La Casa Real de los Países Bajos sorprendió el fin de semana al anunciar una ruptura inesperada dentro del clan Orange, el círculo más cercano a la reina Máxima Zorreguieta.
Se trata del divorcio del príncipe Bernhard de Orange-Nassau y la princesa Anette, una pareja que llevaba más de 25 años de matrimonio y que, hasta ahora, se mantenía completamente alejada de rumores de crisis o conflictos.
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La noticia se conoció a través de un comunicado oficial difundido por la monarquía neerlandesa y firmado por ambos protagonistas. En el texto, Bernhard y Anette explican que la decisión fue tomada de común acuerdo y con respeto mutuo, y remarcan que continuarán criando juntos a sus tres hijos: Isabella, Samuel y Benjamin.

“Tras 25 años de matrimonio, hemos decidido divorciarnos. Lo hacemos de mutuo acuerdo y con respeto mutuo. Seguiremos cuidando juntos de nuestros tres hijos”, señala el mensaje, que también subraya que se trata de un paso difícil para la familia.
En ese sentido, en el escrito oficial, pidieron comprensión pública y respeto por su privacidad en este nuevo escenario personal.
Quién es Bernhard de Orange-Nassau y por qué la noticia golpea fuerte a la Familia de Máxima Zorreguieta y Guillermo Alejandro
El impacto de la noticia no es menor: Bernhard de Orange-Nassau es primo hermano del rey Guillermo Alejandro, esposo de Máxima, y forma parte del núcleo familiar más estable y discreto de la realeza neerlandesa.

Es uno de los cuatro hijos de la princesa Margarita —hermana de la exreina Beatriz— y del profesor Pieter van Vollenhoven, una rama del clan Orange históricamente asociada a la vida familiar, la armonía y el bajo perfil mediático.
Justamente por ese historial, el anuncio del divorcio tomó por sorpresa tanto a la prensa especializada como a los seguidores de la realeza europea. Hasta ahora, la pareja había mantenido una imagen sólida y reservada, participando en eventos oficiales y encuentros familiares sin señales públicas de distanciamiento.

Aunque el comunicado no profundiza en los motivos de la separación, sí deja en claro que el bienestar de sus hijos seguirá siendo una prioridad y que la decisión fue tomada de manera consensuada.
Por el momento, no se esperan mayores declaraciones desde el Palacio ni del entorno de Máxima y Guillermo, quienes continúan con su agenda institucional habitual.
Fotos: Fotonoticias

