Un Mogul de naranja. Ese minúsculo camarelo azucarado hizo toda la diferencia... Contexto:
17:23 de un día otoñal de fines de marzo de 2026. El cielo nublado puede divisarse desde el balcón de Belgrano. Entre una periodista conocida de los medios (Cora Debarbieri, 45, que no para de preparar café a pedido, cortar una tentador bizcochuelo marmolado y acomodar pepitas en una fuente), y un periodista también conocido de los medios (Martín Arevalo, 49, que intenta acomodar los muebles y organizar el living de su departamento antes de que comience a rodar la filmadora y clickear la cámara fotográfica de GENTE), la cabecita de Isabella (3) se menea delante de la pantalla de 85 pulgadas que la lleva a El canal del Plim Plim. Claro, el doble turno que acaba de cumplir en el preescolar comienza a hacer mella tentándola a cerrarle los ojos para iniciar una merecida siestita. Ergo, la hija del matrimonio de periodistas -vaya paradoja de la profesión- no quiere saber nada de notas... Hasta que llega el Mogul de naranja, claro.
Escondido de manera premeditada en uno de los placares laterales a la escalera circular que se eleva completando el luminoso semi piso familiar, ante el As de Espadas desenfundado por sus padres para convencerla de sumarse a la cobertura de nuestra revista, la simpática niña, como por arte de magia, se deja seducir ante las dulces encantos de la golosina, para iniciar pronto un raid de sonrisas, poses y simpatía que embelesa a propios y extraños.

"Ella es un sol que siempre anda de buen humor, pero cuando se relaja tras la escuela le agarra un poco de sueñito", comparten Martín y Cora, quien por estas horas, ante la inminente partida del primero para cubrir México/Estados Unidos/Canadá 2026, empieza a convertirse -según sus propias palabras- en "la capitana hogareña, o acaso la entrenadora, ya que voy organizándome con distintos 'jugadores' que se encargan de ayudarme y me brindan muchas manos para cumplir horarios de jardín de infantes o lo que sea". Capitana o entrenadora que, claro, obvio, of course, recibirá la contención continua de su marido, quien de manera virtual, apenas arribe a Norteamérica, sabe que se comunicará a cada instante vía videollamada.
Martín: Nuestro trabajo tiene esa ambivalencia. Igual yo creo que este Mundial va a ser más llevadera, porque en Qatar 2022 Cora andaba con la panza que explotaba, transitando el último mes y medio de embarazo. Pobre, se la súper bancó sabiendo que se podía adelantar el parto. ¿Qué iba a hacer yo del otro lado del mundo si quería estar presente? Era una preocupación, pero bueno, las dos aguantaron. Me acuerdo que hacíamos fotos desde la cancha. "¡Mostrame, mostrame!", le pedía mientras Isabella pateaba y la pancita le latía. Y nos sacábamos fotos compartidas desde la pantalla del celular. Hay un par hermosas de la final… ¡Qué loco: y llegó con el pan, con la Copa bajo el brazo! ¿Te acordás, amor?
Cora: ¡Cómo olvidarlo!
LOS INICIOS DE LA RELACIÓN: "VOS TE HACÍAS UN POCO EL CANCHERO" (CORA). "ES QUE A LOS HOMBRES NOS GUSTA SABER SI HAY AGUA EN LA PILETA" (MARTÍN)

"Dale, vamos con el ping pong que combina fútbol y espectáculo, espectáculo y fútbol", aceptan el desafío. "Pero antes -consultan- ¿miramos a la cámara?, ¿repetimos la pregunta? Lo que ustedes diga", demuestran su rodaje en estas cuestiones de las entrevistas, que por lo general lo tienen como disparadores de consultas más que como receptores.
Cora: Ojo que Martín es más larguero que yo para responder, eh...
Martín: ¿Te parece (guiña el ojo mirando hacia el cielorraso blanco).

