Hay semanas en las que la moda deja de ser un complemento para convertirse en protagonista. En la escena local, los últimos días ofrecieron un recorrido interesante entre apuestas arriesgadas, códigos clásicos revisitados y figuras que entienden el vestir como parte de su narrativa pública.
Uno a uno, los looks más comentados de la semana
El estreno de Amor Animal tuvo a Valentina Zenere y Franco Masini como dos de los nombres más comentados. No solo por el proyecto que presentaban, sino por la construcción estética que ambos vienen sosteniendo.

Parte de una generación que se anima a tensar los límites entre lo masculino y lo femenino, lo formal y lo disruptivo, los dos consolidan un perfil fashionista que no busca agradar, sino marcar presencia. Hay en ellos una voluntad de estilo que dialoga con lo global sin perder cierta identidad local.


Por su parte, Leonardo Sbaraglia se permitió un guiño más cinematográfico en el estreno de Amarga Navidad en España. Con un total look de Louis Vuitton, el actor abrazó el espíritu de un “chico Almodóvar”: esmoquin clásico de solapas de raso, reinterpretado con chaqueta cruzada y corbata en lugar de moño. Un gesto que resignifica el código formal y lo vuelve contemporáneo.

En otra frecuencia, Wanda Nara eligió la contundencia de lo propio. Para la final de MasterChef, que volvió a dominar el rating del prime time, apostó por un diseño de Pablo Ramírez, uno de los nombres más sólidos de la moda argentina.

La elección no fue casual: líneas puras, dramatismo controlado y una silueta que habla de poder sin necesidad de exceso. Wanda entendió el momento televisivo y lo tradujo en una imagen precisa, casi escénica.

Otro momento fashionista en una alfombra roja estuvo protagonizado por Delfina Chaves. Fue en la presentación de Máxima en Buenos Aires, la artista optó por una elegancia vanguardista y jovial, de esas que reinterpretan los reglas preestablecidas de elegancia clásica.

Fotos: Redes


