El brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de tan solo 14 años cuyo cuerpo fue hallado hace aproximadamente una semana, entró en una fase de revelaciones tan oscuras como determinantes. Mientras la justicia avanza en la investigación del crimen, un nuevo parte médico de su madre, Melisa Heredia, introduce una hipótesis que podría cambiar el rumbo de la causa: un presunto "ajuste de cuentas".
Heredia se encuentra actualmente internada bajo un estricto régimen clínico y psiquiátrico en una Unidad de Terapia Intensiva (UTI), visiblemente afectada por el impacto emocional de la pérdida y batallando contra un cuadro severo de adicciones.

El informe médico, coordinado por la Licenciada Ramallo y difundido en exclusiva por la pantalla de A24, expone el crudo testimonio de una madre quebrada, pero cuyas palabras poseen un valor probatorio clave para los investigadores.
Las revelaciones desde la internación
Según el parte médico, la paciente se encuentra vigil pero con una marcada "tendencia a la somnolencia", debido a la fuerte carga de benzodiacepinas administradas (8 mg de Lorazepam en 24 horas por vía endovenosa). A pesar de estar parcialmente desorientada en el tiempo –desconociendo el día exacto de la semana–, "Heredia demostró plena conciencia sobre la tragedia que envuelve a su familia".

Al ser indagada sobre los motivos de su internación, la mujer lanzó una frase que encendió las alarmas de la fiscalía: "Yo ya sé que me la mataron, esto fue un ajuste de cuentas, tendría que haber sido su hija no la mía".
Estas afirmaciones sugieren que el crimen de la menor no habría sido un hecho al azar, sino una aparente venganza dirigida hacia el entorno familiar, sembrando la sospecha de que los homicidas "erraron el blanco" o buscaron deliberadamente dañar a Heredia a través de su hija. No obstante, el mismo informe aclara que la paciente manifestó "desconocer información más específica al respecto".
Deseo de venganza y riesgo inminente
El examen mental de la madre de Agostina describe un estado de "incontinencia emocional" y una profunda "labilidad", alternando momentos de somnolencia con picos de extrema reactividad e impulsividad. Tras manifestar una ideación tanática inespecífica –el deseo latente de no querer vivir más–, Heredia verbalizó amenazas directas hacia quien considera el responsable del femicidio: "¿Lo voy a matar a él y a su familia?".
Ante la gravedad de estas declaraciones y el peligro latente para sí misma y para terceros, el equipo médico determinó sostener la internación obligatoria de la paciente, manteniendo una vía periférica activa ante la necesidad de aplicar medicación de urgencia.

La dura batalla contra las adicciones de la madre de Agostina
El parte médico también arroja luz sobre la compleja realidad que atraviesa Heredia en el plano personal. El examen toxicológico resultó positivo únicamente para cocaína, confirmando un historial de consumo problemático que arrastra desde hace tres años, el cual se había intensificado en las últimas semanas alcanzando una dosis diaria estimada en 0,5 mg.
Los profesionales informaron que la madre presenta un cuadro de "craving agudo" (un deseo desesperado y obsesivo por consumir sustancia), llegando a preguntar explícitamente durante la entrevista: "¿Necesito consumir cocaína para pasar este momento?". Por el momento, la abstinencia física se encuentra controlada gracias al soporte psicofarmacológico implementado en la institución.
A poco de la detención de Osvaldo Fasseta –imputado por encubrimiento agravado–, las declaraciones de Heredia actúan como un testimonio indirecto de enorme valor para el fiscal a cargo de la investigación. Al haber sido asentadas las declaraciones ante profesionales de la salud, las palabras de la madre se transforman en una pista ineludible que obligará a revisar la trama de la relación entre Melisa y Barrelier. Mientras el país sigue en vilo por el femicidio de Agostina, la expectativa se traslada a los tribunales.
