Lolo Poggio revela la crisis que atravesó antes de entrar a Gran Hermano: "A veces me parece muy loco todo lo que viví" – GENTE Online
 

Lolo Poggio revela la crisis que atravesó antes de entrar a Gran Hermano: "A veces me parece muy loco todo lo que viví"

En diálogo con GENTE, la 13.ª eliminada del reality reflexiona sobre el peso de ser "la hermana de", abre su corazón para hablar de su presente sentimental, y cuenta la difícil etapa que atravesaba antes de ingresar a la casa más famosa del país.

Apenas cruza la puerta del estudio, Lolo Poggio saluda con una sonrisa y una amabilidad que llama la atención de todos, pero no por ese detalle sino por el sorprendentemente parecido de su voz a la de Juli, su hermana. Y aunque inevitablemente aparecen algunas asociaciones con ella, la menor del clan demuestra rápidamente tener una impronta propia.

Cómoda desde el primer disparo, Lolo parece segura y espontánea frente al lente. Y juega, improvisa poses y aporta su propia energía a cada toma de la exclusiva producción fotográfica con GENTE, para la que apuesta a una estética pop girl femenina y vibrante.

Tras ser eliminada de 'Gran Hermano Generación Dorada', Lolo Poggio formó parte de una producción exclusiva para revista GENTE.

Luego de participar en Gran Hermano Generación Dorada, Lolo Poggio atraviesa un presente de máxima exposición mediática, con los reflectores puestos sobre ella y una pregunta que la acompaña desde mucho antes de ingresar a la casa más famosa del país: cómo es realmente su vínculo con Juli, la hermana con la que comparte apellido, profesión, sueños y hasta experiencias que parecen repetirse como un curioso guiño del destino.

Así, en su íntima charla con GENTE, la joven artista abre las puertas de una relación construida sobre la admiración mutua, la confianza y el acompañamiento incondicional. Aunque las comparaciones y el hate aparecieron casi de manera automática desde que Julieta salió de Gran Hermano en 2023, donde se consagró finalista y se convirtió en una de las figuras más populares de aquella edición, Lolo Poggio asegura que aprendió a convivir con ellas.

De la mano de Lucas Mata estilista de cabecera de Juli y amigo de la familia, la menor de las Poggio apuestq por una estética pop girl femenina y vibrante.

"La comparación ya es moneda corriente, así que es algo que no me afecta y a lo que estoy acostumbrada", expresa la joven de 20 años, sin tapujos y con una seguridad absoluta de saber quién es ella y hacia dónde va.

Es que, lejos de sentirse opacada, Lolo Poggio encuentra en su hermana una aliada fundamental y una de las personas que más la conoce. Tanto, que entre risas revela una dinámica familiar que sorprende: "Siempre decimos que yo soy su hermana mayor", cuenta al explicar que muchas veces es ella quien termina poniéndole un filtro a la impulsividad de Juli.

Entre la fama, los sueños y "Gran Hermano": la historia de hermandad que une a Lolo y Juli Poggio

La historia de las hermanas Poggio parece estar atravesada por caminos paralelos. Ambas comenzaron a trabajar desde niñas, crecieron frente a las cámaras y, con algunos años de diferencia, llegaron a la experiencia de Gran Hermano. Sin embargo, detrás de la exposición hay una estructura familiar que las sostiene y que, según Lolo, explica gran parte de los valores que hoy las identifican.

Con la misma sinceridad con la que habla de sus proyectos, de sus miedos y de su futuro artístico, Lolo también se anima a contar cómo es crecer al lado de una de las figuras más populares surgidas de Gran Hermano. Una historia de hermanas, de coincidencias inesperadas, de caminos compartidos y de una complicidad que, lejos de las cámaras y las comparaciones, parece ser uno de los vínculos más importantes de su vida.

