El 2026 estará marcado por la energía del Caballo de Fuego, un ciclo que, de acuerdo con Ludovica Squirru, potenciará al máximo la intensidad del elemento fuego. “Será un año de doble fuego, exaltado, apasionado, difícil de domar”, explicó la astróloga, al describir un período atravesado por el movimiento constante, la exigencia emocional y la necesidad de definiciones claras.
Dentro de ese contexto, algunos signos lograrán adaptarse mejor al ritmo del año. “El Caballo se lleva bien con el Tigre, el Perro, la Cabra y el Conejo. Son signos con los que puede compartir ideales, creatividad y espíritu aventurero”, señaló. Para ellos, el 2026 puede convertirse en un impulso para recuperar energía, fortalecer vínculos y desplegar el costado creativo, aunque sin margen para el descanso. “El fuego da impulso, pero también quema si no se administra”, advirtió la autora de Horóscopo Chino 2026: Caballo de Fuego (Ediciones B).
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En el polo opuesto, habrá signos que sentirán con mayor fuerza el costado desafiante del ciclo. “Para algunos será un tiempo de fricción, de accidentes, de conflictos emocionales o de pérdidas”, afirmó Squirru, al mencionar a la Rata, el Gallo y el Chancho entre los más exigidos. En estos casos, el desafío será soltar el control, flexibilizar estructuras y cuidar la energía física y emocional. “El Caballo no tolera la hipocresía ni las medias tintas. Todo lo que no esté claro saldrá a la luz”, resumió.
Más allá de las diferencias entre signos, la astróloga sostuvo que el 2026 no será un año de privilegios, sino de conciencia colectiva. “Estamos viviendo un fin de ciclo en la humanidad. El Caballo de Fuego viene a sacudirnos, a obligarnos a definirnos. No hay lugar para la tibieza ni para el egoísmo”, explicó. La clave, según Squirru, estará en aprender a canalizar una energía intensa que puede resultar destructiva o transformadora. “No se trata de tener suerte, sino de aprender a cabalgarla”.
Rata (1948, 1960, 1972, 1984, 1996, 2008 y 2020)
"La rata sabe que tiene más posibilidades de sobrevivencia que cualquier signo del zoo chino. La permanencia desde el inicio de los tiempos y la capacidad de resiliencia están en su ADN, en su fe en que no será atrapada, y seguirá escondida, agazapada, camuflada en el caos que ocurrirá entre el año de la serpiente y el del caballo de fuego. Los últimos años han sido un curso en Plutón para resetear su vida. Su constante ciclotimia, sus estados maniacodepresivos han socavado su autoestima y su lucidez para saltar de una oportunidad a otra, logrando sacar tajada de situaciones favorables a su intuición y astucia".
Búfalo (1949, 1961, 1973, 1985, 1997 y 2009 y 2021)
“La relación entre el buey y el equino es de ‘atracción fatal’. Por eso les recomiendo que hagan todas las prácticas de autoayuda que conozcan, pues el año del caballo será una multiprocesadora acelerada de situaciones que deberá resolver en menos de lo que canta un gallo”, sostiene la astróloga. “Si tienen temas familiares de herencias, papeles y gestiones legales, intenten cerrarlas en el año del ofidio, pues el mundo estará desbocado, peligroso, agresivo, demandante y con tiempo de descuento".
Tigre (1950, 1962, 1974, 1986, 1998, 2010 y 2022)
“El Tigre quedó con rasguños en su tersa piel y en su corazón durante el año del ofidio. Sin duda, tuvo que apelar a sus armas, trucos y diplomacia para evitar la mordedura letal de la serpiente”, asegura la experta. Sabe que la llegada del Caballo de Fuego, su aliado, compañero, socio y amor, saldará el karma vivido hacia la liberación. En los últimos años, asumió responsabilidades que lo excedieron, desde conducir una empresa familiar, un ministerio de guerra o defensa, hasta criar hijos ajenos o cuidar de gente enferma”.
Conejo (1951, 1963, 1975, 1987, 1999 y 2011)
“El año del caballo será un tsunami, tifón, sismo para su naturaleza delicada y preventiva; por eso es recomendable que comience con todos los tips, técnicas de autoayuda para estar en estado físico, mental y emocional para encauzar el año positivamente. Su influencia será sutil, suave, persistente, invisible en el entorno; mejorará el feng shui de su casa, reciclará vestuario, muebles, jardín, su look, y donará todo lo que le sobre con buen gusto y creatividad”.

