El pan de papa es una de esas recetas que parecen raras hasta que se prueban. No tiene gusto a papa ni se siente "pesado": al contrario, la papa funciona como un ingrediente secreto que mejora la textura y deja una miga más tierna, húmeda y liviana.
Por eso, es ideal para quienes buscan un pan casero que no se endurezca al día siguiente y que sirva tanto para acompañar comidas como para hacer tostadas o sándwiches. Además, es una receta rendidora y fácil de adaptar: se puede hacer en formato pan grande, en bollitos, o incluso como pan para hamburguesas.
Lo que lo vuelve distinto no es sólo el ingrediente, sino un detalle clave en la preparación que influye directamente en el resultado final. Y ahí aparece el truco más importante.
El truco clave
Usar puré bien seco y dejarlo enfriar antes de incorporarlo a la masa.
Este detalle marca la diferencia por dos motivos:
1-Si el puré está húmedo, la masa se vuelve pegajosa y obliga a agregar harina de más. ¿Qué pasa entonces? El pan termina más pesado y menos esponjoso.
2-Si el puré está caliente, puede afectar la levadura y cambiar la textura, haciendo que el pan leve peor o quede más compacto.
Lo ideal es hervir la papa, escurrirla bien, hacer un puré liso (sin grumos) y dejarlo a temperatura ambiente antes de mezclarlo con el resto de los ingredientes.
Ingredientes
-500 g de harina 000
-1 papa mediana (hervida y hecha puré)
-10 g de levadura seca (o 25 g de levadura fresca)
-1 cucharadita de azúcar
-1 cucharadita de sal
-2 cucharadas de aceite (o 30 g de manteca)
-200 ml de agua tibia (aprox.)
Opcional: 1 huevo para pintar (queda más dorado)
Cómo prepararlo paso a paso
1-Hervir la papa hasta que esté bien tierna. Escurrirla y hacer un puré liso. Dejar enfriar.
2-Activar la levadura: mezclarla con el azúcar y un poco de agua tibia. Dejar reposar 10 minutos, hasta que espume.
3-En un bowl grande, colocar la harina y la sal. Agregar el puré ya frío, el aceite (o manteca) y la levadura activada.
4-Amasar y sumar el agua tibia de a poco hasta lograr una masa suave y apenas húmeda.
5-Tapar el bowl y dejar levar 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
6-Formar el pan (o bollitos), colocar en placa aceitada y dejar levar 30 minutos más.
7-Llevar a horno precalentado a 180–200 °C por 30–35 minutos, hasta que esté bien dorado.
8-Dejar enfriar antes de cortar para que la miga se asiente.
Tip GENTE
Para una miga más aireada, evitá agregar harina de más en el amasado. Si la masa está apenas pegajosa, es normal: al leudar toma cuerpo y el pan sale más esponjoso.