"Entré un poco a demostrar que, si bien se me conoce más por ser la hermana de Juli, somos dos personas diferentes y dos artistas diferentes", confiesa Lolo sobre su principal objetivo al ingresar a GH.

—Lolo, ¿cómo fue tu experiencia en la casa? ¿qué sensaciones te llevás?

Bueno, estar en la casa es una experiencia inexplicable. Creo que incluso antes de entrar no dimensionaba lo feliz que iba a ser ahí adentro, que creo que es un poco lo que nos pasa a todos y por eso nadie se quiere ir. Además, te vas enviciando un poco con el juego y, a medida que va pasando el tiempo, menos te querés ir y más proyectás. Decís: “Yo lo gano”, y ahí viene la ambición de querer estar ahí adentro. Son todas experiencias muy locas. Es una montaña rusa de emociones. Un día estás arriba, al día siguiente se va un amigo y estás abajo. Pero es eso lo que te hace sentir tan vivo ahí adentro y con tantas ganas de estar. También parece que el mundo exterior deja de existir y que solamente existe eso que conocés.

—Vos lo viviste como familiar de una participante hace 3 años con Juli. ¿Qué te hizo querer experimentarlo desde adentro?

Creo que un poco era un desafío personal. Soy una persona muy controladora y me cuesta mucho salir de la zona de confort. También era ver cómo me desenvolvía en un lugar donde no tenía toma de decisiones sobre absolutamente nada y todo excedía mi control.

—A diferencia de Juli, entraste a GH siendo conocida. Participaste en el Cantando de Marcelo Tinelli, y también formaste parte del espectáculo infanto-juvenil de Zoom, acércate más...

—Siento que también entré un poco a demostrar que, si bien se me conoce más por ser la hermana de Juli, somos dos personas diferentes y dos artistas diferentes. Quería mostrar un poco eso. Siento que se me señaló por querer meterme en los medios o querer ser artista cuando Juli entró a la casa, y entré a mostrar que no, que yo me formo desde muy chica y que trabajo en esto desde muy chica.

Con Juli empezamos este camino artístico muy chicas. Yo tenía 9 meses y ella 4 años".

"La comparación ya es moneda corriente, así que es algo que no me afecta y a lo que estoy acostumbrada", señala sobre las constantes críticas y semejanzas que suelen hacer de ella respecto a su hermana Juli Poggio.

—¿Cómo sobrellevás las comparaciones? Dentro de todo están haciendo el mismo camino, pero sin desmerecer que cada una tiene su propio recorrido.

Sí, las dos empezamos muy chicas. Yo empecé a los 9 meses y Juli tenía 4 años cuando empezó. Realmente es algo con lo que crecimos, estando expuestas desde tan chicas y dedicándonos a lo mismo. La comparación ya es moneda corriente, así que es algo que no me afecta y a lo que estoy acostumbrada. Doy por hecho que va a pasar. Yo sabía que desde el minuto en que cruzara la puerta de Gran Hermano, iba a iniciar una catarata de comparaciones. Entré preparada psicológicamente para que eso pasara. Y pasó, pero es algo que hoy no me afecta.

—¿Hubo algún tipo de preparación psicológica previa a tu ingreso a GH? ¿Hablabas con tu hermana? ¿Cómo fue esa preparación?

No acudí a un psicólogo, pero sí hablé mucho con mi familia, con mis papás. La realidad es que no quería hablar tanto porque me generaba mucha ansiedad crear escenarios ficticios en mi cabeza sobre lo que iba a hacer, porque hasta que no sabés qué participantes va a haber y cómo se van a desenvolver, no tenés idea de lo que va a pasar. Me acuerdo de que en el aislamiento pensaba mucho y creaba muchos escenarios ficticios. Después le decía a mi cabeza: “Pará, porque no sabés si esto va a pasar así”. Obviamente, la cabeza siempre te plantea lo peor. Entonces traté de soltar un poco e ir ahí a ver qué me pasaba.

