Así es por dentro Pareto Gluten Free, el local gastronómico de la “Peque” Pareto – GENTE Online
 

Así es por dentro Pareto Gluten Free, el local gastronómico de la “Peque” Pareto

La campeona olímpica abrió un espacio libre de gluten detrás de un palacio con mesas al aire libre, opciones dulces y saladas, y una propuesta pensada para que las personas celíacas puedan comer sin miedo.
Gastronomía
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Detrás del Palacio Belgrano Otamendi, en San Fernando, Paula “Peque” Pareto encontró un lugar para darle forma a una idea que venía madurando desde hacía tiempo: abrir un espacio donde las personas celíacas pudieran sentarse a comer sin miedo, con la misma comodidad y libertad que cualquier otra persona.

Así nació Pareto Gluten Free, un local acogedor, con mesas adentro y afuera, vista al parque del palacio, mucho verde alrededor y una atmósfera calma que también lo vuelve una opción para leer, estudiar, trabajar o simplemente frenar un rato y compartir con familia y amigos.

El segundo local gastronómico que abrió Paula Peque Pareto, con la particularidad de contar con un menú completamente libre de gluten.

El lugar tiene algo de cafetería, algo de refugio cotidiano y algo de extensión de la propia vida de Pareto después del alto rendimiento. A diez años de su consagración olímpica en Río 2016 y después de su retiro en Tokio 2021, la campeona argentina transita una etapa distinta, lejos de la agenda rígida de entrenamientos, competencias, viajes y guardias que marcaron su carrera deportiva y médica.

Hoy combina su trabajo institucional en el deporte, su formación como traumatóloga y especialista en medicina deportiva, sus proyectos personales y esta faceta emprendedora que eligió construir con familiares y amigos.

En Pareto Gluten Free, esa nueva etapa se percibe desde el primer momento. No se trata de un local pensado únicamente como vidriera del apellido de una campeona olímpica, sino de un proyecto donde Paula se involucra de manera concreta.

En diálogo con GENTE, contó que suele usar el espacio como oficina, que se sienta en una mesa para tener reuniones, estudiar o hacer cursos, y que también se queda a escuchar devoluciones de los clientes. Incluso, entre risas, reconoció que una de las tareas que puede hacer muy bien es lavar los platos.

Desde alfajores a porciones de torta, la oferta de opciones dulces es variada y sumamente atractiva.

La propuesta del local tiene un punto de partida claro: todo es sin gluten. Paula prefiere hablar de esa manera, más que de “Sin TACC”, porque explica que la denominación fue cambiando y que hoy el concepto central es ofrecer una cocina libre de gluten. En la carta se cruzan opciones dulces, saladas, desayunos, almuerzos, meriendas y cenas, con la idea de que cualquier persona pueda encontrar algo para comer rico, sentirse bien y compartir una salida con familia o amigos.

Lo dulce ocupa un lugar importante dentro de la experiencia. Entre las opciones que Paula enumera aparecen la tarteleta toffee con dulce de leche y frutos secos, el lemon pie, la marquise, el brownie, las medialunas y la tarteleta de coco y dulce de leche, una de sus preferidas. También hay alfajores, preparaciones individuales, tortas enteras por pedido y clásicos como el rogel o el lemon pie en formato grande.

El brownie es uno de los más pedidos, aseguró 'Peque' Pareto, aunque aclaró que su favorito es la tarteleta de coco y dulce de leche.

La carta también suma alternativas pensadas para otras necesidades alimentarias. Paula destaca el “snicker saludable, una opción sin gluten y sin azúcares agregados, que se suma a propuestas aptas para quienes buscan reducir o evitar el azúcar. Además, el menú aclara que la cocina es libre de gluten y que algunos platos pueden contener otros alérgenos, por lo que se invita a avisar en caso de alergias alimentarias para poder orientar mejor la elección.

El 'snicker saludable', una opción dulce que emula a la reconocida barra de chocolate, pero reversionado para ser apto celíacos y diabéticos.

En lo salado, la propuesta busca alejarse de la idea de que comer sin gluten implica resignarse a pocas opciones. Paula menciona platos como los ñoquis, el pulled pork con puré de boniato, los woks de pollo y verdura, baguetines y avocados.

El menú también incluye ensaladas, chipá, tostados, scon de queso, opciones entre panes y platos más contundentes como pollo al curry o preparaciones a base de vegetales.

Los baguetines, uno de los más pedidos por los clientes de 'Pareto Gluten Free', tanto en su versión de bondiola braseada como en la veggie, con tofu.