-Comprobémoslo... ¿Cómo nació el romance? ¿Quién metió el mejor centro? ¿Quién tiró la primicia?
Martín: ¿Quién metió el mejor centro? Yo pagué el peaje. En cuando a la primiciaaaaaa...
Cora: La di yo, porque el día que fuimos a comer por tu cumpleaños subí al Instagram la foto juntos.
-¿Debarbieri tuvo que chequear las fuentes antes de aceptar salir con Arevalo o el romance fue una bomba confirmada desde el primer minuto?
Cora: No tuve que chequear las fuentes porque Marcelo Palacios (conductor de Un buen momento, programa en el que trabaja Martín) me venía hablando de él sin que yo le preguntara nada. Así que las referencias sobre su persona ya me iban llegando perfectamente a través de gente de confianza.

-¿Fue un trabajo de pretemporada largo para conquistarse, un romance que se cocinó a fuego lento o el candidato debió salir a presionar bien arriba desde el primer minuto?
Martín: La verdad es que no hubo ni pretemporada, presión alta. Sí, me quedo con la figura de fuego lento porque los dos nos tomamos nuestro tiempo para que las cosas prosperaran. Nos fuimos estudiando, nos fuimos…
Cora: Vos un poco te hacías el canchero…
Martín: (Risas) Decía que nos fuimos cruzando en los pasillos de la radio: un día, otro, no había apuro. Ella estaba tranquila, yo estaba tranquilo.
Cora: Vos más que yo.
Martín: Es cierto. Después me confesaste que te hubiese gustado que te hubiera invitado a salir antes.
Cora: Tardaste un poquito.
-¿Fue gol agónico de contraataque?
Martín: (Carcajada) Es que no veía si había tanta agua en la pileta. Los hombres no queremos fallar, y la verdad yo tampoco quería pegarme un golpe. Así que todo fue muy de a poco.
PAREJA DE PERIODISTAS: "CHEQUÉA CON RESPONSABILIDAD, ACCEDE A LAS FUENTES... ELLA ES LA MEJOR DE TODAS" (MARTÍN). "NO SÉ CÓMO LO HACE, PERO ÉL SIEMPRE CONSIGUE LO QUE QUIERE" (CORA)

-¿Qué le pasa cuando se encienden las luces y los micrófonos y ve trabajar a su pareja?
Cora: Yo admiro mucho a Martín porque lo que hace lo hace con mucha pasión, entrega todo. ¡No para! Se la pasa cranenando, pensando, mejorando, buscando la mejor primicia o la mejor entrevista. Es un trabajo de tiempo completo del que no se baja ni los fines de semana. Se nota el amor que le pone a su profesión.
Martín: Me vas a hacer llorar (sonríe). Yo lo voy a dividir en dos. Por un lado, la parte profesional de Cora, que está a la vista… Hoy el periodismo se encuentra muy mezclado con otros rubros, y en estos tiempos muchas veces los que ejercen una u otra actividad se sientan en la misma silla. Es ahí cuando yo noto una diferencia a favor del periodismo de verdad, el de quien chequea, accede a las fuentes, ejerce su profesión con responsabilidad y honorabilidad. Y ahí, para mí, Cora es la mejor de todas.
Cora: Ahora me vas a hacer llorar vos a mí (risas).

Martín: Y eso que no terminé. Porque más allá de la profesión que cada uno elija, para mí lo más importante surge cuando cruzo la puerta de mi casa. Y ahí te aseguro que ella aún es mejor. A medida que pasa el tiempo me siento más y más feliz ratificando que elegí súper bien. Ambos provenimos de lindas familias, con padres muy presentes, hermanos, sobrinos. Como somos medio Susanitas, necesitábamos a personas que nos acompañen. Yo encontré a alguien maravilloso, y no sólo a una mamá 10 puntos que me obsequió el regalo más lindo de la vida -Isabella-, sino a una persona que además de estar a mi lado en los momentos buenos, estuvo mucho más en los malos, dándome fuerzas. La admiro y me siento orgulloso de ella.

