Tras conocerse públicamente su separación de Mauricio Macri, Juliana Awada optó por el bajo perfil mediático y se refugió en el ámbito más íntimo: el de su familia. En las últimas horas, la empresaria compartió una serie de imágenes en su cuenta de Instagram que la muestran disfrutando de unas vacaciones en plena naturaleza, rodeada de sus seres queridos, en un claro mensaje de calma y contención personal.
La famosa eligió un destino al aire libre para desconectarse del ruido que suele rodear a su figura y a una noticia de tal trascendencia. En las postales que publicó en sus historias se la ve a bordo de una embarcación junto a familiares, con el lago y las montañas como escenario, y también registró paisajes abiertos donde el agua y el cielo se funden en una imagen de serenidad.

Las fotos no estuvieron acompañadas por textos extensos ni reflexiones explícitas sobre el momento personal que atraviesa, pero sí pueden ser vistas como una señal de fortaleza y de prioridad en el cuidado emocional tras la ruptura. Fiel a su estilo reservado, Awada eligió dejar que las imágenes hablaran por sí solas.
Desde que se conoció la separación de Macri, la ex primera dama evitó declaraciones públicas y mantuvo su actividad en redes enfocada en aspectos cotidianos y personales. Este viaje en familia aparece como una forma de atravesar la nueva etapa lejos de la exposición, apoyada en su círculo íntimo y en escenarios que invitan a la tranquilidad. Por su parte, el político y papá de su hija, tampoco ha emitido ningún comunicado en referencia a la ruptura.

Qué se sabe de la separación de Juliana Awada y Mauricio Macri
Este domingo 11 de enero se confirmó que Mauricio Macri y Juliana Awada se separaron luego de más de 15 años de relación. El expresidente y la empresaria tomaron la decisión antes de las fiestas de fin de año, tras atravesar un proceso de reflexión que se extendió durante varios meses, según confirmaron a Clarín fuentes cercanas.
Se pudo conocer que, la ruptura fue de común acuerdo y se dio en buenos términos. Desde el entorno de la expareja remarcan que no hubo conflictos ni episodios puntuales que precipitaran la decisión, sino un desgaste progresivo del vínculo. “Fue una decisión muy pensada, hablada con mucho respeto y cariño”, aseguraron personas allegadas a la expareja.

A pesar de la separación, Macri y Awada priorizaron el bienestar de su hija en común, Antonia, y mantuvieron una dinámica familiar armoniosa. De hecho, compartieron las celebraciones de Navidad y Año Nuevo junto a la familia, demostrando que el vínculo continúa desde otro lugar.
La pareja se había conocido en 2009 y contrajo matrimonio en 2010. A lo largo de más de una década construyeron una familia ensamblada y atravesaron momentos clave de la vida pública del expresidente, incluida su etapa al frente de la Casa Rosada, donde Awada tuvo un rol destacado como primera dama.
