Hay postres que nunca fallan, y este bizcochuelo es uno de ellos. Combina la suavidad de la masa casera con la dulzura natural de la manzana y el encanto de un caramelo que se forma sin esfuerzo.
El secreto está en preparar todo dentro del molde: sin ollas ni pasos extra. Mientras el bizcochuelo se hornea, el azúcar y la manteca se derriten juntos, creando una capa dorada y perfumada que, al desmoldar, se transforma en una superficie brillante y tentadora.
Perfecto para acompañar un café, servir como postre tibio o disfrutar con una cucharada de crema o helado de vainilla.
Ingredientes
Para el caramelo:
-3 cucharadas de azúcar
-1 cucharada de manteca
Para la base:
-2 manzanas verdes
-Jugo de ½ limón
Para la masa:
-3 huevos
-½ taza de azúcar
-½ taza de aceite neutro o de girasol
-1 taza de harina leudante
-½ taza de leche
-Esencia de vainilla a gusto
Preparación
Preparar el caramelo directo en el molde
Colocar el azúcar y la manteca en la base del molde (idealmente de 24 cm) y llevar al horno unos minutos, hasta que se derritan y tomen color dorado.
Agregar las manzanas
Pelar y cortar las manzanas en gajos finos. Rociarlas con jugo de limón para que no se oxiden y acomodarlas sobre el caramelo.
Hacer la masa
Batir los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos. Agregar el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Incorporar la harina tamizada de a poco, mezclando suavemente.
Armar y hornear
Volcar la mezcla sobre las manzanas. Hornear a 180 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que esté dorado y al insertar un palillo salga limpio.
Desmoldar con cuidado
Esperar 10 minutos antes de desmoldar. Dar vuelta el bizcochuelo sobre una fuente —el caramelo quedará arriba, brillante y con aroma irresistible.
Tip GENTE
Podés espolvorear canela o azúcar impalpable antes de servir, o acompañarlo con una cucharada de crema batida o yogur natural. Una receta simple y elegante, que demuestra que la magia también puede ocurrir dentro del horno.


