Franco Zunino habla de su presente con Nenu López y revela la batalla silenciosa que enfrenta tras Gran Hermano: "Me cuesta mirarme al espejo" – GENTE Online
 

Franco Zunino habla de su presente con Nenu López y revela la batalla silenciosa que enfrenta tras Gran Hermano: "Me cuesta mirarme al espejo"

En diálogo con GENTE, el exparticipante se muestra como nunca antes: habla de su relación y el reencuentro con su novia, de los proyectos con los que busca afianzarse en los medios y de la dismorfia corporal.

Se llama Franco Zunino, tiene 25 años y, antes de ingresar a la casa más famosa del país, trabajaba como personal trainer mientras construía una comunidad en redes compartiendo contenido vinculado al entrenamiento.

Aunque desde chico soñaba con formar parte de Gran Hermano —un anhelo que, según cuenta, compartía con su abuela, la gran fanática del reality de Telefe—, jamás creyó que realmente fuera a suceder. Sin embargo, el casting cambió el rumbo de su historia y tras cuatro meses de competencia, se despidió del programa con un apodo que lo acompañó durante toda su estadía: "El rey de los shippeos".

Franco Zunino asegura que su próximo gran objetivo es consolidarse en el mundo del streaming, la actuación y el modelaje, tres áreas que define como "sus pilares".

En una íntima y sincera entrevista con GENTE, Zunino repasa el antes, durante y después de la experiencia que le cambió la vida. Habla del inesperado romance que nació con Nenu López dentro del reality —cuando asegura que nunca entró buscando el amor— y revela cómo fue el reencuentro fuera de la casa, una historia que hoy continúa lejos de las cámaras.

Pero la entrevista también deja ver un costado mucho más vulnerable del exparticipante. Con absoluta honestidad, Franco habla por primera vez de la batalla mental y emocional que atraviesa desde que ingresó al reality y que continúa en la actualidad. Explica cómo el aislamiento, el cambio en sus hábitos y la imposibilidad de entrenar afectaron la relación con su cuerpo, y confiesa que convive desde hace años con la dismorfia corporal, un tema que trabajó en terapia y que hoy vuelve a desafiarlo mientras intenta adaptarse a la intensa exposición que llegó de la mano de la fama.

Sé que este boom de exposición puede pasar y por eso quiero darle prioridad a este sueño".

"Entrar a Gran Hermano era un sueño que compartía con mi abuela. Cuando crucé esa puerta, fue también por ella", recuerda emocionado.

—Ya pasó un tiempo desde que saliste de la casa. ¿Qué sensaciones tenés?

—La verdad es que la exposición es una locura, y me está gustando. Entrar a Gran Hermano es una de las experiencias más grandes que tuve. Estoy disfrutando todo esto y también las oportunidades que te da el programa una vez que salís. Te abre muchas puertas y estoy súper feliz porque lo estoy llevando de a poquito.

—¿Qué fue lo que te motivó a entrar a Gran Hermano?

—Veo el reality desde que soy chiquito. El que más recuerdo es el de Ema y Sol, que fue en 2011 o 2012. Yo tenía 11 o 12 años y lo veía con mi abuela, que era recontra fanática del programa. Cuando entré a la casa le mandé un saludo al cielo porque ya no está y dije: "Para vos, abuela". Era un sueño para los dos. Imaginate verla viéndome ahí.

—¿Era un sueño que compartían?

—Sí, desde chico siempre quise entrar al reality. Siempre lo hablaba con mi abuela porque era mi sueño.

—¿Qué te decía ella sobre el programa?

—Como yo era chico, me cuidaba bastante y no se iba mucho de tema. Pero siempre me decía: "Tené cuidado en la que te vas a meter", porque decía que ahí había muchos personajes.

—¿Cómo reaccionó tu familia cuando les contaste que ibas a entrar al reality?

—A mi viejo le gustó porque él también apareció en televisión alguna vez y siempre le llamó la atención ese mundo. Igual me decía que tuviera cuidado porque iba a estar muy expuesto. Mi mamá, en cambio, no estaba tan convencida justamente por eso: sabía que podía pasar cualquier cosa. Pero una vez que salí y vio que estaba todo bien, se quedó tranquila. Antes tenía mucho miedo de que entrara.

—¿Cómo era tu vida antes de Gran Hermano?

—Siempre fui personal trainer. Ahora lo dejé un poquito en pausa porque me estoy acomodando. Soy un pibe muy social, me gusta compartir mucho con mis amigos, aunque ahora eso quedó un poco de lado porque no tengo mucho tiempo de ocio ultimamente desde que salí de la casa. Vivo solo con mi perrito desde los 21 años; ahora tengo 25. Siempre me dediqué a entrenar y, además de entrenar gente, mi gran pasión siempre fue entrenar.

