A 12 años de la Ley de Identidad de Género en Argentina: Dyhzy, Diana Zurco y Oliver Nash analizan "el logro colectivo" – GENTE Online
 

A 12 años de la Ley de Identidad de Género en Argentina: Dyhzy, Diana Zurco y Oliver Nash analizan "el logro colectivo"

A 12 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género en Argentina
En diálogo con Revista GENTE, la DJ, la locutora y el escritor reflexionan sobre el impacto de una normativa que entiende que "hay otras identidades que existen y tienen que tener el derecho a ser nombradas". Qué significó el cambio de nombre en su DNI y cómo vivieron la conquista histórica. 
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Con 55 votos afirmativos, ningún negativo y una abstención, hace exactamente 12 años el Senado aprobaba la Ley 26.743 de Identidad de Género en Argentina que permitió a las personas registrarse en su DNI con su nombre, foto e identidad de género.

A partir de ese momento, se oficializó que “toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género, al libre desarrollo de su persona conforme a ella" y a ser tratada de forma digna de acuerdo su identidad.

De qué se tratan los derechos que otorga la Ley de Identidad de Género

Resultado de la lucha colectiva –pero principalmente impulsada por el activismo trans–, su implementación permite “construir una sociedad con más derechos, igualdad e inclusión”. La normativa, además, garantizó el acceso a los tratamientos de salud a toda persona que requiera modificar su cuerpo de acuerdo al género autopercibido.

La ley promulgada el 23 de mayo de 2012 entiende la identidad de género autopercibida como “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento”.

Es por eso que, desde la sanción de la Ley, para poder verse tal como lo sienten las personas “pueden modificar la apariencia o la función corporal a través de medios farmacólógicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido”.

La militancia en las calles y la transversalidad fueron la columna fundamental de una ley que establece que “toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género, al libre desarrollo de su persona conforme a ella" y a ser tratada de forma digna de acuerdo su identidad.

Un hito que para miles de argentinos fue una verdadera reparación histórica. Incluso niñas, niños o adolescentes también pueden solicitar una rectificación registral cuando su sexo y nombre que figuran en el DNI no coincidan. Vale aclarar que esta es la primera Ley de Identidad de Género del mundo que no requiere diagnósticos médicos o psiquiátricos, ni operaciones de cambio de sexo para acreditar la identidad.

A continuación, en primera persona, Dyhzy, Oliver Nash y Diana Zurco retoman la importancia de que ante la ley sean reconocidos como son, sienten y se perciben.

Dyhzy: “No tengo recuerdos de mi familia llamándome por mi nombre de nacimiento”

Tiempo atrás, la Dj, dragqueen y diseñadora gráfica nos contaba cómo era la foto de su nuevo DNI, en el que figura como Tani. “Estoy diosa, porque estaba en un buen momento. Lo único que pedí es que le pongan flash y le pusieron. Entre más luz, siempre mejor: prefiero estar ciega”.

Con su característico humor, Dhyzy (ese su nombre artístico; 28; nacida el 16 de diciembre de 1994) apreciaba cómo se veía al portar su identidad con persona no binaria. Acerca de la conquista de la Ley de Identidad de Género, se explaya en diálogo con GENTE: “La militancia se lleva todo el mérito. Este tipo de logros no son de ningún partido político, son pura y exclusivamente de la comunidad; de activistas y no activistas”.

Pero aclara: “En mi opinión, si el colectivo trans no se levantaba y decía ‘nosotras o nosotres necesitamos que se nos reconozcan nuestros derechos para seguir viviendo’, si no paraban y no luchaban, a la sociedad mucho no le iba a importar. Porque, por lo general, sólo comulga cuando tocan los intereses comunes de la sociedad, como suelen ser los de cualquier país, la inseguridad, la inflación, la economía”.  

Dyhzy, íntimo con GENTE
Dyhzy, ese el nombre artístico de Tani Fernández Luchetti según su DNI. "Toda la vida me llamaron Tani, y cuando me puse a pensarlo, era un nombre que parecía el diminutivo de Estanislao pero al mismo tiempo en femenino podría ser el de Tania. Entonces me gustó esa ambigüedad", explica la DJ y dragqueen en diálogo con GENTE.