Dragón (1952, 1964, 1976, 1988, 2000 y 2012)
“En este año, deberán agudizar el tercer ojo, los seis sentidos, la intuición, para acompañar el galope desbocado del Caballo de Fuego. El mundo es un caos, el eje de la Tierra se está moviendo, el cambio climático acelerando, los seres humanos desapareciendo a gran escala por las guerras, la exclusión, las pandemias, la desnutrición y la falta de recursos alimentarios”.
Serpiente (1953, 1965, 1977, 1989, 2001 y 2013)
“EI Ching aconseja no volar más alto que el pájaro que está en el nido. No arriesgarse a grandes cambios antes de no afianzar lo cercano: la casa, el trabajo, los afectos. El mundo estará más hostil, agresivo, egoísta. Habrá que recomponer el ADN, las pequeñas cosas de la vida, los amigos, la familia que quedó atrapada en la oscuridad y necesita su templanza, inteligencia y visión para las decisiones que hay que afrontar con coraje”.
Caballo (1954, 1966, 1978, 1990, 2002 y 2014)
"El 17 de febrero comienza el año del caballo de fuego, que tendrá un antes y después en los cambios mundiales, nacionales, y especialmente personales para el equino. El planeta está en extinción de recursos naturales, con guerras, exclusión de seres humanos, cambios letales con la IA, y el caballo se siente perdido en un mundo inhumano, hostil, agresivo, en el que la expresión “ojo por ojo, diente por diente” es la forma de sobrevivir a pesar de sus principios y educación. Sentirá nostalgia del pasado".
Cabra (1955, 1967, 1979, 1991, 2003 y 2015)
"Su vida está en proceso de transformación, transmutación, cierre de un ciclo rumbo a otro", asegura. Hay que ordenar el armario, los temas legales, el corral, la economía que se alteró en los últimos años por situaciones afectivas, familiares, y porque el ahorro se evaporó en viajes, arreglos extras y pérdida de oportunidades laborales. El año del caballo será un huracán caribeño, un tsunami, un sismo que lo tendrá en situación de alerta, y es necesario que tome todos los recaudos necesarios para protegerse".
Mono (1956, 1968, 1980, 1992, 2004 y 2016)
"Hellinger dice: “todo lo que se evita, invita”, y para los monos, el año del caballo de fuego es poner orden en la vida, desde los armarios, papeles, vínculos, zonas blindadas, relaciones peligrosas, sociedades, empleados, y lo que más nos fastidia si somos legales: la exigencia de estar en blanco nieve con nuestros ingresos e impuestos, que ojalá supiéramos adónde van y a quién se destinan", asegura la experta. El mono y el caballo se llevan bien; tienen afinidad más en la parte artística, frívola, sentimental que en los valores y en la lealtad de ambos".
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Gallo (1957, 1969, 1981, 1993, 2005 y 2017)
"Es cierto que el gallo y el caballo no tienen nada en común en lo esencial, pero los une el entusiasmo por la vida, el arte, el fashion, la música y los eventos a gran escala. Es una buena dupla para salir a la cancha, al escenario, a preparar un viaje en el que el gallo organiza a la perfección los detalles: lugar, hotel, excursiones, fiestas, el look para cada ocasión, y el caballo sigue el GPS. El caos y el desorden del año desestructurará al gallo y tendrá que adaptarse a nuevos códigos de sobrevivencia".
Perro (1958, 1970, 1982, 1994, 2006 y 2018)
"Llegó la crisis existencial, y en el año del Caballo de Fuego tomará las decisiones postergadas durante los años en que estuvo evaluando su futuro. La relación entre ambos signos es estimulante, creativa, solidaria, y con buenas ideas para ser socios y comenzar una nueva etapa de emprendimientos. Deberá tomar decisiones drásticas, como aconseja el I Ching: morder o cortar con brusquedad algo que está poniendo obstáculos en su camino. Renacerá la firmeza en sus ideas y convicciones, tendrá claro el rumbo que le quiere dar a su vida y pondrá primera para el arranque".
Chancho (1959, 1971, 1983, 1995, 2007 y 2019)
"El año del caballo será muy emocional, de carácter intempestivo, con saltos cuánticos en la ciclotimia que podrían afectar su salud holística", sostiene la astróloga en sus predicciones basadas en la intuición, I Ching y Ba zi. Tendrá que estar preparado para cambios inesperados en cualquier momento en su hábitat, un trabajo que surja, tal vez algún distanciamiento de sus seres queridos, y ganancias o pérdidas en simultáneo. Es recomendable que haga yoga, taichí, meditación dinámica combinados con laborterapia, artes marciales, tenis y fútbol".
Texto gentileza Ediciones B y fotos Claudio Heider.