Cora: Ah, bueno. ¿Qué querés que te haga de cena hoy a la noche, amor?
-¿Y usted que destacaría de la rigurosidad periodística de Arévalo y su forma tan propia de ganarse la confianza de los deportistas más importantes?
Cora: Es que al margen de su relevante rigurosidad periodística, siempre consigue lo que quiere. No sé cómo hace lo tiene. Hay algo especial ahí, porque genera una relación de confianza, un ida y vuelta increíbles, con la gente que busca y entrevista. Por otro lado, no sólo consigue lo que consigue porque lo necesita para su trabajo: ¡él quiere conseguirlo para desafiarse! Quizá es su gran secreto.
Martín: ... Amor, te ayudo con la cena (ambas lanzan una carcajada).
LOS RUMORES DE CADA MEDIO: "PROBABLEMENTE NOS LOS CONTAMOS TODOS" (CORA). "LOS TELÉFONOS NOS ACOMPAÑAN HASTA QUE NOS VAMOS A DORMIR" (MARTÍN)

Juntos superan el medio siglo de periodismo (Cora Inés lleva dos décadas de trayectoria; Martín Alejandro lo que resta) y el medio millón de seguidores en Instagram (Arevalo supera los 300 mil y Debarbieri, los 200 k). Los dos han transitado por la gráfica (ella pasó por Paparazzi y GENTE; él por Olé) y distintos ciclos televisivos de diversos canales. En la actualidad el porteño nacido un 26 de agosto de 1976 integra el team de ESPN y el de Radio La Red, y la capitalina que viera la luz el 19 de marzo de 1981, los de Infama y Secretos verdaderos (ambos envíos de América TV). Noticias y primicias no han de faltar entre sus antecedentes laborales, pero ¿se animan a compartirse data explosiva o de vestuario que jamás lanzarían al aire?
Martín: Cuando uno elige a una persona para su vida, también elige su manera de vivir y sus códigos. Y acá compartimos bastante de eso. Los periodistas sabemos mucho más de lo que contamos, y no contamos todo. Hay cosas que quizá son importantes para el protagonista en cuestión, pero no para el afuera. De la misma manera que Cora conoce un montón de cosas en espectáculo que no expone porque tiene códigos, a mí me pasa lo mismo en deportes.

Cora: Probablemente nos las contamos todas, pero...
Martín: ... sabiendo que muere en el otro y no va a trascender. Jamás, pero jamás rompimos ese pacto tácito que tenemos como pareja. De hecho, en muchos casos ella en la tele debía tratar temas determinados, y yo le avisaba: "Mirá que esa persona es amiga mía. Buscá hablarle porque me parece que te va a aclarar que la cosa no es como vienen diciendo”. Y Cora nunca dejó de tomarse el trabajo de llamarla para chequear. No es casualidad: uno se maneja en la vida como se maneja en la profesión, como se maneja con los amigos. Si sos bueno sos bueno, si sos malos sos malo.
-¿En qué lugar hay más misterios, internas y secretos, en los pasillos de un club de fútbol o en el camarín de un teatro, la tevé, un recital?
Cora: Si bien creo que el run-run es un poco más atractivo dentro del espectáculo, en todo lugar donde haya personas conocidas, públicas, pasa eso.

-Si están cenando en familia y le cae un WhatsApp de Messi o de una celebrity del medio, ¿suspende todo o hay “ley de ventaja” y se abre el audio para que se escuche en la mesa familiar?
-Nos pasa a los dos y es es un mal de hoy que haya pocos momentos de ocio. Muchas veces estamos cenando o ella prepara la comida mientras yo pongo la mesa, y nuestros trabajos nos interrumpen la vida. Pero es parte del periodismo. El periodismo ahora no se ejerce sólo en una redacción, sino que va de la mano del teléfono. A veces nos encontramos a deshoras subiendo cosas a las redes. Los dos trabajamos en tele, en radio, y cuando pasa algo interrumpe los momentos. No lo consideramos bueno, hay que aprender a cortar. Está en uno dejar a un costado de acuerdo a la urgencia e importancia de la cuestión, pero hay una gran diferencia con conocidos que no son periodistas: a las seis de la tarde dejan sus teléfonos, mientras que a nosotros nos acompañan hasta que nos vamos a dormir.
Cora: ¿Viste que sos más larguero que yo para contestar?
Martín: (Risas) Lo sé.
PUERTAS ADENTRO: "SI TENGO LA RAZÓN, VOY AL VAR HASTA TRES VECES" (MARTÍN). "YO NECESITO QUE ME TIREN UN BALDE DE AGUA FRÍA PARA DESPERTARME" (CORA)

-¿A cuál de los dos hay que tirarle un balde de agua para que despierte? ¿Quién necesita cinco alarmas para arrancar el día antes y partir rumbo al canal, la radio o el entrenamiento?
Cora: (Levantando la mano) Todo yo. Me gusta mucho dormir y me cuesta mucho levantarme temprano.
Martín: Y cuando estaba embarazada, ni les digo...
Cora: Necesito que me tiren un balde de agua fría y cinco alarmas porque me cuesta muchísimo levantarme. Soy la más perezosa, ¿no?

