Pinamar siempre fue sinónimo de playa, descanso y veranos largos. Pero esta temporada sumó un nuevo ritual que se repite todos los días: dejar el auto estacionado y recorrer la ciudad de punta a punta en un bus panorámico. No es excursión guiada ni transporte tradicional. Es, simplemente, una manera distinta y mucho más relajada de moverse.
Lo que empezó como una solución práctica terminó convirtiéndose en una de las actividades más comentadas del verano. Turistas, familias, grupos de amigos y hasta locales se suben a esta iniciativa impulsada por Galicia para ir a la playa, cambiar de parador o volver al centro sin preocuparse por el tránsito, el estacionamiento o las horas pico.

Un paseo que también es experiencia
El recorrido conecta el centro de Pinamar con algunos de los paradores más populares de la ciudad. Sale desde la zona del Casino y avanza bordeando la costa, con paradas estratégicas que permiten subir y bajar libremente durante el día: todos los días, de 12 a 19 h, recorre Av. Bunge, Av. del Mar y Av. del Olimpo, hasta llegar a Bosques Pinamar, con paradas en Negroni, La Gamba y Parador CR.


Pero lo que explica su éxito no es solo el trayecto. Es el clima. El colectivo es abierto, entra el aire del mar, se escucha el clima distendido de la ciudad y también las conversaciones cruzadas entre desconocidos que comparten el mismo mood veraniego. En vez de ser un simple traslado, el viaje se vuelve parte del recuerdo.


Muchos lo usan como plan en sí mismo: se suben “a dar una vuelta”, a mirar el paisaje, a matar el tiempo antes de ir a la playa o para volver cuando baja el sol. Otros lo incorporan a su rutina diaria, como una alternativa más amable al auto o a caminar largas distancias bajo el sol.

Menos auto, más verano
En una ciudad donde el tráfico puede volverse caótico en temporada alta, esta propuesta también responde a una necesidad concreta: facilitar la movilidad sin sumar estrés. La gratuidad del Bus Galicia lo vuelve accesible y refuerza una lógica más sustentable y compartida del espacio urbano.



Además, hay algo simbólico en dejar el auto y subirse a un colectivo turístico. Es una forma de decir “estoy de vacaciones”, incluso para quienes viven en Pinamar o pasan todo el verano ahí.
El bus forma parte de la propuesta de beneficios de Galicia, pensada para acompañar la experiencia de veranear en la costa desde otro lugar: más simple y conectada con el disfrute. Un gesto que sin dudas tiene impacto real en cómo se vive Pinamar durante la temporada alta.
