Enviada especial a Estados Unidos
Hay una Sofi Martínez que millones de argentinos conocen. Es la que aparece al borde del campo de juego cuando todo el país contiene la respiración. La que consigue las declaraciones que nadie más logra. La que hizo emocionar a Lionel Messi —y a todo un país— en aquella inolvidable entrevista de Qatar 2022.
Pero también existe otra Sofi, una menos conocida, que lejos de las cámaras necesita abrazarse con sus padres, caminar con su perro y encontrar pequeños refugios en medio de un ritmo que no da respiro.
Ese costado fue el que descubrió GENTE durante este Mundial 2026. Después de otra jornada interminable de trabajo para Telefe, la periodista abrió las puertas de la casa donde se hospedaban sus padres y tíos, en Fort Lauderdale, una ciudad costera de Florida conocida por sus playas de arena blanca, sus canales navegables y la tranquilidad que contrasta con el vértigo que se vive en las sedes mundialistas.

Apenas abrió la puerta ya estaba lista para la producción de fotos. Maquillada, impecable y con la naturalidad de quien parece haber nacido frente a una cámara. Sin embargo, al comenzar la charla hizo una confesión que resume quién es: posar nunca fue lo suyo. Lo suyo sigue siendo preguntar. Escuchar. Encontrar esa respuesta que nadie espera.
La sesión salió como si llevara años desfilando. Pero ella misma se ríe cuando escucha esa comparación. No se siente modelo. Se siente periodista. Y eso se nota en cada cobertura. Porque mientras otros buscan la imagen perfecta, ella busca la pregunta justa. Esa que conecta con la emoción del otro. La misma sensibilidad que la convirtió en una de las periodistas deportivas más famosas del país.

Durante más de una hora, Sofi recorrió con GENTE el camino que la llevó hasta este presente. Habló del enorme desafío que representa su segundo Mundial, del machismo que todavía persiste en el fútbol, del apoyo incondicional de su familia y hasta de una decisión profundamente personal que tomó este año: congelar óvulos.
Sofi Martínez y sus históricas coberturas mundiales
-Parece que llevás muchos más que dos mundiales…
-Creo que fue tan fuerte lo que pasó en 2022 para todos que parece que pasó mucho tiempo y a la vez que fue ayer, no sé, esa sensación que a veces pasa con las cosas importantes, pero sí, segundo Mundial.

-¿Cómo lo estás viviendo?
-Con sensaciones nuevas, la verdad. Son muy diferentes a las que tuve antes del Mundial 2022. Creo que esas eran más de miedo de ver si podía llegar a estar a la altura de un evento semejante y si iba a poder hacerlo… Ahora es distinto, pero también estoy haciendo tareas nuevas que no hice en 2022 porque Telefe me da la posibilidad de hacer campo de juego en partidos que no son los de Argentina, de estar en el campo de juego de Argentina primero, que eso no lo había hecho la vez pasada, y después también de estar en las transmisiones de los otros partidos. Entonces es constantemente ir estudiando a todas las selecciones y tener datos para aportar de todos los jugadores y de llegar lista a no una transmisión, sino a todas las que hagan falta y fueron muchas, sobre todo en la zona de grupos porque son muchísimos partidos.
-Un gran desafío...
-Fue exigente de ese lado, haciendo con un montón con la gente y sobre todo estando en el canal que es el número uno de Argentina, de entretenimiento de la familia, que confió un montón en mí para hacer todas estas cosas y también es una responsabilidad hermosa, la estoy disfrutando porque es lo que más me gusta hacer en la vida, pero también es una responsabilidad.
Cuando estoy en el campo de juego, miro alrededor y digo 'la puta madre, mirá dónde estamos'".
-¿Qué es lo que más disfrutás de cada transmisión?
-Disfruto muchos momentos, por ejemplo, en la previa si vamos un orden cronológico, el hablar con la gente me encanta, sobre todo cuando hay familias, cuando hay un vínculo que viajó un padre y un hijo y que hicieron el esfuerzo de sus vidas e invirtieron sus ahorros en venir a hacer este viaje y se emocionan cuando me hablan, porque me hablan de lo importante que es para ellos viajar juntos.
-¿Qué otra situación te hace sentir plena?
-Y después mi momento personal de más introspección, conciencia o presencia, suele ser cuando los jugadores salen a la cancha. Yo al estar en la transmisión no me puedo distraer. No puedo salir del foco mucho de la información y de lo que está pasando porque estoy trabajando, pero yo sé que hay un momento en el que salen los jugadores, que esa parte de la transmisión la lleva mucho Pablo (Giralt) y no toca con nosotros en campo de juego. Entonces ahí tengo un rato como para mirar alrededor y para irme aunque sea unos segundos, mirar la hinchada, mirar los jugadores, ver la locura que hay alrededor y el lugar en el que estoy.
-¿Qué pensás en ese momento?
-Y ese es para mí el momento de mayor presencia, es darme cuenta y decir, "La puta madre, mira dónde estamos".

