Las pastas con pollo son una de las combinaciones más elegidas cuando se busca un plato rendidor, simple y con mucho sabor. Sin embargo, lograr una salsa cremosa sin que quede pesada o seca puede ser un desafío si no se manejan bien los tiempos.
Muchas veces el pollo se cocina de más o la salsa pierde textura al recalentarla. El equilibrio entre cremosidad y jugosidad es clave para que el plato funcione tanto en el momento como después.
Con esta receta, el secreto está en integrar bien los ingredientes y respetar algunos pasos simples que hacen toda la diferencia. Ideal para una comida casera que se siente especial sin complicarse de más.
Ingredientes
-300 g de pasta (penne o tirabuzón)
-2 pechugas de pollo
-200 ml de crema de leche
-1 cebolla
-2 dientes de ajo
-3 cucharadas de aceite de oliva
-Sal y pimienta a gusto
-Queso rallado (opcional)
-Perejil fresco (opcional)
Cómo prepararlas, paso a paso
1-Hervir la pasta en abundante agua con sal según las indicaciones del paquete. Reservar una taza del agua de cocción.
2-Cortar el pollo en cubos pequeños y salpimentar.
3-En una sartén grande, calentar el aceite y dorar el pollo hasta que esté bien cocido. Retirar y reservar.
4-En la misma sartén, saltear la cebolla picada y el ajo hasta que estén transparentes.
5-Incorporar la crema de leche y mezclar bien. Cocinar a fuego bajo.
6-Volver a agregar el pollo y mezclar con la salsa.
7-Sumar la pasta cocida y un poco del agua de cocción para integrar todo.
8-Mezclar bien hasta lograr una textura cremosa.
Tips GENTE
-No sobrecocinar el pollo para evitar que quede seco.
-El agua de cocción ayuda a emulsionar la salsa y mejorar la textura.
-Agregar el queso al final potencia el sabor sin endurecer la preparación.
-Servir inmediatamente para disfrutar mejor la cremosidad.

