Marixa Balli atraviesa una etapa de transformación total. Luego de años enfocada casi exclusivamente en su faceta empresarial con Xurama, la marca de zapatos que supo consolidar como su principal fuente de ingresos, la artista decidió dar un volantazo y volver de lleno a los medios.
Su regreso no pasó desapercibido: tras haber sido angelita en LAM, volvió al ruedo televisivo con participaciones en MasterChef y actualmente forma parte del panel del programa de Vero Lozano en Telefe. Un retorno que, según ella misma reconoce, llegó en un momento clave de su vida.
En una reciente entrevista con Martín Cirio, Marixa habló con total sinceridad sobre este nuevo presente y lo que se viene para Xurama luego de cerrar sus 3 locales y abrir uno más discreto.
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El cierre de Xurama y una nueva etapa para Marixa Balli
Lejos de abandonar por completo su proyecto, la empresaria y artista aclaró que seguirá vinculada al diseño, una de sus grandes pasiones: “Voy a seguir haciendo mis zapatitos, a pesar de que va a haber cambios en Xurama”, explicó.
Sobre eso la bailarina reconoció que tomó una decisión estratégica para poder reorganizar su tiempo: “Cerré tres locales, lo que me dio más tiempo para el reality o los proyectos televisivos”, detalló, dejando en claro que el ajuste en su negocio fue clave para abrirle la puerta a nuevas oportunidades, y tener su gran regreso a los medios.

El regreso de Marixa Balli a la televisión, sin filtros
Durante la charla, Martín Cirio remarcó lo evidente: su fuerte vuelta a los medios. Y Marixa no lo dudó: “Volví a los medios con todo. Es increíble porque yo quise estar alejada de ellos por años. No quería saber más nada”, confesó.
Ese distanciamiento, según explicó, tuvo que ver con una etapa en la que eligió enfocarse completamente en su marca: “Estuve mucho tiempo muy tranquila, metida en Xurama. Por eso también creció mucho, porque estaba enfocada 24/7”.
Pero algo cambió. Y ese cambio tuvo nombre propio: Ángel de Brito. “Ángel me insistió y volví”, contó, y agregó qué fue lo que la terminó de convencer: “Tener esa posibilidad de estar dos horas diarias, de contestarle a alguien que está hablando de vos o pelearte, me pareció maravilloso”.

