“Sola no se fue”: la hipótesis del abuelo de Esmeralda, la nena de 2 años que estuvo desaparecida en Cosquín – GENTE Online
 

“Sola no se fue”: la hipótesis del abuelo de Esmeralda, la nena de 2 años que estuvo desaparecida en Cosquín

Tras 20 horas de búsqueda y la activación del Alerta Sofía, Esmeralda apareció con vida en un descampado de Cosquín. La fiscalía no descarta líneas y ya secuestró celulares del entorno.
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El caso que mantuvo en vilo al Valle de Punilla tuvo un final con alivio, pero abrió interrogantes. Esmeralda Pereyra López, de 2 años, desapareció el miércoles por la tarde de la casa familiar en el barrio San José Obrero de Cosquín y fue hallada con vida el jueves cerca del mediodía, entre pastizales, a pocas cuadras del hogar.

La fiscal del caso, Silvana Pen, informó que la niña estaba fuera de peligro y que, a primera vista, no presentaba signos de abuso, aunque continuaría en observación y la investigación seguiría abierta.

La hipótesis del abuelo

Marcelo, el abuelo materno, reconstruyó los minutos previos y trazó una hipótesis que la familia repite desde el primer momento: la niña no se perdió sola, “alguien la alzó y se la llevó”. En diálogo con medios como TN, explicó que la nena habría salido por una puerta que quedó entreabierta mientras su abuela lavaba ropa, pero remarcó que el descampado donde apareció —con espinas y monte tupido— le resulta intransitable para una criatura de esa edad. “Es imposible que haya caminado sola por ahí, hay espinas por todos lados”, dijo, y subrayó que la ropa “estaba puesta al revés”, un detalle que, para él, refuerza la sospecha de intervención de terceros.

El hombre también pidió públicamente que no se apunte contra su familia y aseguró que “nunca tuvieron problemas con nadie”. “Nadie de mi familia sabía nada de Esmeralda. Les pido a todos que no piensen mal de mi familia”, insistió al día siguiente del hallazgo.

Qué dice la investigación oficial

Mientras la versión del abuelo gana espacio en la conversación pública, la fiscal Pen avanzó con medidas de prueba: se secuestraron los teléfonos del entorno para peritajes, se analizaron celdas de telefonía y cámaras, y se ordenaron nuevos rastrillajes. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis: tanto la salida por una puerta abierta como la participación de terceros siguen bajo análisis.

En conferencia, Pen aclaró que al momento de su declaración “no había sospechas de abuso” y que la nena fue encontrada “sola, entre los pastizales, sin otras personas en el lugar. También señaló que no habría detenidos, pese a versiones cruzadas publicadas por algunos medios.

El dato que inquieta: un área ya rastrillada

Fuentes del caso indicaron que el sector donde la localizaron había sido recorrido antes, lo que alimentó la posibilidad de que alguien la hubiese dejado allí más tarde. La distancia —poco más de 400 metros en línea recta desde la casa— y el terreno de acceso difícil llevaron a funcionarios provinciales y a cronistas en el lugar a plantear que es “difícil” pensar que una nena de 2 años haya llegado sola hasta ese punto.

A esa percepción se sumó un dato clínico: médicos del Hospital Domingo Funes describieron que Esmeralda no mostraba signos compatibles con haber pasado largas horas a la intemperie —más allá de raspones en rostro y piernas—, algo que, para investigadores consultados por la prensa local, refuerza la línea de que pudo haber estado “bajo resguardo” y luego ser dejada en el descampado.

El operativo y las primeras pistas

Desde la tarde del miércoles, la búsqueda se desplegó con policías, bomberos, perros y drones, y se activó la Alerta Sofía en todo el país. En paralelo, se inspeccionó un circo instalado en las cercanías —se harán nuevas revisiones con canes— y se relevaron testimonios en la zona. La propia familia había señalado ese predio como un punto de interés, mientras que los investigadores remarcaron que revisar el “entorno cercano” es un paso de rutina en estas causas.

En simultáneo, el intendente de Cosquín deslizó que existía una denuncia intrafamiliar por violencia de género contra el padre, un dato que la Justicia no confirmó; la madre, por su parte, reiteró que “alguien se la llevó”. En este entramado de versiones, el abuelo volvió a pedir: “No piensen mal de mi familia”.

Qué se investiga ahora

Con Esmeralda a salvo, las preguntas son tres: dónde estuvo durante las horas en que nadie la vio, cómo llegó hasta el descampado ya rastrillado y si actuó una o más personas. El testimonio del abuelo encuadra con lo que la policía de Córdoba y la fiscalía consideran posible pero aún no probado: la intervención de terceros. La clave, a corto plazo, estará en pericias de teléfonos, cámaras y huellas, así como en informes médicos completos.



 
 

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