—En una nota que hicieron juntas con GENTE hace un año, destacaste que algo lindo que tenías de Juli eran los consejos que te daba. Pero te escuché decir en notas que no quisiste ningún consejo o charlar con ella sobre Gran Hermano. ¿Por qué?

Sí. Ella todo el tiempo me decía: “No puedo creer que no me preguntes cosas”. Y yo le decía: “Es que no quiero adelantarme a cosas que no sé si van a pasar”. Si te ponés a pensar, ya cambiando un jugador la casa es otra. Imaginate otra edición. No tiene nada que ver. Obviamente sí me aconsejó cosas que para mí fueron muy valiosas. Por ejemplo, que no me hiciera la cabeza con lo que se estaba viendo afuera, porque yo no tenía idea. Vi que a muchos de mis compañeros les pasó, y yo por suerte decidí soltar por completo el afuera: no pensar en lo que pensaba la gente, no pensar en la gente que estaba fuera y tener mi cabeza presente donde estaba. Ese fue un consejo de mi hermana. Lo otro que me aconsejó fue que practicara mis nominaciones antes de ir al confesionario. Fueron consejos más puntuales que de la experiencia en sí.

Siempre decimos que yo soy la hermana mayor de Juli".

Sobre su vínculo con Julieta Poggio, Lolo remarca: "En la vida soy quien le tiene que poner un filtro a Juli".

—¿Cómo era su vínculo de más chicas? ¿Eran tan compañeras como ahora o peleaban?

Bueno, somos tres mujeres. Somos muy unidas las tres, realmente. Para todo nos aconsejamos. Para mí, tener hermanas mayores es como tener siempre un referente a quien hacerle preguntas. Y para Juli también tener una hermana menor es un poco eso, acompañar. Aunque siempre decimos que en realidad yo soy su hermana mayor, porque en la vida a veces soy quien le tiene que poner un filtro. La gente ya la conoce, así que sabrán de qué hablo.

—¿Vos serías como más medida?

Sí, yo soy más medida. Soy un poco más racional; Julita es bastante impulsiva. Entonces, a veces en la vida termino yo siendo su hermana mayor.

—¿Qué recuerdos tenés de tu infancia con Juli?

Que desde chiquitas trabajamos de lo mismo, que compartimos mucho en la vida. También nos peleamos un montón porque somos hermanas, y porque nos robamos la ropa y porque calzamos lo mismo, lo cual es un problemón (se ríe de manera pícara). Pero sí que somos muy unidas las tres. Y mis papás también. La verdad es que de mi familia solo tengo palabras de agradecimiento. Me acompañan en todo, siempre.

—Tu mamá es otro gran pilar que, cuando hemos podido hablar con Juli, siempre lo menciona y lo destaca. ¿Cómo describirías tu vínculo con ella y qué tan importante ha sido para vos?

Sin duda. Creo que la madre que vivió Juli es la misma que viví yo. Mi mamá es lo más. Nos acompaña desde muy chiquitas. Hoy le agradezco haber empezado esto desde tan chica, pero también siempre nos dejó tomar nuestras decisiones. Sé que, de no haber querido esto, también me hubiera acompañado. Pero le agradezco que me haya metido tan de chica porque hoy eso me abre muchas puertas. Así que sí, mi mamá es realmente un pilar en mi vida.

Lolo destacó la importancia de tener una familia que la apoya incondicionalmente: "Me tienen más fe que yo misma".

—Me imagino que dentro de Gran Hermano fue un pensamiento recurrente el de tu mamá.

Sabés lo que pensaba ahí adentro pensaba: “No importa lo que haga, salga bien o salga mal. Yo sé que voy a salir y va a estar mi familia, pase lo que pase”. Y eso me daba mucha tranquilidad. Saber que ellos me iban a acompañar aunque afuera me estuvieran matando. Porque en mi familia nos acompañamos siempre en todo y mi mamá deja todo por nosotras. La gente que trabaja con nosotras lo sabe.

