La Justicia de Mendoza investiga el ataque a tiros que dejó a una nena de 11 años al borde de la muerte como el capítulo más sangriento de una guerra narco gestada en el penal de Cacheuta. Según el expediente, la balacera fue el desenlace de una serie de amenazas directas enviadas desde un perfil falso de Facebook a Yamila Agüero, hermana de Marcelo “Tapón” Agüero Declaux, un interno del penal de Almafuerte.
Los mensajes eran explícitos y marcaron una cuenta regresiva fatal: "Voy de nuevo y le pego a tus hijos", "El tiempo corre", "Culpa de tu hermano, el Tapón" y "Ustedes me tienen que solucionar el inconveniente, si no van a enterrar siempre a alguien".
El conflicto se originó por una presunta "traición" interna. Los investigadores sostienen que Agüero Declaux se habría negado a hacerse cargo de una causa por narcotráfico para proteger a la cúpula de la organización, una decisión que desató la sed de venganza de sus socios.

El principal sospechoso del brutal ataque
El principal sospechoso de ordenar los ataques es Pedro Esteban Morales Anisco, alias “Piter”, un interno con gran influencia en el módulo 4.1 de Almafuerte. "Piter" está señalado como un líder con capacidad operativa para mover sicarios fuera de la cárcel y gestionar maniobras delictivas desde su celda, contando incluso con la presunta colaboración de personal penitenciario.
La violencia escaló en dos etapas claramente marcadas. El primer aviso ocurrió el domingo 15 de marzo, cuando la casa de Yamila Agüero, en la calle Renato Della Santa, fue acribillada a balazos. Aunque no hubo heridos, la advertencia fue ignorada. Seis días después, los sicarios regresaron y abrieron fuego contra otra vivienda de la familia en el barrio Los Cerrillos. En ese lugar se encontraba la hija de "Tapón", quien recibió tres impactos de bala. Desde ese momento, la menor permanece internada en estado crítico, convirtiéndose en la víctima colateral de una disputa que la familia no pudo o no quiso frenar.
El trasfondo de este enfrentamiento es una compleja causa federal por narcotráfico que dejó al descubierto una estructura organizada dentro de la cárcel de Cacheuta. En dicho expediente están imputados tanto Morales Anisco como los hermanos Agüero, junto a un agente penitenciario, Renzo Rojas, acusado de facilitar el ingreso de estupefacientes al penal.
La causa judicial hoy intenta determinar el grado de responsabilidad de cada integrante de esta red, mientras la policía busca a los autores materiales que ejecutaron la orden de "pegarle a los hijos" de Agüero, cumpliendo la amenaza que circuló por redes sociales semanas antes del ataque.