Tras su salida del reality, el exhermanito ya comenzó a proyectar su futuro: quiere estudiar locución y teatro para prepararse profesionalmente.

—Ahora que saliste, ¿qué objetivos tenés para esta nueva etapa?

—Estoy tratando de hacer contenido, moviendo mis redes, y viendo dónde estudiar locución, también teatro. Me estoy preparando mucho. Siempre me interesaron mucho el modelaje, la actuación y el streaming. Esos son mis tres pilares, donde siento que más me puedo destacar y lo que más me interesa. Son cosas que haría con pasión porque realmente me llaman mucho la atención.

—Antes de entrar al programa, ¿probaste incursionar en alguna de ellas?

—Le ponía muchísima onda a las redes, hacía contenido de gimnasio. Trataba de mantener un perfil parecido al de un influencer. No trabajaba de eso, pero siempre fue mi sueño poder hacerlo o, por lo menos, tener una comunidad grande y generar trabajo a partir de ahí.

—¿Más allá del encierro y el cambio de dinámica, sentís que hubo una especie de sacrificio por apostar al reality?

—Mirá lo más difícil fue perder el contacto con mi familia, con mi perrito, yo soy muy familiero. Pero además de eso, psicológicamente me mató no estar entrenando, porque es algo que me pone los pies sobre la tierra. Es como mi psicólogo de alguna manera.

—¿Ya pudiste retomar?

—Todavía no pude volver, no tengo tiempo, y el tiempo que tengo lo utilizo para hacer contenido. Como que siento que estoy viviendo un sueño y quiero darle prioridad a esto.

—¿Cómo te llevás con la idea de que este nivel de exposición puede ser momentáneo o que no todos perduran en el medio?

—Siempre con los pies sobre la tierra. Sé que capaz es un boom del momento, pero lo estoy dando todo. Sé que no siempre voy a estar arriba como ahora que recién salí de la casa, pero me gustaría mantenerme en el medio, y sé que puedo hacerlo.

Trato de tomarme con humor el hate o las burlas".

Franco asegura que aprendió a convivir con las críticas en redes sociales: "El hate es parte de este mundo y trato de tomarlo con humor".

—Esta exposición también viene de la mano del hate, las críticas u opiniones constantes. ¿Cómo lo sobrellevás?

—Si me habrán hecho cada meme. Dicen que me parezco a E.T. o a un gnomo, me muero de la risa. La verdad que trato de tomarme con humor el hate y entender que es parte del combo de esto.

—Aunque a veces no es tan facil…

—La verdad que sí, porque a veces hay algún comentario que te afecta. Pero trato de tomarlo con humor y de pensar que al menos están hablando de mi, bien o mal pero estoy ahí. Trato de ver lo positivo y salir de lo negativo. También me apoyo mucho en mi vieja, es como una amiga y a cualquiera hora le escribo o hablamos y me ayuda.

—¿Cómo fue tu primera charla con ella cuando saliste?

—Tuvimos una conversación muy linda, se emocionó mucho porque me extrañaba. También me celó un poco a Zilli, me decía: 'Así que mamá Zilli' (Se ríe). Pero en sí la charla que tuvimos fue más por cómo me vio dentro de la casa, si en algún momento se tuvo que preocupar por mí. Hablamos más sobre cómo se sintió ella mientras estuve en el reality.

—Contabas lo de Zilli, pero además de eso, ¿mamá también es celosa de tus novias?

—Sí, es bastante celosa mi vieja, pero me dice a mí las cosas.

—¿Eras de ponerte de novio antes o para nada enamoradizo?

—La verdad que tuve mis noviecitas de chico, pero la verdad que no soy mucho de estar de novio. De hecho, hace como dos, tres años que estoy soltero.

Me dolió que el círculo de Nenu haga campaña en contra mío".

Franco admite que le dolió la campaña en su contra desde la cuenta de Nenu.

—¿Qué pasó con Nenu? ¿Qué fue lo que te gustó o llamó la atención de ella?

—Que fue genuina. Porque ella entró diciendo que no se iba a unir a mí por todo el tema de los shippeos, pero después se dejó llevar por lo que sentía y terminó estando conmigo.

—¿Sentís que te afectó de alguna en el juego?

—Me ganó el amor, porque me corrí un poco de la estrategia. En lugar de jugar, me levantaba a hacerle el desayuno y estar con ella por ejemplo.

—¿Qué opinás sobre la campaña en tu contra que hicieron desde las redes de Nenu?

—Me dolió bastante que hagan campaña en contra mío.

—¿Nunca te comunicaste con esa persona? ¿Sabés quién le manejaba las redes?

