Fue modelo top, dejó todo y ahora atiende un comercio: qué fue de la vida de Dolores Trull – GENTE Online
 

Fue modelo top, dejó todo y se dedica al mundo de las joyas: qué fue de la vida de Dolores Trull

dolores trull
A los 47 años habla con Revista GENTE sobre su presente. "No quería quedarme en casa sin hacer nada", revela. Elegida y disputada por varias firmas internacionales, hoy la modelo marca tendencia desde otro ámbito. 
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Dolores Trull (47) fue una de las modelos icónicas de la década de los noventa. Se codeó y fue una de las mejores. Firmas como Chanel, Fendi y Versace se disputaban su presencia para las campañas que tenían lugar en las grandes capitales del diseño como Nueva York, París, Berlín y Milán. Pasó mucha agua bajo el puente. De los tiempos en los que brillaba arriba de la pasarela, ahora pasa sus días perfilando piezas de joyería en un local ubicado en la Galería Promenade de la coqueta y exclusiva avenida Alvear.

Pero todo tiene que ver con todo. Antes hacía moda desfilando y ahora hace que otras mujeres potencien su belleza a través de anillos, collares y gargantillas que diseña y confecciona con sus propias manos. Es una pasión, un cable a tierra y, también, la virtud de apostar a un emprendimiento en un país en donde “siempre hay tiempos difíciles” por la economía.

Dolores Trull luciendo uno de sus diseños artesanales.
Dolores Trull luciendo uno de sus diseños artesanales.

En medio de un ambiente en donde se respira creatividad, en esa zona de Buenos Aires catalogada como la “París de América”, la ahora empresaria/emprendedora le da rienda suelta a otro de sus talentos bajo el nombre D T JEWELRY (@dolorestrull_dtj).

En diálogo con Revista GENTE, Trull reconoce que la incursión en esta faceta se dio de forma “bastante  natural” y paulatina. “Siempre me gustó el diseño, lo creativo, el hacer con las manos. El trabajo como modelo ya no me divertía, ya tenía a Calu mi primer hija y ahí empecé a buscar qué otras cosas hacer”, relata.

Fue ahí que empezó a tomar talleres de fotografía, luego hizo unos de joyería y comenzó a despuntar el vicio. “Fui encontrando el lugar  que más me gusta y me enamoré del trabajo… Adoré cada paso del proceso creativo”, cuenta.

Los anillos componen una porción importante de la línea que comercializa en el local situado en el barrio porteño de Recoleta.
Los anillos componen una porción importante de la línea que comercializa en el local situado en el barrio porteño de Recoleta.

-¿Qué te motivó a hacerlo?

-Primero fue el simple hecho de querer hacer algo, la búsqueda personal y el no querer quedarme en mi casa sin hacer nada… ¡Salud para mi cabeza! (risas) Después fue lindo por que lo que podría haber sido un hobby se volvió rentable.

-¿Estar creando tus propios diseños es una especie de cable a tierra?

-¡Es algo que adoro! Es mi lugar de paz. Me pongo música y disfruto cada minuto en el taller. Es mi pausa entre tanta información que abruma en el día a día.

Dolores Trull.
Dolores Trull.

-¿Cómo es el proceso creativo de las piezas?

-Todo sale desde lo más profundo. Pienso en cosas que viví, que leí, recuerdos de infancia, y también cosas que me gustan... Cada pieza tiene que ver conmigo y mi historia. Todas tienen un significado. El disparador es infinito. Después veo como  bajar  esa idea  a una pieza práctica con la técnica adecuada. Soy muy autodidacta y me gusta investigar y experimentar.

-¿Cuáles son las que más te representan?

-Algunas me representan en diseño como la línea Skeleton pero otras en significado como el Sinfín que es mi credo. O Bucanero, que son las piezas que vienen del pasado y que están inspiradas en un libro que mi papá me regaló (El escarabajo, de Manuel Mujica Lainez).

De la pasarela a trabajar en el taller

Dolores Trull en un verdadero manos a la obra. Foto: Gentileza Cool.
Dolores Trull en un verdadero manos a la obra. Foto: Gentileza Cool.

Puede ser un choque de mundos, pero queda en claro en la sonrisa con la que se la ve en cada una de las fotos que es una acertada elección de vida. Los brillos de los paillettes, las transparencias de los tules y las extravagentes plumas de los vestidos que supo usar durante años le dieron paso a las herramientas: martillos, pulidores, y más.

“Me pasa de todo”, adelanta entre risas cuando es consultada por cómo sus manos sintieron en carne propia las pequeñas heridas de este cambio de vida. “Tengo quemaduras, cortes, limas… pero me encanta!”, dice.

-¿Estas seguido en el local?

-Estoy siempre. La gente se sorprende, pero me armé el taller ahí así que adelanto mucho trabajo y aprovecho el contacto con las clientas. Se arma una especie de charla súper sincera. No me interesa vender por vender. Me gusta que se lleven algo que les encante. Hasta te digo que en ese ida y vuelta se arman charlas de terapia en donde se habla de cualquier cosa. Lo adoro.

-¿Es difícil seguir invirtiendo en el país con todo lo que implica mantener un emprendimiento propio?

-La verdad no lo pienso tanto de esa manera, igualmente tengo algo chico pero no por que no quiera expandirme por lo que saldría sino por que disfruto lo chico, lo personal, lo que puedo manejar. Me hace más creativa. No me gusta lo seriado, lo industrial. El proceso es lento y requiere paciencia mía y de los clientes.

La modelo es la encargada de poner el sello personal en cada una de sus piezas.
La modelo es la encargada de poner el sello personal en cada una de sus piezas.
Confeccionados cien por ciento con sus manos, uno de los últimos modelos que lanzó están inspirados en un gong.
Confeccionados cien por ciento con sus manos, uno de los últimos modelos que lanzó están inspirados en un gong.

-¿Se extraña algo del mundo de las pasarelas?

-Fue una época divina -dice, acentuando mucho esta última palabra- que disfruté muchísimo, pero no la extraño para nada. Quede muy amiga de mis compañeras y ahora disfruto nuestra vida actual. A veces hago algún trabajo para amigos, pero no me divierte nada la exposición, de estar pendiente de la cara, el cuerpo o de qué decir.

Los anillos en exihibición.
Los anillos en exihibición.

-¿Cuales son los mejores recuerdos de esa época en donde estabas tan disputada por las marcas ?

-Los mejores. Éramos tan chicas, casi inconscientes de lo que vivíamos. Nos divertíamos mucho, viajamos un montón y disfrutamos de grandes trabajos.

El detalle de las joyas de Dolores Trull

Acá no hay nada de industrial. El sello personal se pone en cada una de las piezas, únicas en su tipo, caracterizadas por tener líneas orgánicas, diseños botánicos y piedras orgánicas que le dan un brillo especial. Los metales nobles se combinan como la plata, el oro y el bronce hacen match con zafiros, turmalinas, malaquitas, granates, y más.

Brazaletes, los infaltables de la colección.
Brazaletes, los infaltables de la colección.

Hay que destacar que los collares, brazaletes ya anillos son confeccionados con técnicas de soldado, calado y martillado de las cuales ella se encarga en cada detalle.

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