Ricardo Piñeiro: de ser uno de los manager más requeridos de los '90, a su dura lucha contra el alcoholismo que terminó en una vida espiritual – GENTE Online
 

Ricardo Piñeiro: de ser uno de los manager más requeridos de los '90, a su dura lucha contra el alcoholismo que terminó en una vida espiritual

Ricardo Piñeiro: el ícono de la moda de los 90's
El manager que supo ser un ícono de la moda y llegó a codearse con príncipes y top models internacionales, se reinventó tras perder todo lo que supo llevarlo a la fama.
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A horas de haberse anunciado la muerte del reconocido representante de modelos de los años 90, GENTE hace un recorrido de su vida, en las que aproximadamente dos décadas, el nombre de Ricardo Piñeiro fue sinónimo de prestigio en el ámbito de la moda argentina.

Al igual que Pancho Dotto, su principal competidor, el difunto manager ejercía control sobre las trayectorias profesionales de numerosas modelos de renombre en la Argentina. Sin embargo, tras grandes golpes de la vida que lo llevaron al alcoholismo, sus últimos años los transitó abocado a la espiritualidad.

Muy poco se sabe del rotundo cambio de vida que hizo Piñeiro, sin embargo, luego de que el famoso representante de modelos fuese ingresado al Sanatorio Mater Dei bajo un cuadro muy complejo, Franco Torchia contó en DDM, el ciclo que conduce Mariana Fabbiani en AmericaTV, que Ricardo había entregado sus últimos años a una vida de espiritualidad.

Además, el panelista también detalla que el reconocido manager se dedicaba a un proyecto personal artístico, en el que tomaba fotografías de puertas históricas y llamativas de la Ciudad de Buenos Aires, para armar una serie fotográfica sobre el tema.

ricardo piñeiro portada perfil
Imagen de archivo: Ricardo Piñeiro.

Los años de oro de Ricardo Piñeiro: el hombre que se codeo con super modelos, príncipes y hasta Mick Jagger

Ricardo Piñeiro saltó a la fama en los medios de comunicación a fines de los 90 y principios de los 2000 debido a que era uno de los empresarios de la moda argentina más importante y descubrió a decenas de modelos que hoy en día siguen siendo furor en las pasarelas del mundo.

Entre las modelos que continúan vigentes en el mundo del espectáculo, y que fueron una de las grandes sensaciones de su agencia, figuran: Verónica LozanoPaula ChavesAndrea Frigerio y Mariana Arias.

Todas las aspirantes a top model querían ser parte de la agencia que él guiaba y por la cual consiguió millonarios acuerdos comerciales con marcas nacionales e internacionales. Instalando a sus modelos como las caras de reconocidas campañas, en los desfiles más exclusivos, presencia en todos los programas de televisión, tapas de las revistas más importantes y conocidas del país y el mundo.

Amante de la naturaleza y la vida sana, Piñeiro llegó a los 55 con un físico envidiable. Según le confesó a GENTE en 2010, la profesión se desprestigió y “hay demasiadas chicas pulposas que son las antimodelos”

Durante su época de oro, el manager se convirtió en un ícono de la moda y supo codearse con grandes figuras internacionales. Su fama lo llevó cenar en su casa con el príncipe Alberto de Mónaco, Mick Jagger le cantó el cumpleaños feliz en un restaurante porteño y hasta trabajó con la supermodelo alemana Claudia Schiffer.

Cabe recordar que cuando sufrió un infarto fue trasladado en el helicóptero presidencial y atendido por los mejores médicos del país porque era muy amigo de Carlitos Junior y Ramón Hernández, secretario presidencial de Menem.

Imagen de archivo: Ricardo junto a parte del staff de modelos que manejaba, entre las que destacaban Paula Chaves, Inés Pujol, Lara Bernasconi, Jimena Buttigliengo y Magali Montoro.

La traición que lo llevó a caer en el alcoholismo

En 2011 fue el primer cimbronazo de la vida hacia Piñeiro, cuando perdió su base económica y se vio obligado a reinventarse. En este episodio, incluso, perdió "hasta el nombre":  su empresa de representante de modelos quebró y desapareció de los medios. Esto le causó una profunda depresión que derivó en que se vuelque al alcoholismo

En un momento tuve una gran depresión, no sé si llamarlo una estafa, pero tuve muchos problemas y se tuvo que cerrar la empresa”, contó en Socios del espectáculo hace poco tiempo, en lo que fue su última aparición en público.

“A veces delegar te sale caro. No puse el foco en la parte contable, que estaba a cargo de dos personas de mi máxima confianza. Ellos especularon con mi falta de atención a los números y un día no hubo plata para pagarle a nadie”, supo revelar el reconocido manager en una entrevista para ¡Hola! Argentina.

Ricardo Piñeiro con Paula Chaves, una de las modelos que descubrió y con la que guardó una gran amistad.

La lucha de Ricardo Piñeiro contra el alcoholismo

Sobre aquel falso refugio que encontró en el alcohol, el representante explicó hace poco tiempo: "Empecé a tomar un poquito de más. Ahí recurrí a Alcohólicos Anónimos, al lado de la iglesia, y me salvó la vida. Hace cinco años que no tomo alcohol”.

En el tiempo que quebró su agencia se mudó a su chacra en San Andrés de Giles, lugar en el que se recluyó y aisló de todo lo que supo formar parte de su entorno. “Fueron tiempos de muchísima tristeza y angustia. El campo es muy lindo, pero muy solitario. La soledad es peligrosa, te lleva por caminos oscuros. Empecé a tomar solo en casa, en la chacra las cosas se pusieron más serias”, reflexionó en una entrevista para ¡Hola!

“Siento mucha gratitud por todas las personas que me ayudaron. A mí la adicción al alcohol me acercó a la Iglesia. No hay que tener vergüenza. Esto se puede pasar a cualquiera. De hecho a mucha gente le pasa, no lo cuenta y para mí es un error. El primer paso es aceptarlo y contarlo”, apuntó, incentivando a quienes pudieran estar atravesando el mismo problema.

Tras alejarse del medio, Piñeiro se aboco a la crianza de sus perros, sus grandes compañeros en el último tiempo de vida del manager.

Abocada a la espiritualidad, a la fotografía y a sus perros: los hobbies que salvaron a Ricardo Piñeiro y dieron otro sentido a su vida

En su proceso de sanación, Ricardo se volcó a la fotografía, al camino espiritual y a la crianza de sus perros, sus grandes compañeros de vida. Hasta sus últimos días, fue voluntario en la Iglesia de las Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón.

“Estoy comprometido con la causa. Tratamos de rescatar a la gente que está en situación de calle y la intención es que esa gente se inserte de nuevo en la sociedad y pueda tener un trabajo digno”, contó sobre su labor social hace un tiempo.

Ricardo Piñeiro junto a otros voluntarios en la Iglesia de las Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón.

Asimismo, detalló algunas de las obras solidarias que la iglesia donde prestaba servicio realizaba: “Les servimos un plato de comida a cada uno, un postre, agua, se reza y se agradece que estamos comiendo”.

Su pasión por la fotografía surgió como un hobbie y terminó con muchas de sus obras expuestas en varias muestras actuales. Una de las más recordadas fue la que inauguró en julio del año pasado en Buenos Aires "Fuego Sagrado", en donde retrató puertas y edificios emblemáticos de la Ciudad.

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