—Yo le mande un mensaje al Instagram de Nenu. Creo que es una amiga de ella.

—¿Te respondieron ese mensaje?

—No, ni entraron, ni me siguieron, nada.

Lejos de buscar el amor dentro del reality, hoy disfruta de su presente junto a Nenu López, con quien asegura haber construido un vínculo "genuino" también fuera de la casa.

—¿Cuál era tu mayor miedo sobre tu relación con Nenu?

—Estar ilusionado esperándola. Que haya sido todo un juego, que haya sido parte de una estrategia. Pensaba que la conocí hace un mes, adentro de un reality. La conexión fue increíble, pero también podía pasar que para ella haya sido parte del juego.

—Igual seguiste bancándola hasta el final.

—Totalmente. La re banqué en redes e hice campaña por ella.

—Ahora que Nenu ya salió de la casa, ¿cómo fue ese primer encuentro lejos del reality y de las cámaras?

—Recién pude verla unos días después de su salida, porque primero los mantienen aislados. Nos volvimos a ver el el jueves en el hotel donde estaba aislada, fue justo después de la producción de fotos y la entrevista que tuvo con GENTE. Fue un encuentro súper intenso y muy lindo. Ahí hablamos un poco de nosotros, de qué íbamos a hacer, de cómo íbamos a seguir y de si lo que había pasado dentro de la casa era tan real afuera como lo había sido adentro. Los dos coincidimos en que era algo súper genuino y decidimos seguir avanzando y conociéndonos fuera del reality porque sentimos que conectamos muchísimo.

Con Nenu no nos separamos más desde que nos reencontramos fuera de la casa".

Tras reencontrarse fuera de la casa, Franco asegura que con Nenu confirmaron que lo que nació en Gran Hermano "también era real" lejos de las cámaras.

—¿Cómo la encontraste a ella en esta nueva etapa, ya fuera de la casa?

—Desde que la vi ese jueves prácticamente no nos separamos. Estamos durmiendo juntos todo el tiempo. Incluso estamos viendo la posibilidad de convivir, aunque todavía no porque ella vive con su papá y yo vivo solo, en Zona Sur. Vamos de a poco. Dormí una noche en su casa y después alquilé un Airbnb para que estuviéramos juntos. La salida de ella fue una locura. Además, ya era conocida antes de entrar, así que vive de un lado para el otro. Yo trato de acompañarla lo más posible y también de que no se abrume con toda la exposición. Quiero ser un apoyo para ella.

—¿Ya conociste a tu suegro?

—Sí, sí. Lo conocí y Javi es un tipazo mal. Ella también conoció a mi viejo y vimos juntos el partido de Argentina.

—¿Y hubo aprobación de ambas familias?

—Sí. A Nenu no le pregunté qué le parecí a su viejo, prefiero no preguntar (se ríe), pero mi papá la amó. Mi mamá la conoció apenas cinco minutos, cuando fuimos para Zona Sur, y me dijo que era hermosa, que le transmitía una energía muy linda. Y eso es justamente lo que transmite Nenu.

—¿Ya la presentaste oficialmente como tu novia?

—No. Nosotros ya somos exclusivos, pero falta esa propuesta que para nosotros es importante.

—¿Ella es de las que quería ese momento especial?

—Sí, obvio. Ya hablamos de qué somos, de que ninguno tiene interés en estar con otra persona y de que queremos seguir conociéndonos. Los dos estamos en la misma, pero ella quiere una propuesta formal. Así que estoy esperando el momento ideal para sorprenderla.

"Desde que salió prácticamente no nos separamos", cuenta Franco sobre el presente que comparte con Nenu tras el final del reality.

—Contabas que desde que salió de la casa estuvieron prácticamente conviviendo. ¿Cómo fue compartir tiempo los dos solos después de haber vivido con tanta gente en la casa?

—Muchísimo mejor porque pudimos hablar temas personales que dentro de la casa no queríamos exponer. Y la convivencia es un lujo. Lo único es que ella es bastante desordenada. Ya se lo dije.

—¿Vos sos muy ordenado?

—Sí, soy un enfermo del orden. No puedo ver nada desacomodado. Con eso soy terrible. Pero es lo único, después convivimos espectacular.

—¿Y qué te critica ella a vos?

—Que soy muy hincha con el orden y que soy un culo inquieto. Cuando tenemos un rato libre ella quiere descansar y yo estoy todo el tiempo diciendo: "Vamos para acá, hagamos esto, vayamos para allá". Me dice: "Pará un poco, quedate quieto y descansemos".

—O sea que ella es más de quedarse en casa y vos de hacer planes.

—Exacto. También me gusta mirar una película, pero si tengo tiempo libre prefiero salir, hacer algún plan y estar en movimiento.

