los casos, marcar tendencia. En el peor, enterrarla.
Estas jornadas especiales funcionan como un delicado equilibrio entre moda, imagen y narrativa. Los famosos ya no asisten solo para ser vistos: son vehículos estéticos. Por eso, los aciertos suelen aparecer cuando hay audacia sin exceso, cuando se respetan las líneas del diseñador pero se les imprime una identidad propia, y cuando la esencia de la marca dialoga con el estilo personal de quien la lleva.
En esta edición de Paris Fashion Week Haute Couture, los desfiles de Schiaparelli, Saint Laurent y Tamara Ralph dejaron claros ejemplos de ambos extremos.
Los desaciertos de famosos en la Semana de la Moda de París
De manera poco habitual, Demi Moore no consiguió el efecto fashionista esperado para el mismo desfile. Su elección —un traje de dos piezas estampado— se sintió desconectada del ADN surrealista de la casa y del espíritu de la colección. Más que arriesgado, el look resultó tibio; más correcto que memorable.

En la vereda de los desaciertos, otras celebridades fallaron por una razón recurrente: la simplificación excesiva. En un contexto donde la Alta Costura exige lectura, dramatismo y precisión, optar por looks planos o sin relato visual termina siendo una oportunidad perdida. En moda, especialmente en París, la neutralidad rara vez juega a favor.






Los aciertos de famosos durante la Semana de la Moda de París
Actrices como Teyana Taylor entienden este juego a la perfección: su lectura del vestir es estratégica, expresiva y coherente, tanto en alfombras rojas como en desfiles.







Fotos: Fotonoticias


