El crimen de Jonatan Romero, conocido como“Guasón”, sacudió a Resistencia, Chaco, no solo por la violencia del hecho sino también por la exposición pública que tuvo el caso. Después de que se viralizara el video en el que el principal acusado, Damián Escalante, dio su versión y aseguró haber actuado en defensa propia, fue la pareja de la víctima quien salió a hablar y lo desmintió de manera contundente.
Todo ocurrió durante la madrugada del domingo, cerca de las 6, en una casa ubicada sobre la avenida Chaco al 3200, en el barrio Villa Don Andrés, donde se desarrollaba el cumpleaños del propio Escalante. En ese contexto, lo que empezó como una discusión terminó en un homicidio.
“Quiero que paguen. Perdí a mi marido, no está más, y ellos están vivos”, expresó la joven en diálogo con medios locales, visiblemente conmocionada tras ser notificada de la detención del acusado.

La esposa del "Guasón" contó su versión del asesinato
Lejos de la coartada que el agresor difundió en redes sociales —donde habló de una reacción en defensa propia—, la mujer reconstruyó una secuencia completamente distinta. Según contó, todo comenzó con un episodio menor dentro de la casa.
“(Jonatan) me acompañó al baño y chocó sin querer a la mamá (de Damián). Le pidió disculpas, pero cuando salí, lo estaban empujando entre varias”, relató.
De acuerdo a su testimonio, la situación escaló rápidamente y derivó en la expulsión de Romero del lugar. “Lo empujaron hasta afuera para sacarlo de la joda. Yo lo seguí. Busqué las llaves del auto para irnos, pero no las encontraba y entré de nuevo”, explicó.

Sin embargo, cuando volvió a salir, la escena ya era dramática. “Veo y le estaba disparando mientras mi marido corría entre los autos para cubrirse. Llegó a darle un tiro que lo tumbó y ahí le descargó todo. Fue de una a matar, a vengarse, no sé de qué”, afirmó.
El reclamo y la violencia posterior
En su relato, la joven también apuntó contra quienes estaban presentes en la fiesta, a quienes acusó de no haber intervenido para evitar el desenlace fatal. “Lo mató y nadie me ayudó. Todos estaban armados, sabían que si se metían ligaban”, sostuvo.
Pero la violencia, según denunció, no terminó con el crimen. Minutos después del ataque, se produjo otro episodio que la tuvo como víctima. “Cuando la mamá de él me vio, le dije ‘tu hijo hizo esto y lo va a pagar’. Y me pateó en la boca”, contó.
Sus palabras contrastaron de lleno con el mensaje que Escalante había difundido antes de entregarse, en el que aseguró: “Era mi vida o la de él. Él llegó para matarme”, además de expresar arrepentimiento y pedir perdón a la familia.