—¿Y cómo se organizan con el tema de la cocina?

—Por ahora vivimos de delivery porque estamos todo el día de un lado para el otro. Gracias a Dios tenemos muchísimo trabajo. Pero cuando nos acomodemos un poco más, a mí me encanta cocinar. Creo que voy a ser el cocinero de la relación.

—¿Vos vas aparecer con el desayuno en la cama?

—Sí. En la casa ya se lo hacía. Le preparaba huevos revueltos, café… Con lo poco que había trataba de hacer magia.

"Ella tiene un montón de pretendientes y yo me la tengo que bancar", dice entre risas sobre los admiradores que tiene Nenu.

—Se los ve muy enamorados. ¿Cómo hacen para que todo vaya con calma?

—Este medio hace que todo pase muy rápido. Nosotros queremos llevar la relación con cautela y con mucho respeto porque nos queremos un montón y no queremos lastimarnos.

—¿Cómo manejan los celos? Los mensajes que cada uno debe recibir de fans y admiradores…

—Sí. La primera vez que salimos juntos ella se enojó con una persona que me estaba tirando onda. A ella también la vuelven loca y yo soy muy celoso. Tratamos de llevarlo lo mejor posible porque ella tiene un montón de pretendientes. Es hermosa, llama mucho la atención y, la verdad, es difícil. Yo me aguanto un montón porque ella es una reina y trato de entenderlo (se ríe).

—¿Celoso en qué sentido?

—Siempre con respeto. No hago escenas. Si algo me molestó, cuando llegamos se lo digo con tranquilidad: "Che, esto no me gustó o me puse celoso por esta situación". Siempre lo hablamos con mucho respeto.

—Contaste que con ella sos muy fogoso y que tienen una relación muy fogosa.

—Sí, recontra. Cuando estoy en pareja y tengo una conexión así, sí. No es algo que me pase con cualquiera. Como ella me gusta muchísimo y siento esta conexión, soy súper fogoso y ella también conmigo. Generalmente, si tenemos tiempo, la intimidad se da más de una vez por día y es hermoso porque también nos conecta desde otro lugar.

—Antes de Gran Hermano ya tenías fama de seductor o esto es algo que apareció dentro de la casa.

—Siempre me gustó el juego de seducir y de que me seduzcan. Me gusta ese ida y vuelta. Lo de la casa obviamente tuvo una parte de show, pero sí, siempre fui así. Ahora, cuando estoy en una relación, me comporto.

Desde que salí de Gran Hermano me cuesta mirarme al espejo".

Franco revela que convive desde hace años con la dismorfia corporal y admite que el tiempo sin entrenar tras el reality impactó en su autoestima: "Me cuesta mirarme al espejo".

—Antes de trabajar como personal trainer. ¿Siempre fuiste muy exigente con tu físico?

—Sí. Siempre me cuidé muchísimo con la alimentación y entrenaba entre seis y siete veces por semana. Ahora, desde que salí de la casa, sólo pude entrenar una vez y psicológicamente me cuesta porque siempre tuve un problema con la dismorfia corporal.

—¿Cómo lo estás viviendo hoy?

—Me cuesta. Salí de la casa, no entrené, estoy comiendo muy mal. Adentro también comíamos muchos carbohidratos y poca proteína. El no tener tiempo para entrenar me está jugando muy en contra. Me cuesta mirarme al espejo.

—¿Es algo que trabajaste con un profesional?

—Sí. Siempre lo traté con un profesional. Además de otros temas, esto siempre estuvo presente porque fue como muy exigente conmigo mismo desde lo estético. Ahora no estoy yendo porque no tengo tiempo. El poco tiempo que tengo lo uso para hacer contenido, conocer gente o trabajar. Por ejemplo, hice una producción con Nenu y me costó mucho porque no me veo bien. Pero sé que ya voy a volver a entrenar y voy a recuperar mi rutina.

—¿Qué te ayuda hoy a atravesar ese momento?

—Trato de no mirarme tanto al espejo y de mantener la cabeza ocupada trabajando y creciendo profesionalmente. También pienso que ya voy a tener tiempo para entrenar y que hay gente atravesando problemas mucho más importantes que el mío. No quiero quedarme preocupado solamente por una cuestión estética.

—¿Estar con Nenu te ayuda o, por el contrario, te vuelve más exigente?

—Todo lo contrario. Ella es una reina, hermosa, súper llamativa, y yo digo: "La pucha, encima estoy con ella y no me gusta cómo me veo". Me exige más. No quiero sentir que estoy robando (se ríe).

Agradecemos las fotos @ignacioaniski
Estilismo: Ernie BA
Agradecemos la
ropa: @thisisfeliznavidad y @thisboils



 
 

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