La hija de 11 años de Claudio Barrelier ya fue informada sobre la detención de su padre por el femicidio de Agostina Vega, y según contó este martes Viviana Brizuela, madre del acusado, la nena quedó profundamente afectada por la noticia.

“Mi nieta, ¿cómo puede estar? Ya sabe, se los contamos”, dijo la mujer ante la prensa en Córdoba, antes de resumir el estado emocional de la menor con una frase breve y contundente: “Está muy triste”. La declaración se conoció en medio del fuerte impacto social que generó el caso y mientras la investigación judicial sigue avanzando sobre el crimen de la adolescente de 14 años.
Las palabras de Brizuela se escucharon este martes 2 de junio, cuando volvió a hablar públicamente después de haber pasado de la defensa cerrada de su hijo al desconcierto y al pedido de perdón. En esa misma aparición, la mujer dijo que ya no puede reconocer a Claudio Barrelier como lo conocía y lanzó una frase que mostró la dimensión del quiebre familiar: “Lo desconozco como hijo”.
También afirmó que todo lo que ocurrió la “desbordó” y pidió disculpas “a todo el mundo” y a la familia de Agostina, al tiempo que insistió en que no entiende por qué su hijo habría cometido “esta barbaridad” y “esta monstruosidad”.
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En ese escenario de conmoción, la reacción de la hija del acusado apareció como uno de los costados más delicados del caso. La abuela evitó extenderse demasiado sobre la nena, pero dejó en claro que la menor ya conoce la gravedad de lo ocurrido y que la noticia impactó de lleno en su mundo cotidiano.
La declaración de Brizuela también ayuda a entender cómo fue cambiando la postura de la familia del detenido. Durante los primeros días de la investigación, cuando Agostina aún era buscada y no se había confirmado el peor desenlace, la madre de Barrelier había defendido públicamente a su hijo e incluso sostuvo que en un video difundido por los medios la menor que ingresaba a la casa de barrio Cofico no era Agostina sino su propia nieta.
Este martes, en cambio, reconoció que entonces creyó en la palabra de su hijo y que pensó de verdad que se trataba de la nena. “Yo creía en mi hijo, creía que era mi nieta, pero me defraudó”, admitió ahora, marcando un giro completo respecto de aquellas primeras declaraciones.
Ese cambio de discurso estuvo acompañado por definiciones cada vez más duras. En otra entrevista de este martes, Brizuela llegó a decir que, si efectivamente hizo todo lo que se le atribuye, su hijo “es un monstruo”.
La mujer sostuvo que desconocía muchos aspectos de la vida privada de Claudio, que él le ocultaba cosas y que nunca imaginó que pudiera quedar involucrado en un hecho de esta magnitud. También aseguró que la vergüenza que siente frente a la familia de Agostina es enorme y que ni siquiera sabe si podrá mirarlos a la cara. Esa acumulación de frases dejó expuesto el derrumbe emocional de una madre que, en cuestión de días, pasó de pedir que “no ensuciaran” el nombre de su hijo a decir que no sabe en qué se convirtió.
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