La autopsia practicada sobre los restos de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, confirmó el dato más perturbador del caso: el cuerpo fue desmembrado. Fuentes policiales lo confirmaron a distintos medios y el escabroso detalle conmocionó aún más a la sociedad cordobesa, que venía de días de búsqueda intensa y del impacto del hallazgo.
Los restos aparecieron enterrados en distintos sectores de un predio de más de 200 hectáreas en el barrio Ampliación Ferreyra: "manos y antebrazo por un lado; torso y cabeza por otro", precisaron fuentes de la investigación citadas por Infobae. Una parte estaba en una acequia; otra, en una zona de bosque.
Los investigadores descartan el uso de un serrucho y trabajan con la hipótesis de un arma blanca compatible con un cuchillo.
Los estudios forenses completos –que podrían demorar varios días– determinarán la causa exacta de muerte, si hubo abuso sexual y la mecánica precisa del homicidio. También cotejarán la hipótesis temporal del fiscal: Garzón sostuvo durante la conferencia del sábado que el crimen ocurrió entre las 23.30 del 23 de mayo y la una o dos de la madrugada del domingo 24.

Barrelier intentó quitarse la vida
Claudio Gabriel Barrelier, ex novio de la madre de Agostina, sigue siendo el único detenido. Este domingo habría intentado suicidarse dentro del Complejo Penitenciario Bouwer. Debió ser sedado y al cierre de esta nota permanecía internado en el hospital modular de la misma unidad, bajo control psiquiátrico permanente.
Fuentes de la investigación señalaron que, aunque no hay pruebas de un intento de suicidio concreto, la declaración del acusado fue suficiente para justificar la adopción de medidas preventivas.

El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, fue contundente: "Mintió desde el primer momento". Barrelier cambió su versión en sucesivas declaraciones. Primero negó que Agostina hubiera estado en su casa; luego admitió que sí, que él mismo pagó el remis hasta su domicilio y que la menor también estuvo con él en el descampado de Ampliación Ferreyra.
La hipótesis central ubica el crimen en su vivienda de la calle Juan del Campillo a 878, barrio Cofico, donde se hallaron manchas de sangre.

Varias líneas, el entorno y los elementos probatorios
El fiscal Garzón confirmó que hay varias líneas de investigación activas que incluyen el entorno de Agostina y que durante la pesquisa se encontraron elementos probatorios relevantes. No precisó cuáles ni señaló nuevos imputados, pero la declaración abre la posibilidad de que la causa incorpore más detenidos.
Entre las pruebas bajo análisis están los celulares de Barrelier y de Melisa Heredia, madre de la víctima. Los peritajes reconstruirán comunicaciones y movimientos durante las horas previas y posteriores a la desaparición. Uno de los mensajes que ya trascendió es el que Heredia recibió mientras buscaba a su hija: "Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila". El número desde el que fue enviado aún no pudo ser identificado.
También se incorporó al expediente una causa previa contra Barrelier por privación ilegítima de la libertad de mayo de 2025, que había sido archivada.
El operativo, el gobernador y la conferencia fallida
El hallazgo se produjo el sábado 31 de mayo, en menos de 72 horas desde el inicio del rastrillaje intensivo. El operativo movilizó más de 200 efectivos, perros rastreadores, caballos, drones y helicópteros.
En el gobierno de Martín Llaryora destacaron que Garzón y Quinteros lograron en tiempo récord rastrillar con éxito más de 200 hectáreas. Este domingo, Llaryora recibió primero a los abuelos de Agostina –que le agradecieron la celeridad del operativo– y luego al padre, un ex policía al que se mantuvo permanentemente al tanto de la investigación.
El éxito del hallazgo, sin embargo, quedó opacado por las declaraciones del fiscal durante la conferencia del sábado: pidió "una medalla" para el perro rastreador que encontró los restos. La frase generó repudio y protestas en distintos puntos de Córdoba. El ministro Quinteros fue escueto: "Si el fiscal se expresó de esa manera, yo no tengo por qué dar demasiadas explicaciones".
La acusación contra Barrelier podría agravarse. La fiscalía evalúa incorporar agravantes como alevosía, premeditación o criminis causae, figuras que contemplan prisión perpetua. Lo que la investigación todavía no pudo establecer es si alguien más estuvo en esa casa la noche del 23 de mayo.