—¿Ya pudiste verte con tu familia?

Sí.

¿Qué te dijeron de cómo lo vivieron? Vos lo viviste con Juli cuando ella estaba dentro. No sé si ella padecía el hate que podías llegar a tener o las cosas negativas que se pueden generar. ¿Cómo lo vivieron ellos?

No, Juli en absoluto no. Está bastante preparada para todo lo que esto trae. Incluso, a tres años de su salida, sigue recibiendo comentarios positivos y negativos sobre su paso por la casa. Creo que a ella no le afectó. A mi mamá mucho menos que la primera vez.

—Ya estaba preparada tu mamá.

Sí, totalmente, ya curada de espanto. Me acuerdo que mi mamá una vez dijo cuando salió Julieta de la casa que: “Antes de tener otra hija en Gran Hermano, yo me voy del país”. Pero bueno, acá estamos un par de ediciones después (se ríe con picardía).

—¿Qué te dijo tu mamá cuando le contaste que ibas a entrar a GH?

Que era una experiencia imperdible, que lo tenía que hacer, que me animara. Obviamente apareció miedo ante la propuesta, porque da vértigo entrar a la casa de Gran Hermano con la exposición que eso conlleva, con las experiencias, con tener que convivir y por ahí pelearme con gente que no conocía, incluso con personas veinte años más grandes que yo. Pero mi familia siempre me tiene más fe que yo misma, así que sabían que iba a poder con todo. Y cuando salí, lo único que me dijeron es que estaban orgullosos de cada día que había pasado ahí adentro y que me había sido fiel a mí misma. Eso es algo de lo que yo también me siento muy orgullosa de mi paso por la casa.

Lolo Poggio, a corazón abierto: "Vivo sin ataduras y sin prejuicios"

Los rumores de romance con Nazareno Pompei pusieron el foco sobre su vida sentimental, pero la realidad es que Lolo Poggio se encuentra en una etapa muy distinta. Tras desmentir cualquier vínculo amoroso con su excompañero de reality y definir la relación entre ambos como un cariño de hermanos, la ex participante de Gran Hermano Generación Dorada aprovecha su charla con GENTE para mostrar una faceta más íntima.

Entre confesiones sobre el amor, su mirada libre sobre los vínculos y las ganas de seguir descubriendo el mundo, la joven artista deja ver a una romántica empedernida que, aunque sueña con volver a enamorarse, hoy elige priorizarse a sí misma.

Lolo Poggio, a corazón abierto: "Vivo sin ataduras y sin prejuicios".

—Tu hermana Juli se ha convertido en un claro referente de los vínculos libres y "open mind"... ¿Vos cómo sos en lo personal y en lo amoroso?

—Libre también. Tengo un tatuaje que dice “alma libre”. Vivo sin ataduras, sin prejuicios. Tengo una mentalidad bastante parecida a la de Julieta. Creo que es inevitable teniendo dos hermanas mayores tan libres y viéndolas desde chica cómo viven el amor y las relaciones, que uno no adopte un poco esa forma de pensar y de ver la vida.

—Creciste sin prejuicios.

—Totalmente sin prejuicios. Soy muy abierta de mente.

—Hace poco saliste a aclarar tu verdadero vínculo con Nazareno Pompei y dejaste en claro que son como hermanos. ¿Te gusta enamorarte?

Soy re tierna. Me enamoré dos veces en la vida, pero me encantaría enamorarme muchas veces más. Me gustaría tener como amores fugaces. Me encanta conocer gente, conocer sus historias. Amo estar enamorada. Soy una enamorada del amor. Para mí es el mejor estado de una persona.

Hoy, lo último que quiero es una relación".

Tras ser vinculada a su compañero de reality, Nazareno Pompei, Lolo remarca a GENTE: "Lo último que quiero es una relación".