Martín: Sí, es verdad. A mí no me no me cuesta despertarme temprano, aunque quisiera dormir más. Como los dos también trabajamos los fines de semana, nos encantaría estirar los días. De poder hacerlo a mí me gustaría tomar tranquilo unos mates, leer, ponerme al día sin apuro.
-¿Y a cuál le lleva más tiempo lookearse frente al espejo, producirse?
Cora: Martín es un hombre muy meticuloso, de preocuparse, de andar siempre impecable. ¡Incluso no le puede faltar el perfume en su auto!: siempre huele muy bien. Si bien a mí también me gusta cuidarme, desde que soy mamá ando más relajada porque con Isabella por ahí me debo repartir más.
Martín: Igual me parece que vos pasás una mayor cantidad de tiempo frente al espejo que yo.
Cora: Cuando hay que salir, sí.
Martín: Que el maquillaje, que la planchita, ella tarda un poquito en producirse. Yo suelo salir con lo puesto. Jogging, bermuda, buzo, no me obsesiona andar con las mejores pilchas, salvo que vaya, no sé, a alguna cobertura o cuestión parecida. Quizá de joven, cuando salía en modo conquista, iba más preparado a todos lados, con la mejor pilcha, pero si uno se encuentra seguro con su familia, en su casa, relaja comprobar que la mirada de la otra persona te avala igual.

-¿Quién maneja el presupuesto familiar y es más cuidadoso con los gastos?
Cora: Martín es muy bueno manejando presupuestos, los ahorros. Muy ordenado en tales cuestiones. Me hizo aprender mucho en estos últimos años.
Martín: Somos parecidos. Cuando empezamos a vivir juntos nos organizamos. ¿Cómo? Sabiendo cuánto ganaba el otro, qué podía aportar cada uno, calculando si nos daba para irnos de vacaciones y a qué lado. Yo tengo la costumbre de hacer una listita con lo que entra, lo que sale. Quizá a Cora le aparece conducir un evento, una publicidad, o a mí algo extra para redes o un auspicio, lo agregamos y eso de alguna manera nos ordena para saber dónde estamos parados. Todos los meses resultan diferentes y los armamos como artesanos, siempre entendiendo que somos privilegiados de vivir de de lo que nos apasiona.
-¿Cuál de los dos se llevaría el Premio Olimpia o el Martín Fierro en el rubro Desorden de la casa?
Cora: Sé que él me va a llevar la contra, pero yo me creo bastante ordenada. Puede existir algún momento puntual en el que esté sobrepasada, sin embargo, como te digo, me creo bastante ordenada.
Martín: Pasa, la verdad, que supera mis responsabilidades. Ella comparte mayor cantidad de tiempo con Isabella, que a la vez tira las cosas por acá y allá. Cora está encima de todo. Yo soy súper ordenado, en mi placar sé dónde se encuentra cada cosa, pero es porque tengo menos exigencias. La lucha con Cora es que nos fuimos mudando a lugares más grandes y en ellos siempre encuentra un cuarto, una sala o un baño adonde ir tirando lo que le va apareciendo. Y así -magias de la vida- te convierte un baño en una biblioteca y un cuarto de servicio en un depósito... En ese sentido no le alcanza nada.