Uno de los puntos que la Peque remarca como importante es que los panes son sin lactosa. Para ella, ese detalle amplía el alcance de la propuesta, porque muchas personas que no pueden consumir gluten también conviven con otras restricciones alimentarias.

En ese sentido, el local no está pensado solo para resolver una comida puntual, sino como un espacio donde distintas necesidades puedan sentirse contempladas.

El baguetín de jamón, queso y tomate, una opción más clásica pero con la misma premisa: "0% gluten, 100% sabor".

La ubicación también aporta a la identidad del lugar. Estar detrás del Palacio Belgrano Otamendi, con vista al parque, le da al local una impronta distinta a la de una cafetería de paso. Hay mesas para comer adentro, en un ambiente calmo, y también afuera, rodeadas de verde y con la posibilidad de disfrutar del sol. Ese entorno hace que funcione tanto para una comida compartida como para una pausa individual.

El clima interior acompaña esa idea. No es un espacio de ritmo frenético, sino un lugar donde se puede bajar un cambio. Esa característica dialoga directamente con el presente de Paula, que después de años de exigencia extrema incorporó una nueva prioridad: aprender a frenar. En su charla con GENTE, explicó que antes no disfrutaba tanto por la agenda deportiva, mientras que hoy puede elegir almorzar con amigos, compartir tiempo con su familia y administrar de otra manera sus momentos libres.

El mural sobre una de las paredes del local, con una frase que, desde el humor, describe la impronta que tiene toda la propuesta gastronómica de Peque Pareto.

La historia del emprendimiento empezó antes de este local. Después de retirarse en Tokio 2021, Paula se sentó con su familia y les dijo que quería hacer algo junto a ellos, invertir en algún proyecto compartido. Su hermana propuso avanzar con un local gastronómico, en un momento en que el café de especialidad estaba creciendo como tendencia. Nadie en la familia venía del mundo gastronómico, pero decidieron probar. Primero nació Pareto Café y, más tarde, este segundo local enfocado en una cocina libre de gluten.

Para Paula, trabajar con familia tiene un valor especial. Lo dice con naturalidad y lo sostiene desde la dinámica diaria del proyecto. El local no surge únicamente como una oportunidad comercial, sino como una decisión vinculada al deseo de construir algo colectivo en esta etapa post competencia.

En ese punto, su faceta emprendedora conserva algo de la lógica deportiva que la acompañó durante toda su carrera: confiar en un equipo, escuchar, aprender y sostener el esfuerzo incluso cuando el terreno es nuevo.

Así es el ingreso al local libre de gluten de Peque Pareto en San Fernando, Provincia de Buenos Aires.

La elección de hacer un local gluten free respondió a una inquietud personal. Paula contó que no tiene familiares celíacos, pero sí amigos, conocidos e hijos de amigos que muchas veces quedaban condicionados al momento de organizar una salida. Le molestaba ver que una persona tuviera que llevarse comida aparte en una bolsa o adaptarse para no incomodar al resto. Para ella, esa escena condensaba una injusticia cotidiana.

Creo que tienen el mismo derecho que cualquiera a estar cómodos en un lugar, tranquilos, comiendo como todos”, explicó Pareto. Esa frase resume el espíritu de Pareto Gluten Free: no se trata solo de ofrecer productos sin gluten, sino de crear una experiencia donde la persona celíaca no tenga que preguntar todo, dudar de todo o sentirse una excepción dentro de la mesa.

En esa mirada aparece una palabra que Paula usa para explicar el origen del proyecto: empatía. La campeona olímpica entiende la celiaquía como una condición que nadie elige y que no debería impedir disfrutar de una comida con amigos o familia. Por eso, el local busca ofrecer variedad y tranquilidad, dos aspectos que para muchas personas celíacas no siempre están garantizados cuando salen a comer.

Paula Peque Pareto mostró a GENTE su nuevo local gastronómico en San Fernando, con una propuesta 100% libre de gluten.

El desafío, de todos modos, no fue menor. Lanzarse a la gastronomía implicó para Paula salir de su zona de confort, una frase que en su vida aparece asociada a las grandes decisiones. Ya lo había hecho en el deporte, en la medicina y ahora también como emprendedora.

En el caso de Pareto Gluten Free, el aprendizaje pasa por escuchar a quienes conocen el rubro gastronómico, aceptar sugerencias, ajustar procesos y mejorar en el día a día.

Estamos muy felices, remándola en el día a día, como todo emprendedor”, contó sobre estos primeros meses del local. La frase muestra una diferencia importante entre la imagen pública de una campeona olímpica y la realidad cotidiana de cualquier emprendimiento, pero con una causa concreta: que quienes durante años tuvieron que adaptarse puedan, por una vez, sentarse a comer como todos.



 
 

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