Lo cierto es que, subraya, sigue notando en carne propia cuando se refieren a ella como dragqueen, y especialmente lo que sufre la comunidad travesti trans, porque “la gente, desde su ignorancia, a veces continúa diciendo que se trata de un desorden de salud mental, cuando las organizaciones de salud del mundo ya dijeron que no es así”.  

“Yo no creo en los roles de género y hablando de biología, en lo único que nos da parámetros en algún punto, es con las funciones de nuestro cuerpo. Las cuales no están al cien por ciento para cumplirse, porque honestamente, si no quiero tener familia, no tengo por qué tenerla. Yo al no sentirme representada por los arquetipos de hombre o mujer, vivo mi género de forma fluida, fuera del espectro, así que me considero de género no binario”, explica, aunque aclara que hoy no le interesan los pronombres.

–En tu caso, ¿qué significó el cambio de nombre del DNI? ¿Cómo lo viviste?

–A mí me pasó que mi nombre de nacimiento jamás me representó, y ni mi familia ni amigos me llamaron así. Toda la vida me llamaron Tani, y cuando me puse a pensarlo, era un nombre que parecía el diminutivo de Estanislao pero al mismo tiempo en femenino podría ser el de Tania. Entonces me gustó esa ambigüedad.

Cuando pude tener mi DNI me siguió sucediendo que algunos me llamaran por mi dead name (nombre muerto), un nombre que ya no existe, pero me dio más tranquilidad porque tengo un amparo legal que dice que me llamo Tani Fernández Luchetti (sus padres son el expresidente Alberto Fernández y Marcela Luchetti).

Yo reconozco una parte del problema porque la vivo de esta forma, y en la calle no sufro por mi identidad, pero la comunidad travesti trans sigue corriendo peligros de que la agredan. Es cierto que la sociedad avanza, pero no es verdad que el colectivo haya dejado de ser vulnerado.

"Me parece increíble que la ley se haya sancionado hace doce años y a la vez se siga queriendo debatir, o haya gente que quiera derogarla porque dice ‘que consume plata del Estado’", plantea Tani.

–¿Y qué pasa cuando se intenta llevar a debate el tema de la identidad o se descalifican identidades amparadas por la ley?

–La identidad de género no es para debate o para que el otro me de su opinión. Mi identidad es algo que yo construyo en base a mis experiencias, mi vida y lo que siento y creo que soy. Muchos podrán decir que hay que educar a la gente para comprenda esto, y puede ser, pero lo que falta es un consenso en el mundo para poner fin a los actos homofóbicos, lesbofóbicos y transfóbicos, al ataque a la comunidad LGBTQI+ en su totalidad.

También insisten en tildar al movimiento como lobby o en decir que la comunidad tiene la intención de pervertir a la gente, una sarta de estupideces cuyos discursos instauran en los medios desde la ignorancia. Como cuando Carmen Barbieri y Amalia Granata decían que las personas trans cobraban un sueldo, cosa que no sucedió nunca.  

Respecto a sus recuerdos del día de la sanción de la Ley de Identidad de Género, Dyhzy cuenta: “Yo estaba en el último año de la secundaria. En algún punto no me tocaba de cerca porque todavía no me cuestionaba mi identidad ni mi género. Pero hoy me parece increíble que la ley se haya sancionado hace doce años y a la vez se siga queriendo debatir, o haya gente que quiera derogarla porque dice ‘que consume plata del Estado’. Recuerdo que me alegré, porque finalmente todos pudieron ser llamados con sus nombres ante la ley”.

Oliver Nash: “Poder ser quien soy legalmente, me salvó la vida”

El escritor Oliver Nash, autor de Siempre estuve ahí (2022), autobiografía donde volcó la historia de su transición como varón trans, sentencia en charla con GENTE: “La ley me permitió entender quién era y ser quien soy. Poder ser quien soy legalmente me salvó la vida”.

