El pasado 5 de junio, la ciudad de Bahía Blanca fue escenario de un episodio que generó profundo dolor, indignación y un repudio generalizado en las redes sociales.
Dos jóvenes oriundos de la localidad de Huanguelén, que residen en la ciudad porque se encuentran estudiando en la universidad, atacaron deliberadamente a un coipo (Myocastor coypus). Este mamífero es un roedor autóctono de Sudamérica de hábitos tranquilos, que habita en arroyos y humedales, y que no representa ninguna amenaza para las personas.

Lejos de tratarse de un accidente o una situación de defensa propia, fue una agresión totalmente injustificada contra un ser vivo indefenso. Bautista B., de 18 años, pateó y sacudió al animal contra el piso hasta matarlo, mientras que su compañero, Imanol S., también de 18 años, registró toda la secuencia en video y lo arengaba.

Las imágenes, difundidas inicialmente por la cuenta de Instagram de la organización Alianza Animal, muestran un nivel de violencia alarmante y a los atacantes posando sonrientes sosteniendo el cuerpo sin vida del animal.

Qué dice la ley y cuál es la pena que podrían recibir
Ante la viralización del caso y la fuerte condena social, una ONG protectora realizó una denuncia formal que luego se unificó con las actuaciones de oficio iniciadas por la fiscal Marina Lara, con intervención de la Policía Ecológica.
Según detalló a un noticiero local Santiago Garrido, Secretario General de la Fiscalía, la imputación inicial que pesa sobre los jóvenes es la de matar a un animal con "espíritu de perversidad".

¿A qué consecuencias legales se enfrentan?
- En Argentina rige la Ley 14.346, normativa que sanciona penalmente el maltrato y los actos de crueldad hacia los animales.
- Dicha ley prevé penas de prisión que van desde los 15 días hasta 1 año para quienes ejerzan estos actos injustificados.
- Sin embargo, existe un fuerte debate jurídico ya que estas penas suelen considerarse bajas y, en la inmensa mayoría de los casos, no implican la cárcel efectiva.
- De hecho, desde la Fiscalía confirmaron que, al no poseer antecedentes penales, la pena prevista no permite la detención inmediata de los acusados. Por lo que, en este momento, y a pesar de sus actos públicos, se encuentran en libertad.
Eso sí, jurídicamente no es un hecho "sin consecuencias". La Justicia ya cuenta con material probatorio contundente para citarlos a declarar.
Además de las repudiables filmaciones que ellos mismos subieron a sus redes sociales, las autoridades sumaron las grabaciones de las cámaras del Centro Único de Monitoreo (CeUM), donde se ve a los acusados trasladando al animal muerto y el lugar exacto en el que lo dejaron.
Asimismo, se logró identificar a una tercera persona que estaba presente e intentó frenar el ataque, quien aportará su testimonio como testigo clave.
Advertencia: Imágenes sensibles
El siguiente material contiene escenas de violencia explícita y maltrato animal que pueden herir la sensibilidad del lector.
En la grabación realizada por los propios acusados se evidencia el momento exacto del ataque y las burlas previas mientras el coipo intentaba escapar por la vereda.