—¿No estás negada?

—Mirá, para mí estar enamorada es como la plenitud. Pero en este momento lo último que quiero es una relación. Estuve seis años en pareja y apenas tengo 20, imaginate.

—Querés descubrir el mundo sin ataduras.

Totalmente. Eso.

La crisis de los 20, Gran Hermano y el futuro: el momento bisagra de Lolo Poggio

Aunque muchos la descubrieron a través de Gran Hermano Generación Dorada, Lolo Poggio lleva gran parte de su vida vinculada al mundo artístico. Hija de una familia acostumbrada a las cámaras y hermana de una de las figuras jóvenes más populares del país, la actriz, cantante y bailarina creció entre sets de grabación, escenarios y proyectos de entretenimiento.

Desde sus primeras experiencias en televisión hasta propuestas como Zoom, Acercate Más —la exitosa obra multiplataforma que conquistó a una generación de adolescentes y llegó a los teatros—, la joven fue construyendo un recorrido propio. Ahora, tras la exposición que le dio el reality, se encuentra frente a una nueva etapa: la de definir hacia dónde quiere llevar una carrera que, según confiesa, siempre tuvo al arte como su gran motor.

En diálogo con GENTE, habla de sus aspiraciones, de la crisis de los 20 que atravesaba antes de entrar a la casa y del sueño profesional que hoy ocupa el primer lugar en su lista.

Lolo sostiene que atravesaba una crisis justo antes de entrar a GH.

—¿Ya tenés proyectos en mente tras tu paso por GH?

Me encantaría dedicarme al arte. Es lo que amo hacer, lo que me hace sentir viva. Me gusta actuar, me gusta cantar, me gusta bailar, me gusta modelar, me gusta ser influencer. La verdad es que todo este mundo me encanta. Sin duda lo artístico es mi motor en la vida y es lo que quiero hacer.

—Antes de Gran Hermano, ¿hubo proyectos que tuviste que parar o posponer por el reality?

No. De hecho, Gran Hermano llegó en un momento bastante oportuno de mi vida, en el cual estaba bastante perdida y no sabía qué hacer. Es esa crisis de los 20, literal. No sabía para dónde disparar. Me había anotado en la facultad, que ahora está pospuesta hasta nuevo aviso.

—¿Cuál era tu plan b en la facultad?

—Iba a estudiar Organización de Eventos. Pero, sí, la propuesta de Gran Hermano llegó en un momento justo, donde yo estaba boyando un poco, viendo qué hacer con la vida.

Sobre su futuro profesional, Lolo asegura: "Si pudiera elegir, elegiría hacer ficción".

—Esto sin duda va a dispararte un poco más en todo lo que es la popularidad y quizás hacerte ver en la industria. ¿Hay algún proyecto que te gustaría que llegue?

Me encantaría hacer ficción. Alguna serie o las series verticales que existen ahora. Todo lo que sea ficción me interesa. Actuar es lo que más me gusta de las tres disciplinas, lo que más amo. Así que, sin duda, si pudiera elegir, elegiría eso.

—Lolo, para cerrar, ¿creíste que ibas a estar donde estás hoy a tan corta edad?

No. A veces me parece muy loco cuando miro para atrás y veo todo lo que viví a mis 20 años. La verdad es que viví una vida muy atípica desde niña. Desde que tenía 6 años iba al colegio, después me iba a grabar la novela, volvía, hacía la tarea y estudiaba el guión. Miro para atrás y realmente soy una persona muy agradecida con el universo. El universo también es un poco mi religión. Creo que las cosas siempre pasan como tienen que pasar, que las puertas que se abren se abren porque se tenían que abrir y que las que no, también por algo es. Así que nada, muy agradecida y muy consciente de lo afortunada que soy y de cuánto la vida me dio.

Fotos: Rocío Bustos
Estilismo Lucas Mata



 
 

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