A poco más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra San Antonio de Areco, uno de los pueblos más representativos de la tradición gaucha en la provincia. Con poco más de 20.000 habitantes, mantiene un ritmo sereno que invita a caminar sin apuro y disfrutar de una escapada de fin de semana accesible.
El corazón del pueblo es su casco histórico, donde las calles adoquinadas, las fachadas coloniales y las plazas arboladas construyen una postal típica de la llanura pampeana. La Plaza Ruiz de Arellano funciona como punto de encuentro y desde allí se despliega un circuito que combina arquitectura, cultura y tradición.
Entre las visitas obligadas se encuentra el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, dedicado a la vida rural y al autor de Don Segundo Sombra. El recorrido permite conocer objetos históricos vinculados al campo y entender por qué Areco es considerado uno de los símbolos de la identidad criolla.

Las antiguas pulperías son otro atractivo. En especial Pulpería La Blanqueada, donde todavía se respira ambiente de campo entre guitarras, mate y platos típicos. A esto se suman talleres de artesanos especializados en platería, cuero, tejido y cerámica, oficios que forman parte del ADN local.
Río, estancias y aire libre
El Río Areco atraviesa el pueblo y ofrece espacios verdes ideales para descansar, hacer picnic o simplemente caminar junto al agua. El histórico Puente Viejo es uno de los íconos más fotografiados y conecta con la historia del lugar.
A pocos kilómetros del centro se ubican estancias tradicionales como Estancia El Ombú de Areco, Estancia La Bamba de Areco, Estancia La Porteña y Estancia La Cinacina, donde es posible realizar cabalgatas, caminatas, paseos en carruaje o disfrutar de un clásico día de campo con asado incluido.

Una escapada accesible
Areco se destaca por ofrecer múltiples actividades gratuitas o de bajo costo: recorrer plazas como Belgrano o Arellano, visitar ferias artesanales, caminar por la ribera o simplemente perderse entre sus calles tranquilas.
Cómo llegar
Desde la Ciudad de Buenos Aires se accede en aproximadamente una hora y media tomando la Autopista Panamericana y luego la Ruta Nacional 8. El trayecto es directo y está completamente señalizado, lo que lo convierte en uno de los destinos más elegidos para escapadas cortas.
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