Las papas rellenas al horno son una de esas recetas que resuelven una comida completa con pocos ingredientes y sin complicarse. Se ven espectaculares en la mesa, rinden un montón y permiten jugar con distintos rellenos según lo que haya en la heladera.
Sin embargo, hay un problema común que suele aparecer en la preparación: que las papas se abran, se quiebren o pierdan firmeza al momento de armarlas. La buena noticia es que eso no depende de la receta en sí, sino de un detalle simple que mejora la estructura y hace que se mantengan prolijas durante la cocción.
Con ese truco en cuenta, quedan doradas por fuera, bien cremosas por dentro y mucho más fáciles de servir sin que se desarmen.
Estas papas combinan dos texturas que gustan siempre: una base suave y cremosa de papa, y un relleno más sabroso que puede sumar queso, verduras, jamón o carne. El horno hace el resto: gratina, dora y deja todo listo con aspecto de plato trabajado.
Ideal para almuerzo, cena o para preparar algo distinto sin salir de lo clásico.
Ingredientes
-4 papas grandes
-1 cucharada de manteca
-2 cucharadas de crema o leche
-150 g de queso (cremoso, mozzarella o rallado)
-1 cebolla (opcional)
-Sal y pimienta
-Aceite
Cómo prepararlas
1-Hervir o cocinar las papas al horno hasta que estén tiernas.
2-Cortarlas a la mitad y retirar parte del interior con una cuchara, sin romper la base.
3-Mezclar la pulpa con manteca, crema, sal, pimienta y el queso.
4-Rellenar las mitades de papa con esa mezcla.
5-Llevar a horno fuerte (200 °C) durante 10–15 minutos, hasta que estén doradas y gratinadas.
Tip GENTE
Para que queden más prolijas y firmes, dejá enfriar las papas unos minutos antes de vaciarlas: así no se rompen y se arman mejor.