Cuando se sancionó la Ley de Identidad de Género, Oliver todavía no había salido del armario y “apenas conocía a las personas trans, pero entendía que iba a ayudar a muchas personas e incluir siempre es algo bien a nivel social”. Continúa: “Nunca me hubiera imaginado que años después, esa misma ley, con todo el avance en derechos trans que conllevó, me iba a permitir entender primero que era trans y después tener derecho a llevar mi nombre en mi documento y vivir siendo quien siempre me había sentido”.

Respecto a la importancia del cambio de nombre en su DNI, el periodista y activista comparte: “Me dio la posibilidad de existir siendo yo, sentirme por fin parte de la sociedad y desarrollarme en mi vida y en mi carrera”.

El escritor Oliver Nash, autor de Siempre estuve ahí (Penguin, 2022), libro en el que cuenta su historia, la "de un hombre trans que sale del armario de adulto, su infancia y adolescencia sin poder ser quien es, pasa por temas de salud mental, bullying, amistad, amor y bisexualidad, obvio, y sobre cómo cambia todo cuando transiciona socialmente".

Al contar cómo fue no sentirse representado por su género asignado al nacer (el femenino), Oliver expone: “Durante muchos años no entendía ni quién era, qué me pasaba y estaba perdido. Cuando me dí cuenta de que era trans, entendí que todo lo que me pasaba era que me costaba aceptar que lo era, y cuando por fin empecé a vivir siendo yo todo mejoró”. No sólo se desarrolló laboralmente y escribió un libro: “Hasta conocí al amor de mi vida y me casé”.

–Hablemos de las dificultades y falta de oportunidades entre la comunidad trans.

–Faltan muchas oportunidades para las personas trans y aún se vive demasiada discriminación. Siendo trans es más difícil conseguir un trabajo, conseguir un médico que te atienda y respete quien sos, conseguir un alquiler… Porque en general, la gente ve a lo trans como algo negativo y a partir de ahí te rechaza. Por eso necesitamos mayor inclusión, pero de verdad, por ejemplo poder conseguir un trabajo sin tener miedo a que te rechacen por tu identidad.

Oliver Nash, antes y ahora, "siempre yo". Con esta foto, el 23 de mayo de 2022 y a pocos días de editar su primer libro, compartió en sus redes: "(Escribirlo) me ayudó a entenderme en medio de las tristezas y la felicidad que fui logrando y sé que leerlo también le va a servir a más gente".

Acerca de los cimientos de la ley que hoy cumple doce años, como activista que es, subraya: “Fueron abogados militantes, varios parte de la comunidad LGBTQ, los que la idearon en unión con personas trans y LGBTQ en general. Es una de las mejores leyes de identidad de género del mundo porque no estigmatiza ni patologiza a las personas trans, simplemente entiende que hay otras identidades que existen y tienen que tener el derecho a ser nombradas”.

Para concluir, destaca la importancia del contexto político en la que salió: “Las buenas leyes salen con buenos gobiernos, y cuando hay determinación en incluir y avanzar. La determinación política y la lucha de las personas trans y travestis fue la que nos llevó a esta gran ley”.   

Diana Zurco: "Los derechos adquiridos no deberían ser objetos de debate"

Diana Zurco, la primera conductora trans de la TV Pública, quien hace poco debió despedirse de la señal, también habló con GENTE acerca de la importancia de la militancia para lograr “una Ley tan esperada”. “Fue clave la lucha porque nuestra comunidad trans peleaba por el reconocimiento de nuestros derechos desde hace muchos años, y entendió que había que reflejarse en la otra (porque los varones trans iniciaron un camino de lucha más hacia estos años, aclara) y unirse en la dificultad”, explica la locutora.  

“Es por eso que siempre decimos que a nuestra comunidad la democracia llegó mucho más tarde, ya que no había derechos. Imaginemos todo lo que pasó desde la recuperación de la democracia, en 1983, hasta la sanción de la Ley: hubo un aprendizaje y estuvo el unirse ante el dolor quedando al margen de lo legítimo, porque el Estado no nos reconocía”, plantea Zurco. Y destaca: “Por eso hay que cuidar mucho lo que se ha logrado, porque es un derecho adquirido”.  