-¿Alguna vez imaginaste estar en este lugar?
-No, nunca. Sobre todo porque a veces hago este ejercicio y me lo pongo a pensar para darle mucho valor al lugar que me dio Telefe en esta transmisión y es: ¿cuántos canales transmiten para la Argentina este partido? ¿Cuántos son los canales? Es DirecTV, es Disney, somos nosotros y pensar ¿cuánta gente trabaja en esas transmisiones? Está el relator, el comentarista, campo de juego. ¿Cuántas personas reales de todo el país? Y yo creo que a todos nos gusta el fútbol… ¿Cuánta gente soñó con ser parte de una transmisión así? Son contados con los dedos de las manos la cantidad de personas que están al aire en una transmisión y me toca ser una de todo el país. Entonces digo, la puta madre, ¿a dónde hemos llegado?

Somos muchas periodistas las que abrimos las puertas a las chicas de otras generaciones".
-¿Qué sentís cuando te dicen que sos hoy por hoy la periodista más importante de periodismo deportivo?
-Realmente creo que somos muchas las que abrimos las puertas. Al lado mío, More (Beltrán), Lola (del Carril), bueno, muchas. Y a mí me las abrieron Luciana Rubinska, Ángela Lerena, Alina Moine, no sé, muchas periodistas también, Majo (Lezcano), que estuvieron antes y que siguen estando, pero también a mí me sirvieron como inspiración y yo lo que más admiro de todo eso es el apoyo que hay entre nosotras, como la admiración y la fraternidad que hay hacia el laburo que hace cada una y cuando algo pasa: al toque el mensaje o "¿cómo estás?" o lo que sea.
-Se apoyan.
-Sí, apoyarse en eso me parece que está bueno. Y hay veces que cuando el camino se pone un poco difícil o un poco más pesado pensar en esas cosas, en decir: "Che, bueno, quizás las que vienen atrás no lo tienen que pasar tanto o es un poco romper alguna barrera…". Entonces ahí yo creo que le encuentro un poco más de sentido a esa pesadez de cuando pasan esas cosas.

Cómo es ser periodista deportiva en un ambiente machista
-¿Sigue costando ser mujer en este ámbito?
-Sí, porque se nos inventan mentiras absolutas que a un varón no se les inventarían. Entonces, sí sigue pasando y siguen siendo algunas cosas un poco hostiles a veces. Uno, creo, y acá sí por ahí la experiencia del segundo mundial, a mí me hace decir: "Bueno, que no me saque el foco". Yo sigo trabajando y rodeándome bien y laburando con personas que me dieron la confianza y que me siguen dando, obviamente, y haciendo mi laburo lo mejor posible sin esas distracciones, pero sí se genera ruido alrededor.
-¿Te afecta?
-Yo creo que en otra época por ahí sí me hubiese afectado. Ahora ya no, porque yo estoy más segura de mí misma, porque ya vengo haciendo un trabajo también hace rato que sé que se nota por dónde va, que no va por muchos otros lugares que a veces otros dicen. Entonces eso también me da tranquilidad y me da seguridad. Pero sí, sí sigue siendo hostil.

