Felipe VI atraviesa por estas horas un momento incómodo en el plano mediático. La publicación de Los novios de Felipe, el libro del periodista Joaquín Abad, volvió a poner el foco en su vida privada con una serie de versiones que generaron revuelo en España y repercusión internacional.
Entre los nombres que comenzaron a circular aparecen figuras como Alejandro Sanz y Miguel Bosé, mencionados como parte de ese entorno íntimo del entonces príncipe.
Sin embargo, en medio de esa lista que mezcla especulación, testimonios y reconstrucciones no confirmadas, hay un nombre que se destaca por encima del resto: Álvaro Fuster. No solo por su mención dentro del libro, sino porque, a diferencia de otros vínculos, es el único que se mantiene vigente hasta hoy.
Amigo de la infancia del rey, su figura despierta interés porque representa un lazo real, sostenido en el tiempo, en contraste con el resto de las versiones.
Más allá de cualquier interpretación, Fuster ocupa un lugar singular en la vida de Felipe VI: el de confidente, compañero de crecimiento y testigo de su transformación de príncipe a monarca.
Quién es Álvaro Fuster y cuál es su vínculo con Felipe VI
Álvaro Fuster es un exitoso empresario español -accionista mayoritario de Spanish Power S.L., conglomerado dedicado al desarrollo de proyectos energéticos-, perteneciente a un entorno social privilegiado, conocido por su bajo perfil mediático a pesar de su cercanía con la realeza.
Su historia con Felipe VI se remonta a la infancia: ambos se conocieron en el exclusivo colegio Santa María de los Rosales, en Madrid, institución por la que también pasaron otros miembros de la élite española.

Desde entonces, construyeron una relación que trascendió etapas y responsabilidades. Álvaro Fuster formó parte del círculo íntimo del entonces príncipe durante su juventud, acompañándolo en momentos clave de su vida social y personal -como su proclamación-. Aunque Felipe también fue como un hijo más para los Fuster Garaizabal, con quienes supo veranear en Marbella.
Una amistad que perdura: los gestos públicos que los siguen uniendo
Considerado uno de los jóvenes del jet set madrileño y uno de los solteros de oro más atractivos de los años noventa, el amor de la vida de Álvaro llegaba en 2011. Fue en mayo de ese año cuando Fuster, a sus 43 años, conoció a Beatriz Mira, una joven malagueña de 31 años, conocida por ser la ex del cantante Carlos Baute.

Luego en 2012 los príncipes de Asturias eran testigos de la fastuosa boda en Hacienda de Nadales, un impresionante recinto histórico del siglo XVIII a las afueras de Málaga, que albergó alrededor de 400 invitados.
Dos meses después de su boda se conocía que estaban esperando su primer hijo, Álvaro, ahijado de don Felipe. Luego llegaron Beatriz y Victoria. Los tres comparten centro escolar con la princesa Leonor y su hermana la infanta Sofía.


