Si querés salir del típico pollo al horno, esta versión en sartén es una gran alternativa. Se prepara en pocos pasos, no requiere ingredientes raros y logra un resultado distinto: un pollo bien dorado por fuera, jugoso por dentro y con una salsa brillante que lo levanta al instante.
La combinación de limón y miel aporta equilibrio entre ácido y dulce, ideal para un plato simple pero con sabor “especial”. Se puede acompañar con arroz, papas, puré o ensalada.
Ingredientes
-2 pechugas o 4 muslos deshuesados
-2 cucharadas de miel
-Jugo de 1 limón
-1 diente de ajo
-1 cucharada de salsa de soja (opcional, suma mucho)
-Aceite
-Sal y pimienta
-Perejil o ciboulette (opcional)
Cómo prepararlo
1-Condimentar el pollo con sal y pimienta.
2-Dorarlo en una sartén con aceite, vuelta y vuelta, hasta que tome color.
3-Mezclar miel + limón + ajo (y soja si usás) y volcar sobre el pollo.
4-Cocinar 8–10 minutos más, moviendo la sartén para que se forme una salsa espesa y caramelizada.
5-Servir con el juguito por encima.
Tip GENTE
El truco para que el pollo glaseado en sartén no se seque es sellarlo primero y recién después sumar la mezcla de miel y limón. Al dorarlo vuelta y vuelta al inicio, la carne conserva mejor sus jugos y queda más tierna por dentro. Luego, con el fuego en medio, se incorpora el glaseado para que reduzca de a poco, se espese y se adhiera al pollo sin quemarse ni secarlo. Además, conviene evitar pinchar las piezas durante la cocción para que no pierdan humedad.