-¿Quiénes son los que te acompañan en momentos difíciles?
-Creo que lo más importante de la vida es rodearte de un buen equipo. Mi familia obviamente lo es, mis amigos lo son a lo largo de toda mi vida, pero cuando mismo te toca compartir un evento así, lo hacés con tu equipo, o sea, yo voy con producción, productora, camarógrafo, asistente de cámara también a todos lados, con la gente Telefe a todos lados y que eso también sea un buen equipo para mí es la clave para hacer un buen torneo porque son las personas con las que te levantás y los ves, desayunás y los ves, cenás y los ves, te levantás y te vas a dormir conviviendo con ellos y cuando ellos funcionan también de colchón en ese día a día, es mucho más probable que las cosas salgan bien.
-Claro...
-Y ya se lo dijeron a Alicia en el país de las maravillas, ¿o no?: "Lo importante es rodearse de gente que te haga sonreír el corazón". Yo creo que trabajar con buena gente es la clave de la vida.
El primer Mundial compartido con sus padres y sus tíos
-Es el primer Mundial que vivís con tu familia, ¿cómo se decidieron a venir?
-Sí, es la primera vez que vienen a un Mundial ellos y para mí es rezarpado porque obviamente son grandes, tienen 60, 70, yo los amo, son mis padres y mis tíos. Y les pintó un poco, yo creo, también, inspirado, motorizado, porque yo estaba trabajando. Me dijeron: "Vamos a ir al Mundial".
-¿En los ratos libres comparten tiempo juntos?
-Sí, el Mundial es muy exigente en cuanto a tiempos. Estamos todo el tiempo transmitiendo partidos o haciendo color, saliendo para todos los programas de Telefe o lo que sea, pero en un rato que tengo lo disfruto a ellos que me hacen reír, me hacen olvidar que hay un mundial en el medio y es una desconexión total.

Los consejos de sus padres y su preparación para el Mundial
-¿Cómo fue el acompañamiento de tus padres en tu elección por esta carrera?
-Mis viejos incondicionales siempre cuando yo mostraba dudas era como más la presión que tenía yo a la que ellos me ponían, la verdad. De hecho, mi viejo una vez me dijo como: "Sofi, no te presiones porque no le tenés que demostrar nada a nadie... Vos, esperá y en algún momento te va a caer una ficha y te vas a dar cuenta qué es lo que te gusta".
-Qué lindo...
-Me parece que ese mensaje como padre... y mi mamá también siempre acompañándome... Es importante porque cuando no sé, a mí me pasaba, tenía 17/18 años y me desesperaba un poco, no saber qué quería, qué era para mí, cuál era el trabajo… Uno tiene la presión de a veces seguir pensando una carrera para toda la vida y ellos siempre me dieron como ese tiempo para que yo lo tome con calma y busque el tiempo que haga falta.

Al recordar los días previos al viaje hacia Estados Unidos, Sofi reflexionó sobre esa mezcla de entusiasmo y ansiedad que siempre antecede a una Copa del Mundo: "Pasa también en la previa: cuando estás en tu casa y vos decís: 'Esto es como las vísperas de la locura'. Porque vos estás tranquila en tu casa y te genera un poco de ansiedad también. Estás en tu casa sabiendo que faltan 10 días, una semana para viajar al Mundial y vos sabés el ritmo y lo que se viene y ahí ya arrancás a vivir un poco el Mundial", explicó.
-¿Cómo se acomoda tu vida luego de un Mundial?
-Después lo que pasa, una vez que termina el Mundial y volvés a tu casa.... mmm no sé bien qué sucede porque la única vez que me pasó fue en 2022 que volví, fui directo a caminar por la autopista porque venían los jugadores para los festejos. Entonces, esa vuelta ojalá se repita... Pero sí, supongo que es un volver a casa, volver a estar con mi perro, que lo extraño un montón y la tranquilidad que a veces, la verdad, se extraña un poco estando acá, se disfruta mucho el Mundial porque sabés que dura poco encima y que son momentos que van a quedar marcados a fuego.

