Wanda Nara volvió a quedar en el centro de la escena mediática y redobló la apuesta en su conflicto con Mauro Icardi al exponer chats privados para desmentir públicamente al futbolista. Luego de sus recientes declaraciones en Intrusos (América TV), donde aseguró que mantiene un buen vínculo con su expareja y padre de sus hijas, la empresaria decidió mostrar pruebas que, según ella, confirman que entre ambos sí existe diálogo.
Wanda había afirmado que la relación actual con Icardi era cordial y hasta conciliadora. Incluso sorprendió al señalar que no tenía inconvenientes en que sus hijas compartan tiempo con la China Suárez y que las conversaciones con el delantero se daban en un tono distendido y con humor. Sin embargo, esas palabras no tardaron en generar reacción.
Horas después, Mauro Icardi publicó un extenso comunicado en sus redes sociales en el que desmintió categóricamente a la madre de sus hijas. Allí negó mantener diálogo alguno con Wanda, la acusó de mentir y enumeró distintos puntos sensibles en medio de la disputa legal y mediática que ambos sostienen desde hace meses. En ese mismo texto, el jugador la desafió públicamente a mostrar los chats si, como decía, realmente hablaban.

Los chats privados de Wanda y Mauro
Lejos de dar marcha atrás, Wanda Nara recogió el guante y minutos más tarde comenzó a filtrar capturas de conversaciones privadas de WhatsApp en sus historias de Instagram. Aunque tapó parte del contenido para no exponer completamente los mensajes, dejó en claro su intención: demostrar que no mentía. Según las imágenes, los intercambios datan de octubre, noviembre y de los últimos días de enero. Un detalle que llamó la atención fue que Wanda no tiene a Mauro agendado, ya que solo se ve su foto de perfil y un número telefónico parcialmente cubierto.

En las capturas también se observan numerosas llamadas perdidas realizadas por él y algunas videollamadas grupales que, por el contexto, estarían vinculadas a la mediadora del Ministerio Público Tutelar. En una de las historias, Wanda aclaró que Mauro solía contactarla en el horario en que las nenas estaban en el colegio. También se leen mensajes de fin de año, deseos de éxito, reproches cruzados y fuertes acusaciones vinculadas al bienestar emocional de las hijas.
Entre los textuales más impactantes, Icardi escribió: “¿Ahora nos sorprendemos del comportamiento de una nena de 11 años? No, Fernanda… No la vi así de preocupada porque mis hijas compartan vacaciones en la costa o asados, o días de pileta con la hija de su ex novio drogadicto y presidiario…", se quejó, además de cuestionar la exposición mediática. Wanda, por su parte, respondió: “Ahora la única prioridad son las nenas… Ahora la única prioridad son las nenas. Me imagino que Eugenia no se drogará delante de mis hijas. No confío en ella, confío en el papá que elegí"..

Incluso aparece una frase inquietante en otra parte del chat: “Manda mensajes a Rufina amenazándola”, lo que desencadenó todo tipo de especulaciones.
La filtración incluyó también mensajes de tono más íntimo y contradictorio, como cuando Wanda aclaró “yo estoy de novia” y él respondió con ironía y nostalgia, cerrando con una foto en modo bombita. "Me muero de ganas… Ya conozco tu discusión. Las extraño".
Wanda también le puso en uno de los chats: "Mauro, yo no puedo compartir mis espacios más que con mis hijos. Si me sobran habitaciones me hago vestidores…".