-Para cerrar este apartado, ¿quién tiene a cargo el “último momento” de pareja, la palabra final para cerrar el bloque, el programa, el día?
Cora: Jajajá. Yo diría que es compartida, que depende del tema, ¿Vos qué pensás, amor?
Martín: ... Es que yo estiro más que ella. Si tuviera que decir la última palabra debería ser “tenés razón” y retirarme, pero la verdad es que en general la vuelta al rulo siempre se la doy yo.
-¿O sea que va al VAR hasta las últimas consecuencias?
Martín: Si tengo razón, olvídate: voy tres veces al VAR y le debato con todas las imágenes, con todas las prueba necesarias (carcajada).
"SOMOS PAPÁS PRIMERIZOS DE GRANDES, E ISABELLA NOS LO HA FACILITADO TODO"

"La realidad es que Isa nos sorprendió -mete cuarta velocidad Martín apenas le mencionamos a la pequeña que viera la luz el 1ro. de febrero de 2023, cuarenta días luego de que el Seleccionado nacional obtuviera en Asia su estrella número tres-. Somos papás primerizos, ya de grandes y habíamos visto las experiencias en hermanos y en amigos. Los nenes son maravillosos pero a veces dan algunos dolores de cabeza. Y la verdad que en nuestro caso debemos reconocer que Isabella no nos ha hecho trabajar más que de mamá y papá. Desde que fuimos con miedo al jardín, para ver si se adaptaba, y el segundo día ya nos despidió con un beso, diciendo 'Chau mamá, chau papá', no ha tenido nunca, gracias a Dios, problemas con nada. Casi no nos hace renegar, lo ha facilitado todo. Es una nena muy dulce y muy feliz", intenta redondear al tiempo que su mujer se tienta "por lo larguero. ¿Vieron que me gana en eso?".
-A la hora de poner límites, ¿ustedes son de armar una defensa con línea de cinco sólida o rápidamente los devora la sonrisa de su hija, al punto de hacer de ustedes lo que ella quiere?
Cora: ¿Vos estás preguntando quién es más firme y quién menos?
-Tal cual.

Cora: Yo soy más firme y él un tanto más flexible, porque le da más gustos, eh… Bueno, en realidad le brinda todos los gustos.
Martín: Es verdad. A mí me tienta acercarle las cosas que yo comía de chico, como algún caramelo o chocolate, hasta que la mamá me avisa: "¡Cuidado con caries!, ¡¡va a tener que ir al dentista!!, ¡¡¡no le dés tanto dulce, que después no se puede dormir!!!." Así que en eso, admito, mientras Cora respeta las buenas costumbres de alimentación, el padre consiente más a Isa.
-A la hora de despertar para brindarle la comida, cambiarle el pañal, ¿cuál saltaba primero de la cama, la madre, el padre o los dos?
Martín: En los primeros meses, siempre fue mucho más la mamá. Y le agradecí ese doble trabajo como mujer. A mí me encanta cambiar un pañal, levantarme de noche cuando me toca (porque a veces nuestra hija pide por su madre y a veces por mí, y entonces nos turnamos), pero la verdad es que, como mencioné antes, Cora se sigue encargando de muchas más cosas que yo.
Cora: Pero Martín es un gran compañero... Además, durante los primeros meses yo no podía dormirla y él llegaba de trabajar a la una de la madrugada y lo lograba. De la misma manera que ahora le prepara la comida y hace todo lo que sea necesario para acompañarla y colaborar.

-Supongamos que en un futuro medio lejano su hija les comenta que pretende dedicarse al periodismo: ¿La acompañarán o le van a sugerir que tome otro camino?
Cora: Si quiere ser periodista, me encantaría, no tengo problema. En realidad, básicamente ella debe hacer lo que la haga feliz. Si es eso, bienvenido.
Martín: Los papás debemos acompañar a que muestros hijos sean felices con lo que elijan. Sólo estar ahí para apoyarlos. Cora y yo tuvimos la suerte de venir de padres y familias que nos dieron todo, así que hay que cumplir con ley de la vida y hacer lo mismo de cara al povernir de Isabella.