La Sofi que baja un cambio
-¿Qué disfruta la Sofi alejada del trabajo?
-Me gusta jugar al fútbol con mis amigas. Vamos los sábados jugamos en Longchamps, que es un torneo, ese momento es el favorito de la semana. Cumpleaños con mi familia, lo disfruto a muerte. Me encanta reunirme con mi familia, a veces organizo juntadas solamente porque los quiero ver pero sobre todo eso, pasar tiempo con ellos, caminar con Willow (su perro) alguna mañana. Yo vivo cerca del hipódromo de San Isidro, entonces vamos a caminar por ahí un rato largo, parar en una cafetería de especialidad, comprarme algo….
-¿Es cierto que tenés charlas con tu perro cuando salen a caminar?
-Y un poco porque yo lo saco cuando vuelvo de trabajar a la noche y cuando lo sacás a la noche y ahí cuando ya cae todo el peso del día, ya pasó, ya terminó todo, terminó y él está ahí caminando conmigo y como yo vivo sola y estamos los dos caminando y uno sigue con sus pensamientos del día y está él ahí caminando, haciéndome compañía, me parece como un momento muy sagrado.
-¿Te sentís a veces sola luego de meses trabajando con un equipo de personas en coberturas semejantes?
-Sí, re. Siento un poco esa soledad cuando baja todo, cuando de repente hay como silencio, me gusta también, lo disfruto, lo necesito también, pero sí se siente. Igual yo soy de las que les gusta el ruido. Siempre con mi grupo de amigos somos muchos, con mi familia somos muchos, me gusta ser equipo también y que seamos un montón en Telefe. Soy más de lo ruidoso y lo grupal, pero los tiempos de estar sola, sí, lo siento, lo siento. De golpe me pregunto: "¿Qué pasó?".

El deseo de ser madre y el amor, después del Mundial
-¿Soñás con la idea de la familia propia?
-Bueno, lo que me pasó también hace poco es que congelé óvulos. Entonces, como el tema de familia estuvo muy presente cuando empezó el año, sobre todo… Era ese deseo de decir, bueno, que no pase más el tiempo porque es algo que realmente quiero y está bueno también hacerlo.
-¿Hay algún candidato para empezar a ilusionarse con esa idea?
-Ahora la realidad es que no puedo ni hablar con nadie, ni ver a nadie, ni nada, el Mundial no te lo permite. Yo creo que fueron los últimos meses porque mayo también lo pongo en la bolsa con fue muy intenso con la final de Champions femenina, la masculina, fui a cubrir el clásico Barcelona, Real Madrid. Fueron como tres fines de semana que estuve viajando y entonces en estos dos meses fueron tan intensos que estoy como en un cónclave, me sacaron de toda vida amorosa y personal. Eso será después.

Hay algo que Sofi Martínez repite durante toda la conversación, aunque nunca lo diga de manera explícita. Habla del equipo, de la responsabilidad, del estudio, del privilegio de estar donde está y del esfuerzo que implica sostener ese lugar. Nunca habla del éxito como una conquista definitiva, sino como un trabajo cotidiano.
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Quizás por eso emociona verla volver a la casa donde la esperan sus padres después de atravesar estadios repletos de gente. O escucharla decir que el momento más sagrado del día llega cuando sale a caminar con Willow por San Isidro.
Hoy disfruta del Mundial, pero con la conciencia de que pronto llegará el momento de regresar a casa. Y de volver a disfrutar del día a día, ese que tanto ama.
Contenido audiovisual: Martina Cretella



