Buenos Aires siempre fue mucho más que una sede: se trató del primer latido de Creamfields en América Latina.
Pionera en traer la experiencia única de escenarios simultáneos, nuestra ciudad recibió al festival con una energía arrolladora. Entonces, lo que había comenzado como una apuesta en 2001 el Hipódromo de San Isidro, pronto le dio lugar a una revolución cultural que el tiempo bendijo y consagró.
Sí, la jornada inaugural de casi un cuarto de siglo atrás, marcada por la lluvia y el barro, dejó una huella imborrable. Quienes estuvieron ahí lo recuerdan como un bautismo épico, símbolo de haber vivido algo verdaderamente legendario. Porque, claro, aquella edición argentina en 2001, primera fuera del Reino Unido, no solo igualó la magnitud del original: la superó.

Con el tiempo Creamfields no sólo se erigió en un festival, sino en el punto de encuentro de una generación, en un lugar donde la electrónica se volvió idioma común. Hablamos de quince ediciones hasta la de 2004. Algunas de ellas con momentos inolvidables... Aquí, un vuelo rasante por varios de sus ediciones clave...

En 2002, en medio de una profunda crisis económica, el festival reafirmó su compromiso con el público argentino y celebró su segunda edición el 18 de noviembre en el Dique 1 de Puerto Madero. La presencia de leyendas como Frankie Knuckles y Pete Tong selló su lugar como referente indiscutido de la escena electrónica. Contra todo pronóstico, se convirtió en un símbolo de resistencia cultural y esperanza.
La de 2008 fue una edición gloriosa, con un line-up de lujo y una atmósfera verdaderamente cosmopolita. Bajofondo y Gustavo Cerati protagonizaron un momento legendario con El Mareo, una de las colaboraciones más icónicas del rock nacional. Además, ese año brillaron Gorillaz Soundsystem, LCD Soundsystem, David Guetta, deadmau5, Crystal Castles, Carl Craig, Gui Boratto, entre muchos otros. Se trató de una noche que dejó su marca para siempre.

En 2010 artistas como Calvin Harris, Fatboy Slim y Plastikman hicieron vibrar al público. En 2011, David Guetta —ya convertido en ícono global— no dudó en declarar: “Esta es la mejor fiesta del mundo”. Y lo gritó desde el escenario porteño. Entre 2012 y 2015, Creamfields también fue hogar de ENTER, el revolucionario concepto del techno a cargo de Richie Hawtin, consolidando su rol como epicentro de la innovación sonora.

Con su regreso en 2024, nueve años después tras quince ininterrumpidos, la magia volvió a todas luces y sonidos en un flamante predio, el Parque de la Ciudad. El reencuentro resultó tan potente como emotivo. Y la pasión del público local demostró que Creamfields nunca se había ido, que sólo estaba esperando el momento de volver a brillar.

Reunió a más de 65 mil personas en una noche inolvidable, con nombres como Swedish House Mafia, Alesso, Nina Kraviz, Steve Aoki, Richie Hawtin y muchos más, cerrando un nuevo capítulo inolvidable, repleto de música, luces, emoción y celebración colectiva.

Un desafío que volverá a hacerse presente el próximo 11 de octubre, otras vez en el Parque de la Ciudad, a partir de las gestiones de Fenix Entertainment, con cuatro décadas de trayectoria en el espectáculo, y un line-up que ya incluye, ente otros artistas internacionales y nacionales a Swedish House Mafia, Alesso, Alan Walker, Steve Aoki, Fisher y Nina Kraviz.
Agradecemos a Varas Otero Comunicaciones
