El romance y la sofisticación encontraron su escenario perfecto. Después de celebrar una boda soñada en tierras italianas, Dua Lipa y Callum Turner fueron captados por los flashes caminando de la mano, relajados y sonrientes, por las empedradas y pintorescas calles de Taormina.
Sin embargo, el verdadero protagonista de esta luna de miel es el deslumbrante refugio que la pareja eligió para hospedarse: el San Domenico Palace.
Mundialmente reconocido en el último tiempo por haber sido la locación principal de la segunda temporada de la exitosa serie The White Lotus, este complejo cinco estrellas se erige como uno de los destinos más codiciados, exclusivos y románticos de todo el Mediterráneo.

Un acantilado de historia y esplendor europeo
Para entender la magnitud del lugar, hay que remontarse a sus cimientos. El complejo está construido sobre un promontorio rocoso que perteneció a un antiguo convento dominico fundado alrededor de 1374.
Durante siglos, sus pasillos albergaron la vida monástica, hasta que en 1896 se le añadió la actual Grand Hotel Wing en estilo Liberty. Esta fusión arquitectónica lo transformó en uno de los primeros grandes hoteles de lujo de Sicilia, convirtiéndose en el destino predilecto de leyendas de la época dorada como Audrey Hepburn, Sophia Loren e Ingrid Bergman.

Tras una profunda renovación y su reapertura en 2021 bajo el sello de Four Seasons, el hotel se dividió en dos alas con almas distintas, pero igual de imponentes. Por un lado, la Garden Wing conserva las antiguas celdas de los monjes reconvertidas en suites, luciendo gruesas paredes de piedra centenaria y techos abovedados llenos de carácter. Por el otro, la Grand Hotel Wing deslumbra con espacios mucho más amplios, luminosos y fieles al clasicismo de la alta hostelería europea.
Entre sus 111 habitaciones, la privacidad alcanza su punto máximo: 19 de estas suites cuentan con piscinas privadas (plunge pools), mientras que la codiciada Royal Suite despliega una terraza monumental que domina el paisaje.

El arte de vivir a la siciliana
El entorno del hotel invita a una desconexión absoluta y sensorial. La propiedad entera funciona como un mirador natural que regala postales ininterrumpidas de las aguas cristalinas del mar Jónico y la imponente silueta del volcán Etna, complementadas con vistas al histórico teatro griego de Taormina.

Para disfrutar del aire libre, el refugio cuenta con unos románticos jardines históricos de diseño italiano, perfumados por limoneros y decorados con exuberantes cascadas de buganvillas.
Muy cerca de allí, al borde del acantilado, brilla su famosa piscina infinity de 21 metros de longitud, que, desde las reposeras, crea una hipnótica ilusión óptica donde el agua parece fundirse directamente con el mar.

Además, los huéspedes tienen acceso exclusivo a una playa privada en la costa siciliana, a la cual pueden descender cómodamente en coche o en un pintoresco funicular.
El bienestar y la alta cocina también son pilares fundamentales de este santuario. Quienes buscan una relajación total pueden perderse en el Botanica Spa, equipado con piscina interior climatizada, hammam, sauna y cinco salas de tratamiento bautizadas con nombres de flores locales.
Por último, la oferta gastronómica corona la experiencia con opciones para todos los momentos del día: el restaurante Rosso deslumbra con su inmensa terraza panorámica ideal para admirar el Etna, el elegante Principe Cerami deleita con su preciada estrella Michelin, mientras que Anciovi ofrece los mariscos más frescos para disfrutar de un almuerzo ligero y descontracturado junto a la piscina.

El precio de la máxima distinción
La excelencia del San Domenico Palace no solo está a la vista, sino que está galardonada con la máxima distinción de la industria: las Three Michelin Keys. Esta gestión impecable garantiza que, a pesar del furor turístico que despertó la ficción televisiva, el lugar conserve una atmósfera de santuario privado, alejado de las masificaciones.

Pasar una noche en este paraíso terrenal durante la temporada alta refleja su estatus de ultra lujo. Mientras que las habitaciones estándar oscilan entre los €1.400 y €2.200, y las suites que gozan de piscina privada ascienden a valores entre €3.500 y €6.000. Para quienes buscan la experiencia definitiva -digna de estrellas internacionales como Dua y Callum-, alojarse en la Royal Suite supera los €10.000 por noche.
Lejos de los flashes y los estadios multitudinarios, la elección de Dua Lipa y Callum Turner demuestra que el verdadero lujo contemporáneo tiene nombre propio: huele a limoneros, está tallado en piedra y mira eternamente hacia el mar Jónico.
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