Diana Zurco para el Íntimo de la Semana de GENTE
Diana Zurco destaca que "un alto porcentaje de nuestra comunidad trans todavía no tiene al acceso al trabajo formal". Además, hace carne su historia, ya que a partir de que la nueva gestión decidió no renovarle su contrato como conductora de la TV Pública, hoy explica: "Es injusto".

Acerca de lo que se debe seguir debatiendo, destaca: “Un alto porcentaje de nuestra comunidad trans todavía no tiene acceso al trabajo formal. Se sancionó hace unos años la ley de cupo laboral trans, pero incluso con la gestión anterior no estaba siendo aplicada de la manera que debía serlo en las provincias”.

Y de hecho, aclara a título personal y como para amplificar: “Yo soy una de ellas. En mi caso, yo era la conductora del noticiero central de la televisión pública y hemos marcado un hito. Fue motivo de noticia mundial y hasta llegó al New York Times. Y si bien yo tenía un contrato a plazo fijo que se iba renovando, la nueva gestión decidió no hacerlo”.

“Caía en las reglas generales en el medio de muchos despidos en el Estado, pero fue injusto y es un problema económico en lo personal”, suma quien se considera “sumamente resiliente por naturaleza”, continúa al aire de Radio Ciudad y se sabe “parte de una realidad que está pasando muchísima gente”.

Diana Zurco para el Íntimo de la Semana de GENTE
La locutora recuerda la importancia de la sanción de la Ley de Identidad de Género con un gesto más que importante para ella, que fue posible al existir la normativa: recibió el diploma del ISER como Diana Zurco y no con su nombre asignado al nacer.

–¿Qué significó para vos la sanción de la Ley de Identidad de Género?

A nivel personal, más allá de los cambios registrales y tener mi nombre elegido por mí misma y que me identifica, no sólo como género sino como persona, significó muchas cosas. Entre ellas recuerdo que en 2012, mientras se estaba tratando la ley, estaba cursando la carrera de locutora nacional en el ISER y me inscribí con mi nombre asignado al nacer, el nombre masculino.

Entonces, después pude pedirles que respetaran mi identidad de género y ahí es cuando pidieron que en las listas sea llamada como Diana, y tuvieron que cambiar todos los papeles. Para mí es muy significante, porque me dieron el título llamándome Diana, que era el nombre con el que siempre me sentí.

Requisitos para solicitar el cambio de nombre

El artículo número 4 de la Ley de Identidad de Género, publicada en el Boletín Oficial el 24 de mayo de 2012, indica que "toda persona que solicite la rectificación registral del sexo, el cambio de nombre de pila e imagen, en virtud de la presente ley, deberá observar los siguientes requisitos":

1. Acreditar la edad mínima de dieciocho (18) años de edad, con excepción de lo establecido en el artículo 5° de la presente ley.

2. Presentar ante el Registro Nacional de las Personas o sus oficinas seccionales correspondientes, una solicitud manifestando encontrarse amparada por la presente ley, requiriendo la rectificación registral de la partida de nacimiento y el nuevo documento nacional de identidad correspondiente, conservándose el número original.

3. Expresar el nuevo nombre de pila elegido con el que solicita inscribirse.

En ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.

Qué señala la Ley en caso de menores de edad

Con relación a las personas menores de dieciocho (18) años de edad la solicitud del trámite a que refiere el artículo 4º deberá ser efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor, teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo con lo estipulado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Asimismo, la persona menor de edad deberá contar con la asistencia del abogado del niño prevista en el artículo 27 de la Ley 26.061.

Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible obtener el consentimiento de alguno/a de los/as representantes legales del menor de edad, se podrá recurrir a la vía sumarísima para que los/as jueces/zas correspondientes resuelvan, teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo con lo estipulado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes.

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