En un momento de plenitud y madurez, Adrián Suar reflexiona sobre el camino recorrido y cómo ha cambiado su perspectiva frente al éxito y el trabajo. “Me encuentro con más experiencia, más bagaje, con más frustraciones y logros”, asegura el productor al analizar su presente profesional.
A pesar de manejar múltiples proyectos en televisión, cine y teatro, confiesa a GENTE que ya no busca la vorágine de sus comienzos: “Esa adrenalina loca que tenía hace 25 años ya no me gusta, no la disfruto tanto”, confiesa, destacando que hoy prioriza su bienestar personal.

Para Suar, el equilibrio entre el hombre de negocios y el actor es fundamental, y reconoce que ha aprendido a delegar para disfrutar del tiempo libre. “No tengo clon ni doble. Me organizo bien”, explica sobre su capacidad para estar en varios lugares a la vez, aunque resalta que “la ociosidad del tiempo libre la necesito muchísimo”.
Fuera de las cámaras y los escenarios, se define como un integrante del “team no hacer nada”, disfrutando de placeres simples como “una manta con un control remoto, fútbol, comer algo rico o una buena charla”.
Su faceta como empresario también ha evolucionado con los años, enfocándose hoy en el cuidado de sus equipos. “Me da mucho placer que el otro tenga todo bien. No es una pose. Disfruto que la pasen bien porque un actor en buenas condiciones rinde mejor”, afirma con convicción.

No obstante, reconoce que su trayectoria como productor no ha estado exenta de roces: “Seguramente hay actores que han tenido una mala experiencia conmigo porque no pude lograr lo que ellos querían o no se dio el momento. No pasé por esta vida inmaculado”.
Sottovoce: "El teatro te genera mucha vida"
El regreso de Suar a las tablas con Sottovoce representa mucho más que un nuevo estreno; es una apuesta a la conexión física y emocional con el público. Sobre su pasión por la escena, el actor es contundente: “Cada vez que hago una obra de teatro es porque estoy convencido y porque me gusta la adrenalina de volverse a subir... El teatro te genera mucha vida”.

- El desafío físico y la concentración: “Acá sabés desde horas antes en tu casa que necesitás concentración, que el cuerpo tiene que elongar y entrar en calor para que la maquinaria empiece a tener un ritmo interno hasta hacer la comedia. ¡Y eso es hermoso!”.
- La química del elenco: “Es un reencuentro, ya hicimos varias cosas juntos y siempre es un placer. Lo reconfirmo después de tantos años: los ensayos, el proceso, la tranquilidad, la confianza, el cariño y el talento. Junto con Fernán y con Lorena somos un cuarteto imbatible”.

- La función social de la risa: “Es una función social... Siento que ésta es muy buena porque la gente viene con todo el amor del mundo a encontrarse con sus artistas y nosotros tratamos de dar lo mejor”.
- El disparador de la trama: “El problema en la obra viene por la plata; ese es el disparador de la comedia. A partir de la plata, como excusa, empiezan a pasar muchas cosas: secretos, vínculos y una compra que urge realizar”.