-Y eventualmente, si ocurriera, ¿qué quisiera que tuviera, como periodista, del padre?
Cora: Te diría que todo. Todo.
Martín: Yo quisiera que en realidad tuviera todo de su madre. Por lo que dije antes: me parece la mejor en lo que hace, no hay periodista como Cora. Soy de los que creen que un periodista debe tener acceso a las fuentes, querer chequear y manejearse con responsabilidad, porque el micrófono es un arma. O sea, cuando uno dice una cosa debe hablar con la verdad, porque si no el que se encuentra del otro lado puede salir lastimado y lastimar a un montón de gente. Cora cuenta con todas esas actitudes y cualidades que me encantaría que tuviera Isabella si quisiera ser periodista.
"¿SI VAMOS POR LA CUARTA ESTRELLA Y EL SEGUNDO HIJO...?
-Comienza el Mundial México/Estados Unidos/Canadá 2026, una competencia tan sentida a ambos que los dos la han comentado a lo largo de la nota, en mayor o menor medida, desde las áreas de sus trabajos en las que se desempeñan, dándonos una gran excusa para consultarles: tras la llegada de su hija justo treinta y seis años después de haber obtenido la anterior Copa, en 1986, con Diego Maradona a la cabeza, ¿pergeñaron alguna promesa a cumplir si logramos la cuarta estrella en Norteamérica?
Cora: Yo no soy mucho de las promesas, porque carezco de cábalas y eso, pero si es para que Argentina gane, no tengo ningún problema.
-Martín, ¿a usted se le ocurre algo?
-Después de lo que vivimos en 2022 siento que todo lo que viene es de yapa. Sería hermoso repetirlo, pero nada fácil. Fijate la carrera que tiene Leo y recién se le pudo dar en el último Mundial, cuando muchos decían que con su edad, ya más avanzada, no iba a poder estar a la altura del Messi que conocíamos. ¡Y él jugó su mejor Copa del Mundo en Qatar!.. El fútbol es muy loco. ¿Viste que a veces subís un contenido en las redes que parece malo y sin embargo explota y se hace viral, mientras otro que preparaste y cuidaste es visto por apenas diez personas? En el fútbol pasa lo mismo. La suerte del campeón, que llega en determinados momentos, te tiene que acompañar. Por supuesto que vamos con toda la expectativa de repetir y conseguir la cuarta estrella, pero ya lo vivimos y sería injusto enojarnos si no vuelve a ocurrir.
-A propósito de nuevas oportunidades y cuartas estrellas, ¿andan "concentrando" con la intención de buscar un hermano para Isabella?
Cora: Sí, sí, hay una idea de tenerlo (sonríe). Nos encantaría.

Martín: De hecho, lo estamos buscando. Pero es como en el fútbol: ganar no es una decisión. Podés intentar jugar bien, tratar de encontrar la mejor manera de triunfar, pero nunca es seguro que suceda. Como te digo, Cora y yo hace un tiempo que estamos buscando un hermanito para Isabella, pero todavía no se dio. Sí, lo que nos dijimos y cumplimos fue disfrutar los primeros años de nuestra hija pasando mucho tiempo sin la urgencia de afrontar un nuevo embarazo. Entonces tomamos vacaciones, nos mimamos mucho, descansamos, le dimos la sorpresa de conocer -como ella quería- la Torre Eiffel, Disney; la llevamos con sus abuelas a Playa del Carmen. Hicimos todo aquello que nos llenara el alma. Así que ahora hay que pensar que en algún momento el hermanito puede venir.
Cora: Tal cual. Es nuestro nuevo sueño.
-Antes de prometerle un nuevo Mogul de naranja a Isabella, por su predisposición total para poder consumar el trabajo de GENTE, avanzamos hacia la pregunta final de la entrevista, siempre recurriendo a sus especialidades y habilidades periodísticas: ¿Con qué titular deportivo y placa roja de televisión definirían la foto que Revista GENTE acaba de tomarles luciendo la camiseta de Argentina y terminará en portada de esta nota?
Cora: ¡Uyyyy!
Martín: Lindo desafío...
Cora: Como en el espectáculo hay muchos paparazzi dando vuelta y al salir de tu casa, girás la cabeza y te quieren venir a hacer una nota, yo pondría: “Familia feliz, no molestar”.
Martín: Lo puedo decir en forma personal, pero también de manera conjunta: “Ganamos por goleada”.
-Epa.
Martín: O “Nos sentimos campeones”.
Cora: ¿... Viste que seguís siendo el más larguero? (carcajadas finales)
Fotos: Diego García
Redes sociales y filmación de video: Juan Rostirolla
Edición de video: Rocío Bustos



