Maxi López protagonizó una de sus declaraciones más sinceras al hablar de su experiencia como padre de Valentino, el hijo mayor que tuvo con Wanda Nara. El joven, que nació el 25 de enero de 2009 y hoy tiene 17 años, comenzó a construir su propio camino en el fútbol, una pasión que heredó de su padre y que lo mantiene cada vez más cerca del deporte que marcó la historia familiar.
En ese contexto, el exdelantero repasó los aprendizajes que le dejó la paternidad y sorprendió con una reflexión tan íntima como autocrítica. Lejos de mostrarse como un padre perfecto, reconoció que el nacimiento de Valentino representó un proceso de crecimiento personal lleno de desafíos.
Todo comenzó cuando Valu, tal como llaman al adolescente, recordó algunas de las enseñanzas que recibió de su propio padre. “Aprendí de mi viejo en ser ordenado, en llegar a los lugar a tiempo, que todavía me cuesta porque sigo llegando tarde a algunos lugares. Es algo que siempre me dijo para ser siempre prolijo y hacer bien las cosas”, contó.

Luego de esto, Maxi habló de Valentino y profundizó en el impacto que tuvo la llegada de su primer hijo en su vida. “Me enseñó a errar, a ser papá. Él fue el primero. Así que con Valen aprendí muchas cosas, me equivoqué un montón también. Me enseñó a dormir poco, a pensar todo el tiempo, a no dormir como antes, porque antes de los hijos yo dormía profundo, no tenía tantas cosas en la cabeza”, expresó.
Y continuó describiendo cómo cambió su manera de vivir desde que se convirtió en padre: “Ahora duermo con un ojo abierto, el otro cerrado. ¿Qué hace? ¿Qué no hace? Así que nos enseñó y me enseñó un montón de cosas”.
Las palabras de Maxi cobraron especial relevancia porque reflejaron una mirada madura sobre una historia familiar que atravesó momentos complejos. Tras su separación de Wanda Nara, a fines de 2013, la distancia geográfica y los conflictos entre ambos marcaron gran parte de los primeros años de crianza de sus hijos.
Cuando la pareja puso fin a su relación, Valentino tenía apenas 4 años, mientras que sus hermanos menores, Constantino y Benedicto, tenían 2 y 1 año respectivamente. Durante mucho tiempo, López vivió lejos de ellos debido a sus compromisos profesionales en el exterior, una situación que inevitablemente condicionó el vínculo cotidiano.

Un vínculo que atravesó años difíciles
El vínculo entre Maxi López y Wanda Nara durante sus primeros años de separación fue feroz, tenso y altamente conflictivo, marcado por un fuerte enfrentamiento legal y mediático. Tras la ruptura a finales de 2013, la relación estuvo lejos de la cordialidad que muestran hoy en día.
Con el paso de los años, ambos lograron bajar el nivel de confrontación y priorizar el bienestar de sus hijos. En ese escenario, Valentino creció, comenzó a destacarse en las divisiones juveniles de fútbol y encontró en su padre una referencia inevitable dentro del deporte.
Por eso, las recientes declaraciones de Maxi no solo reflejaron el orgullo que siente por el presente de su hijo mayor, sino también una mirada honesta sobre el recorrido que le tocó transitar.

